Caos ferroviario
L'Arboç: un año en espera de que funcionen los ascensores de la estación de Renfe
Los equipos están instalados desde hace un año, pero siguen inactivos. El gestor de infraestructuras Adif se excusa en la falta de conexión con Endesa. Los usuarios se quejan
Uno de los ascensores de la estación de L'Arboç.
Hace más de un año que la adecuación de la estación de L’Arboç en la R4 de Rodalies entre Sant Vicenç de Calders y Barcelona incluyó tres ascensores para facilitar el cambio de andenes sin cruzar sobre las vías. Pero los equipos siguen precintados y sin poder utilizarse, lo que genera quejas de los usuarios.
Ante las reiteradas reclamaciones del Ayuntamiento, el gestor ferroviario Adif argumentaba que faltaba una conexión de Endesa. El alcalde Joan Sans explica que la compañía eléctrica ya ha informado que esa obra está acabada, por lo que ya podría activarse.
El alcalde con la subdelegada de Gobierno
Pero todavía no lo ha hecho. Ahora faltan las certificaciones energéticas y de Industria y el contrato de mantenimiento.
El alcalde ha pedido a subdelegada del Gobierno en Tarragona, Elisabet Romero, que ha visitado la localidad este miércoles, que agilice esa tramitación para poner en funcionamiento el ascensor.
Necesario
Sans destaca que el equipamiento es muy necesario para las personas con movilidad reducida o que llevan carros de copra o de niño. La estación es muy utilizada por los vecinos de L’Arboç y de municipios cercanos como Banyeres del Penedès.
Las obras para la mejora de la accesibilidad y comodidad en la estación de L'Arboç comenzaron en 2023 y se alargaron un año con una inversión de tres millones. Durante ese periodo la parada no estuvo operativa y los trenes no paraban.
Las obras fueron para la instalación del tercer hilo del Corredor Mediterráneo y se aprovechó para hacer una nueva estación y pasos bajo las vías, además de la instalación de ascensores y cubiertas en los andenes para resguardarse de la lluvia.
Pero los ascensores todavía son inéditos. El alcalde explica que la vecina localidad de La Granada, en la misma línea, sufrió una situación similar que duró dos años. «Y es algo que pretendemos evitar. El ascensor es necesario».
La estación de L'Arboç
Además de la puesta en marcha del ascensor el alcalde pidió a la subdelegada una renovación del edificio de la estación, que incorpore tornos de acceso y la licitación del bar.
La estación queda alejada del núcleo urbano, por lo que los vecinos también reclaman más seguridad e iluminación en la zona.