Las residencias de Tarragona también piden más material preventivo

Ya son más de 80 los residentes que han fallecido en España por coronavirus en los últimos días

| Actualizado a 20 marzo 2020 21:19
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El coronavirus en las residencias es una de las grandes preocupaciones en la actualidad. En ellas residen las personas mayores, 380.000 en toda España, que se han convertido en la gran víctima del coronavirus. No hay duda de que estos escenarios se han convertido en un peligroso foco donde la tasa de mortalidad se incrementa de manera muy preocupante.

En España cada vez son más los fallecimientos en centros de mayores, la cifra se dispara ya hasta más de las 80 muertos a nivel nacional, y las quejas de éstos sobre la falta de material preventivo se han ido haciendo cada vez más notorias en las últimas horas. «Nos falta material preventivo. Lo estamos reclamando, pero no se mueve nada. Supongo que hay que seguir esperando», reconoce el director de una de las principales residencias de Tarragona que prefiere mantenerse en el anonimato. Unas declaraciones que reafirmaba Cinta Pascual, la presidenta de la patronal catalana de la dependencia y directora de la Onada Serveis, en una entrevista concedida al Diari en la edición del viernes: «La principal urgencia a día de hoy es la escasez del material de protección. Hace falta que llegue más a los centros para garantizar la seguridad de personas usuarias y trabajadores».

En todo caso, el mensaje que se quiere lanzar desde una de las residencias de Tarragona es de tranquilidad. Es cierto que el coronavirus ha provocado reforzar las medidas de seguridad, pero la seguridad de los residentes sigue siendo intachable.

El Ministerio de Sanidad ordenó actuar «de forma estricta» en todas las residencias, un ámbito donde se han producido decenas de muertes en los últimos días, se siguen confirmando nuevos casos en toda España que están llevando a los responsables sanitarios de las autonomías a adoptar nuevas medidas.

Así, el brote de coronavirus ha acabado con la vida de cinco internos de la residencia de Santa Oliva de Olesa de Montserrat (Barcelona), que tiene otros diez hospitalizados, y en Guipúzcoa son ya doce los ancianos afectados en residencias de esta provincia.

En Castilla y León se han cifrado en 22 las muertes vinculadas al coronavirus de mayores que vivían en residencias, con 121 usuarios hospitalizados y otros 821 aislados, lo que supone que la mitad de los fallecidos en esta comunidad vivían en residencias. No obstante, la consejera de Familia, Isabel Blanco, remarcó que los hospitalizados suponen un 0,2 por ciento de las plazas residenciales, de manera que la inmensa mayoría de los mayores que las ocupan están libres del virus.

Blanco anunció que el Gobierno ha aceptado su propuesta para que las empresas y entidades que prestan este servicio puedan contratar excepcionalmente a personal sin titulación pero que acredite experiencia en el cuidado de dependientes a fin de reforzar los equipos asistenciales, sobre todo en zonas rurales.

En Castilla-La Mancha, su Servicio de Salud ha activado un dispositivo para separar a los mayores en residencias con casos y sin ellos y minimizar así el riesgo de contagio, desplazando a los pacientes infectados a residencias que ya tengan enfermos del COVID-19.

Del mismo modo, la Junta de Andalucía trabaja en dos direcciones, por un lado para implantar un «control exhaustivo» con test a los trabajadores de estos recintos y por otro para separar a los residentes contagiados mediante aislamiento.

Esta Comunidad, según el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, ya tiene positivos en residencias de todas sus provincias, aunque hay más en Málaga y Granada.

La Junta está visitando los 700 establecimientos andaluces de este tipo, públicos y privados, porque «son el eslabón más débil de la cadena epidemiológica», según Aguirre.

También en Asturias la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado ha reforzado el control sobre los centros donde viven mayores para darles instrucciones ante la expansión del COVID-19, evaluar mejor sus necesidades y carencias, y tratar de responder mejor ante la pandemia.

En la Comunidad Valenciana se han registrado brotes en dos establecimientos de Torrent y Alcoy y se ha han sometido a vigilancia otros siete de Alicante, Valencia y Castellón, también con nuevos casos. El Gobierno de Ceuta, por su parte, ha decidido cerrar las tres residencias de la Ciudad Autónoma.

Lo complicado de la situación no impide que se busquen fórmulas para combatir el aislamiento de los residentes, que no pueden recibir visitas, con sus familias, como en Mahón (Menorca), cuya residencia geriátrica ha puesto en marcha un sistema para conectar por videconferencia a los ancianos.

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