La movilidad urbana sostenible se abre paso desde el polígono Riu Clar

La empresa Tecnovelero, start up de la URV, está desarrollando un prototipo de vehículo pensado para las ciudades

| Actualizado a 06 septiembre 2021 17:10
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Medidas como la reducción de la velocidad interurbana a 30 km/h o la creación de Zonas de Bajas Emisiones confirman el cambio en los modelos de movilidad de algunas de las principales ciudades. La Agenda Horizonte 2030 marca unos objetivos ambiciosos en este sentido. Y en este marco de oportunidad se abren paso proyectos empresariales que buscan liderar esta transformación. Uno de estos ejemplos lo encontramos en el polígono Riu Clar, de Tarragona, y viene de la mano de la empresa Tecnovelero que trabaja en un prototipo de vehículo 100% eléctrico, pensado para las zonas urbanas.

Al frente de este proyecto está Javier Lavernia, ingeniero, con una dilatada trayectoria de más de veinte años en algunas de las principales marcas de vehículos, que hace dos años arrancaba su propio negocio. A su alrededor hay un equipo de cinco personas, cuatro de ellos de la URV y uno del Institut Compte de Rius, que han formado parte del equipo de ingenieros de la universidad, en el ámbito de la moto eléctrica. Todos ellos han aportado su conocimiento en el diseño del Virante, un vehículo con ADN tarraconense que, según sus creadores, «reúne las cosas buenas de la moto y del coche». Este es 100% eléctrico, de tan solo 2,5 metros de longitud, para poder aparcarse en cualquier sitio, unos 500 kilos de peso y una autonomía de hasta 300 kilómetros. Se fabricará con tres motores: de 4, 15 y 25 CV, con una velocidad que podrá alcanzar los 50 km/h y un precio a partir de los 9.500 euros.

Lavernia defiende que está pensado para la gente que no quiere ir con un scooter o que no confía en los vehículos de movilidad personal. «Un patinete tiene unas características limitadas, ya que no puedes llevar a gente o está la cuestión de la seguridad», indica.

Esta semana fabricaban con una impresora 3D una de las últimas piezas para el chasis del prototipo de vehículo, que es de tamaño reducido. De esta manera, la empresa puede optimizar los costes y reducir los gastos de esta fase inicial en casi el 98%. «El vehículo junior debe servirnos para probar la tecnología y que no vayamos a ciegas en el momento de montar el grande», indica Ricard Bages, ingeniero industrial mecánico.

El objetivo es empezar a montar el pequeño antes de finalizar este año, para que a partir de 2021 pueda iniciarse la fase de pruebas.

La pandemia ha demorado esta fase inicial. No obstante, la compañía prevé que en el año 2022 ya podrá ensamblar las primeras 25 unidades. Y, en este sentido, se han iniciado conversaciones con algunos ayuntamientos del territorio para que los incorporen en su flota de vehículos. «La administración pública es la que impulsa el cambio de la descontaminación y vemos como ciudades como Tarragona o Reus van a tener que dar una solución a sus entradas a partir de 2023», afirma el director general de la compañía. Sus impulsores van más allá, piensan en que es un modelo que fácilmente permitiría instaurar un servicio de car sharing, una propuesta inexistente aún en el territorio.

En una segunda fase quiere llegarse a empresas que generan un tránsito interno como pueden ser las compañías de reparto o de entrega a domicilio. Y, finalmente, este estará disponible ara el público en general. Son algunos de los aspectos que quedan recogidos en el business plan, el cual prevé que el vehículo se ensamble en Tarragona. «Nuestro objetivo también es contribuir a diversificar el sector industrial del territorio y darle un valor añadido», concluye Lavernia.

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