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Familias de L'Arboç reiteran las deficiencias en la escuela tras un incendio

Llevan años reclamando soluciones a las carencias del centro

Los efectos del fuego en un aula.EL VENDRELL TV

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Un fuego en un aula de la escuela Sant Julià de L’Arboç hace unos días ha motivado a la Associació de Famílies d’Alumnes (AFA) a alertar lo que considera deficiencias en el centro y reclaman soluciones.

El incendio fue el lunes. En una de las aulas del primer piso comenzó un fuego en un armario en el que se guardan las tarjetas digitales.

La falta de detectores de humo y de alarmas permitió que las llamas se extendiesen sin que saltase un aviso que hubiese permitido una más rápida intervención de emergencia, aunque no hubo daños personales.

Fue el equipo de limpieza que estaba en la biblioteca quien se percató y activó a los servicios de emergencias y a la Policía Local, como explica la Associació de Families en un comunicado. También acudió el equipo directivo.

Afectación

El humo afectó a la primera y segunda planta y la afectación impidió las clases con normalidad al día siguiente. Los padres señalaron que no se habían concluido los trabajos de limpieza de los efectos del fuego. Incluso todavía habría que sanear toda la zona para retirar retos.

El aula afectada se ha reubicado en la biblioteca y se han reorganizado otras instalaciones como el comedor. La AFA explica que espacio acogerá 80 niños por turno, a pesar de que la capacidad es de 54 plazas. Destaca que «hace más de un año que comunicó esta situación de sobreocupación al Ayuntamiento y al Consell Comarcal, sin que se haya adoptado ninguna solución efectiva».

El fuego dañó varias aulas de la escuela.EL VENDRELL TV

El incendio «es una más de las deficiencias del centro». Explican que faltan barandillas, hay deficiencias en la instalación eléctrica o la supresión de la aulas de especialidades por falta de espacio. 

Añaden la presencia de placas de uralita, ausencia de una sala de profesores. Una situación que el centro arrastra hace años y que afecta la organización interna y el trabajo del claustro. 

El edificio tiene 50 años y «un déficit de mantenimiento durante dos décadas». Lamentan «las actuaciones esporádicas e insuficientes de los gobiernos municipales sucesivos» y la carencia de compromiso de Educació».