La cocinera que entraba drogas en la cárcel estaba vigilada por Mossos

El magistrado del Juzgado número 3 de Tarragona ordena libertad para la acusada de trapichear con drogas y móviles en el centro penitenciario de Mas d'Enric (El Catllar). La cocinera estaba en una bolsa de trabajo desde 2016 y había trabajado en otros centros penitenciarios. Entró en Mas d'Enric en agosto de 2021.

| Actualizado a 12 enero 2022 08:59
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El Juzgado de Instrucción número 3 de Tarragona ha decidido este mediodía conceder la libertad con cargos a la cocinera del Centro Penitenciario de Mas d'Enric, situado en El Catllar, tras encontrarle en el día de ayer un paquete con droga y cinco terminales móviles a punto de ser introducidos en la cárcel de Tarragona.

La detención de esta empleada de 35 años de edad estaba prevista desde la semana pasada, ya que Mossos tenía conocimiento, junto con la dirección de la cárcel tarraconense de que habría dos posibles 'entregas', una el viernes y otra el lunes. La primera de ellas se dejó pasar hasta dentro del centro penitenciario para verificar la información filtrada y la segunda se actuó ante la credibilidad de la fuente. Luego, se recuperaría esta entrega permitida" del viernes decomisando la droga.

La trabajadora entró en las cocinas de Mas d'Enric en verano de 2021, han confirmado fuentes del Departament de Justícia. Estaba en la bolsa de trabajo del Departament desde 2016 y había suplido vacantes en diferentes centros penitenciarios, han confirmado las mismas fuentes.

Según ha sabido el Diari de Tarragona, las sospechas hacia esta trabajadora y del tráfico de drogas y móviles se empezaron a conocer hace meses, cuando hubo chivatazos dentro del mismo centro penitenciario de que la droga y los móviles entraban por la cocina y acababan en manos de su destinatario uno de los reclusos del módulo 3. Él se encargaba de mover la droga y hacer negocio con los teléfonos, prohibidos dentro del recinto carcelario. 

La detención de ayer tiene otras ramificaciones que están en un proceso de investigación. Se sabe que la cocinera se encontraba fuera de su lugar de trabajo con personas relacionadas con Mas d'Enric. Algunas fuentes apuntan que los encuentros se hacían en un hotel de Tarragona y que en estas "reuniones" habría algún preso de Mas d'Enric con permiso, la cocinera (vigilada por Mossos) y otras personas. Los presos que estarían dentro de esta trama son aquellos que están a punto de recibir el tercer grado (solo dormir).

Lo poco que se ha filtrado del caso de este contrabando es que habría un suministrador, la entrada de la droga y móviles al centro penitenciario y la distribución de la mercancía. Lo que falta por comprobar es si solo era la cocinera la persona que entraba este material a la cárcel o bien esta red de trapicheos implica a otras personas que tienen acceso a Mas d'Enric de forma regular.

La dirección del centro de Mas d'Enric citó ayer a los representantes sindicales para informar de la detención de la trabajadora, poco antes de las 7.30 horas de la mañana en el aparcamiento. Allí, los Mossos la abordaron y le registraron la mochila de entrada y el coche. En este bolso se localizó la droga y los cinco móviles confiscados, tal y como se sabía por el chivatazo. Dentro se le abrió la taquilla y también se le hizo un registro.

A continuación, se llevó a la arrestada a la comisaría de Campclar, donde ha pasado la noche en calidad de detenida. Y esta mañana ha sido puesta a disposición judicial y ha quedado en libertad con la obligatoriedad de comparecer ante el magistrado cuando sea requerida.

Desde el mismo lunes, el Departament de Justícia ha ordenado la suspensión de empleo y sueldo de esta trabajadora de 35 años hasta que no se emita sentencia y se la responsabilice o se la absuelva del delito de tráfico de drogas que actualmente se la imputa. 

 

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