Tradición
El 'making of' del Cavall Alat de Vila-seca, foto a foto en una exposición en el Castell
La fotógrafa Nani Nolla descubre, en 'De la ferralla al vol. La creació del Cavall Alat de Vila-seca', una selección de imágenes tomadas durante el proceso creativo del escultor y herrero Antoni Mas
El escultor y herrero Antoni Mas junto a la fotógrafa Nani Nolla, en la inauguración de la exposición, este 22 de enero.
La fotógrafa Nani Nolla tomó más de un millar de instantáneas del proceso de creación del Cavall Alat de Vila-seca, obra del escultor y herrero Antoni Mas, en 2018 y a lo largo de los años posteriores. Una selección de 44 de ellas puede verse, desde este 22 de enero, en el Castell de Vila-seca, a través de la exposición De la ferralla al vol. La creació del Cavall Alat de Vila-seca. «Fue difícil elegir», confiesa Nolla. Hay fotos en blanco y negro y a color, del taller, del escultor ensimismado en su trabajo, de detalles del elemento festivo o de la celebración en las calles. En una de las favoritas de la fotógrafa se observan las manos de Mas sosteniendo las herraduras del Cavall Alat, que «fueron el inicio de todo».
Acompañar al herrero resultó para Nolla una oportunidad valiosa y un «privilegio». «Pude ser testigo directo de todas las fases del proyecto», recuerda, «desde la aparición de los primeros bocetos y planos hasta la realización material de la pieza». «Ver cómo aquella figura alada tomaba forma a partir del metal frío, doblado, soldado y pulido con una precisión admirable fue una experiencia reveladora», comenta la fotógrafa. Lo que se exhibe en el Castell es solo una pequeña parte de todo lo que capturó a través del objetivo.
El Cavall Alat de Vila-seca.
En el librillo que recoge el contenido de la exposición, el propio Antoni Mas relata una historia curiosa: «Un día, caminando por Vila-seca, me crucé con Pere Segura y me dijo ‘podríamos hacer un cerdito como elemento del Seguici de la Festa Major de Sant Antoni’. Casi sin pensar, solté una alternativa. ‘¿Por qué no un caballo alado? ¿Un Pegaso?’». Y así la idea cuajó.
Mas empezó el Cavall Alat con una plancha de acero inoxidable que obtuvo a través del representante de una empresa alemana. Construyó el esqueleto interior con tubos, modelando la silueta y diseñando los mecanismos para que la figura pudiera mover la cabeza, las patas y el resto del cuerpo.
La muestra acaba de abrirse al público en el Castell de Vila-seca.
En el mismo librillo, el presidente de los Portadors del Cavall Alat de Vila-seca, Albert Estébanez, dice: «El Cavall Alat es una obra nacida de la memoria de infancia, de la paciencia infinita y de un conocimiento transmitido a través de generaciones». Y el alcalde, Pere Segura, añade: «El Cavall Alat es hoy un emblema de nuestro Seguici Festiu y una figura que suma identidad a nuestro patrimonio cultural y que proyecta Vila-seca hacia el futuro manteniendo viva la fuerza de la tradición».