Calafell, la opción perfecta en la Costa Daurada
Situado entre Barcelona y Tarragona, Calafell ofrece una propuesta turística completa para familias, parejas y viajeros que buscan mar, historia y calidad de vida en la Costa Daurada
Calafell cuenta con más de 5 kilómetros de playas de arena fina y dorada.
Calafell es un destino privilegiado de la Costa Daurada que combina a la perfección sol, mar, cultura y tradición mediterránea. Situado entre Barcelona y Tarragona, este encantador municipio ofrece más de cinco kilómetros de playas de arena fina y dorada, de pendiente suave y aguas tranquilas, ideales para familias, parejas y amantes de los deportes náuticos. Su paseo marítimo, animado durante todo el año, invita a pasear entre palmeras, terrazas y restaurantes donde degustar la gastronomía local, entre los platos típicos destaca el arrossejat, una receta tradicional vinculada a la tradición marinera del municipio.
Más allá de sus playas, Calafell destaca por su riqueza histórica. El casco antiguo, conserva el encanto de los pueblos tradicionales, con calles estrechas y tranquilas que conducen al imponente castillo medieval de la Santa Creu. Desde lo alto, el visitante puede disfrutar de unas magníficas vistas del litoral y conocer mejor el pasado del municipio a través de su conjunto histórico y su antigua necrópolis. Muy cerca se encuentra la Ciudadela Ibérica de Calafell, un yacimiento arqueológico único que permite descubrir cómo vivían los íberos hace más de dos mil años gracias a sus reconstrucciones y actividades didácticas, también se puede visitar el Museo Casa Barral y el Centro de interpretación del Calafell pescador «La Confraria».
La oferta cultural y de ocio es amplia y variada durante todo el año. Fiestas populares, mercados, conciertos al aire libre y eventos deportivos llenan el calendario y aportan un ambiente vivo y acogedor. Calafell también es un destino comprometido con el turismo familiar y sostenible, con servicios adaptados, espacios accesibles y múltiples propuestas para disfrutar de la naturaleza y el entorno. Con un clima suave, una excelente comunicación y una hospitalidad que se siente desde el primer momento, Calafell es mucho más que un destino de verano. Es un lugar para desconectar, descubrir y vivir el auténtico espíritu mediterráneo en cualquier época del año.