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El Reus Deportiu Miró de Jordi Garcia crece sin derrotas

El nuevo equipo rojinegro ha acabado el año invicto en la OK Liga y vivo en Europa

Marc Libiano

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Bancells, Salvat y Rodríguez celebran un gol. FOTO: Alfredo González

Bancells, Salvat y Rodríguez celebran un gol. FOTO: Alfredo González

Suelen argumentar los gurús tácticos que los equipos nuevos necesitan de un escenario optimista para crecer sin desmayo. No hay mejor medicina que las victorias para encontrar la confianza y el progreso.

Da la sensación que le ha ocurrido al remodelado Reus de Jordi Garcia, que ha terminado el año invicto en la OK Liga, el campeonato doméstico, y todavía con opciones factibles de alcanzar los cuartos de final de la Champions, siempre y cuando solvente los dos partidos de la liguilla que le quedan en el Palau d’Esports.

Más allá de los resultados, el Reus ha experimentado una evolución colectiva indiscutible. Jordi Garcia, su técnico, vio como en verano perdía 100 goles anuales con las salidas de Torra, Marín y Casanovas. Un dato demoledor sin respuesta. Tener que renunciar a 100 goles implica recomponer la estructura de equipo.

Las limitaciones de tesorería que dispone ahora mismo el club obligó a la dirección deportiva a apostar por actores con potencial todavía por descubrir. Aparecieron por Reus Marc Julià (Bassano) y César Carballeira (Liceo), dos jugadores con buen presente, pero a los que se les supone un futuro esplendoroso si culminan los plazos previstos.

También se unieron el grupo Cristian Rodríguez (Vendrell) y Tiago Rafael (Benfica), el primer totalmente contrastado y el segundo más de complemento que otra cosa. Garcia logró su propósito de formar una plantilla larga, aunque desde el segundo uno necesitó arrancar una nueva idea.

El viaje del Reus ha contado con capítulos distintos. Nada tiene que ver el equipo que empezó el campeonato, más irregular, inseguro y con errores de principiante, con el que ha finalizado el año.

El Reus araño dos empates ante Liceo y Barcelona, los dos grandes dominadores del hockey nacional, mejorando en aspectos del juego imprescindibles para luchar por los títulos. Fue un equipo más cuerdo y dispuso de capacidad de reacción. Los empates significan más a nivel de juego que de simple resultado.

El grupo ha regresado al trabajo hace poco más de diez días para preparar la vuelta a la competición, este sábado en Sant Hipòlit de Voltregà. El técnico reusense sabe que el gran objetivo pasa ahora mismo por que su propuesta sea mejor en marzo que en diciembre. A partir de entonces es cuando los títulos empiezan a decidirse. Veremos si el Reus está invitado.

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