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Historia

Los vecinos de Calafell ya luchaban contra los impuestos... en el siglo XV

Documento de venta del casillo.BLOG DIDACTICA PATRIMONIO CULTURAL

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Calles en mal estado, el ascensor inútil que se pasa la mayor parte del año estropeado, la retirada de paradas de autobús para la urbanización de Mas Romeu, la defensa vecinal para evitar el derribo de un puente sobre la carretera C-31 o los elevados impuestos. Sin embargo las quejas vecinales no son nuevas en Calafell entre vecinos descontentos.

Remontémonos al siglo XV. El entonces señor del castillo y de la cuadra de Segur, Galzeran del Palou, impulsó una serie de establecimientos enfitéuticos para varios campesinos.

Esos establecimientos eran aquellos que por un derecho real se cedía temporalmente el uso y disfrute de una propiedad a cambio del pago de un canon anual. Pero el propietario conservaba el dominio directo.

Dos gallinas y un capón

Como ejemplo a Bartomeu Pere en abril de 1486 se le concedió una masía, quizá la de Mas Mel, a cambio de un pago anuual de dos gallinas , un capón y el diezmo de todos los frutos de la finca. A Joan Corbera se le renovó su parcela, por la que abonaba 9 sueldos.

En1490, Galzeran de Palou permitió otro establecimiento enfitéutico a Jaume Ferran a cambio de una gallina cada año en Navidad y que siguió pagando hasta 1556.

Galzeran vivía en el castillo con su mujer, Joana de Montpalau. Había heredado el señorío de Calafell en 1486. Pertenecía una familia, antes muy importante, pero que había perdido mucho poder e influencia en la Corte del Rey desde que él y sus partidarios habían perdido la guerra civil contra el rey Juan II

La caída del Señor

Debido a la escasez de dinero intentó generar recursos con esos establecimientos, además vendiendo propiedades y subiendo el diezmo del aceite que cobraba de Calafell y poniendo un nuevo diezmo o impuesto al ganado.

Esos incrementos generaron conflictos con los vecinos y no se suavizó hasta un acuerdo firmado en Vilafranca el 27 de enero de aquel mismo año de 1486. Pero los vecinos querían la caída de Palou, que tuvo que vender tierras y casas.

El historiador Joan Santacana explica en su blog Didáctica del patrimonio cultural que además del dinero cobrado por estas ventas y establecimientos de tierras y cortijos, los señores cobraban cuando algún campesino de Calafell que tenía una casa o una tierra y la quería vender, previamente se requería la conformidad del señor jurisdiccional y el trámite debía pagarse.

Libres

Fue diez años más tarde, en 1493, bajo el reinado de Fernando II el Católico, que los campesinos de Calafell recibieron una notificación que anunciaba que el rey aceptaba la solicitud para desvincularse del yugo del señor Galzeran de Palou y, de este modo se constituirán en ayuntamiento libre. El señor perdió definitivamente las jurisdicciones y los derechos a imponer la justicia.

Santacana explica que los establecimientos enfitéuticos eran una carga importante para el campesino, pero como los pactos eran perpetuos, “cuando había pasado un siglo o dos, con las mejoras que los cultivadores hacían en la tierra y la devaluación del dinero, se convertían en cargas muy ligeras, casi ridículas”. Para la decadencia de la nobleza a lo largo de los siglos siguientes, entre otros factores, “vemos que este fye uno de los más importantes. Al menos, así ocurrió en Calafell”.