La empresa de patinetes Lime se marcha de TGN 4 meses después

Deja de operar en la ciudad, que se queda con los aparcamientos para 500 vehículos que instaló la firma para poder dar servicio

| Actualizado a 12 enero 2022 08:51
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La empresa de patinetes eléctricos de alquiler Lime ha dejado de operar en la ciudad. Cuando todavía no se habían cumplido los cuatro meses desde su llegada a Tarragona, a mediados del pasado mes de septiembre, la compañía ha retirado toda su flota de las calles y ha mandado un mensaje a sus usuarios informando de su marcha y agradeciendo su fidelidad. Aunque la firma no ha emitido ningún comunicado al respecto, parece ser que no le salían las cuentas dada la elevada competencia con los vehículos de Reby, Bird y Spin. No escapa de nadie que es demasiada oferta para la poca demanda en una ciudad como Tarragona. Además, la salida se produce en un momento en el que las compañías deben introducir una serie de cambios en sus patinetes y aplicaciones a petición del Ayuntamiento si quieren renovar el convenio anual con el consistorio.

En este sentido, el concejal de Mobilitat del Ayuntamiento de Tarragona, Xavi Puig, confirmó ayer la salida de Lime de la ciudad y, aunque ha asegurado que ha habido una interlocución entre los técnicos del departamento y la empresa, que ha expuesto sus motivos para haber tomado esta decisión, no ha querido revelarlos. «Desde el gobierno municipal transmitimos todo nuestro respeto hacia la empresa en su decisión», señaló Puig, que sí dejó entrever que se debía a cuestiones económicas. Con todo, el edil de ERC defendió que «apostamos por un sistema abierto en el que pueden entrar y salir empresas siempre que cumplan una serie de condiciones», y añadía que «creemos que es un modelo correcto y con el que estamos aprendiendo mucho sobre la micromovilidad». Asimismo, y como el propio concejal republicano ya explicó al Diari hace unas semanas, todavía no se contempla dar el paso a hacer un concurso público para escoger a un par de empresas ni la internalización del servicio, aunque defendía que son opciones posibles en un futuro, a medio o largo plazo.

A pesar del poco tiempo que Lime ha estado en Tarragona, su paso por la ciudad no ha sido en vano. Como ya hicieron las otras tres empresas, tuvo que instalar aparcamientos para un total de 500 vehículos, los cuales se quedan y servirán para todos aquellos usuarios particulares que quieran aparcar su bicicleta o patinete. «Es importante tener en cuenta que venir a operar en Tarragona implica una serie de obligaciones con la ciudadanía, como la instalación de la infraestructura de aparcamientos, que es una contraprestación de interés público», manifestaba Puig, que ponía énfasis también en que «el consistorio apuesta por la seguridad».

De hecho, en relación al aumento de esta seguridad tanto de usuarios de patinetes como de peatones, el departamento de Mobilitat ha tomado una serie de medidas que, en parte, pueden haber influido en la marcha de Lime, pues obligan a las empresas a hacer una serie de cambios. Por un lado, a principios de febrero entrará en vigor la obligatoriedad de llevar casco después que a finales de este mes el pleno municipal apruebe desestimar la alegación que se presentó al cambio de normativa. Una medida, la del casco, que las empresas no ven con buenos ojos, pues creen que les puede afectar en el número de usuarios. Por otra parte, y como ya avanzó el Diari, el consistorio obligará también a Reby, Bird y Spin a colocar matrículas en todos sus vehículos para poder identificar con mayor facilidad al autor de una infracción y, de la misma forma, a implementar tecnologías que dificulten o imposibiliten que los usuarios de estos vehículos puedan circular por las aceras. Cabe recordar que únicamente se puede conducir por la calzada o por los tramos de carril bici.

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