Patrimonio
El poblado ibérico de Calafell recupera las cubiertas de las casas y podrá reabrir a final de mes
Se han empleado técnicas de arqueología experimental y de etnoarqueología
Las cubiertas de las casas del poblado íbero de Calafell ya se han recuperado.
Es la manera de construcción mediterránea tradicional e histórica. Piedra, tierra, barro y madera, explica el arqueólogo Jordi Morer, que ha dirigido la intervención en la ciudadela ibérica de Calafell para recuperar las cubiertas de las casas que resultaron afectadas por la Dana de 2024.
Hechas con cañas y barro no resistieron las intensas lluvias y muchas de ellas se hundieron. Entonces se determinó el cierre del recinto por motivos de seguridad y para realizar una restauración.
Tras muchos meses de trabajos, principalmente para lograr la financiación, ya ha finalizado la obra y está previsto que a finales de mes el recinto histórico pueda reabrir al público. Lo hará con unas jornadas de puertas abiertas que además permitirá conocer cómo se ha realizado el trabajo.
Las cubiertas de las casas han sido recuperadas con técnicas arqueológicas.
La técnica es a base de cañas, barro y madera
Además de la arqueología experimental que desde principios de la década de los 90 se realiza en el recinto para reconstruir las casas y las diferentes dependencias según los resultados de las excavaciones, este año se ha sumado la técnica de la etnoarqueología.
Bereberes
Gran parte del equipo que ha participado en la recuperación de las cubiertas son de origen bereber, pueblos del norte de África como de Marruecos y del Sáhara donde todavía se emplean estas técnicas constructivas.
Para la construción han participado personas de origen bereber.
La arqueología experimental «lleva a la realidad lo que pensamos que hacían los pobladores del recinto», destaca Morer. En las excavaciones los arqueólogos han encontrado restos de las cubiertas de barro con las marcas que dejaban en ellas el entramado de cañas y las cuerdas con las que se unían.
Tres capas
Para las cubiertas un entramado de cañas, unas vigas de pino y tres capas de barro mezcladas con paja para evitar que se agrieten por la lluvia. Las tres capas eran para garantizar la consistencia por si alguna quedaba afectada por lluvia.
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Es la misma técnica constructiva que aún se emplea en pueblos del norte de África y que ya empleaba la cultura bereber anterior a los romanos.
Morer explica que todavía hoy en muchas localidades del norte de África se sigue empleando este sistema constructivo y ha indicado cómo realizar esas cubiertas.
Las viviendas del poblado
Pese a la aparente fragilidad de la técnica, la realidad es que es resistemte. De hecho sobre las cubiertas de las casas podía y puede caminarse. El poder caminar aydaba a consolidar las capas de barro.
También en la época el que en el interor de las casas se encendiese fuego provocaba un humo que espantaba a los intectos que podían afectar a las cañas y la madera de las cubiertas.
Esa técnica ofrecía una temperatura fresca en verano en el interior de las casas y cálida en invierno. Pero vulnerable a las lluvias, por lo que e periódicamnte debía revisarse y rehacerse. La tierra arcillosa de la zona servía para levantar los muros de las casas.
La reapaertura de la Ciudadela ibérica de Calafel está pecista para el fin de semana del 31 de enero y 1 de febrero con jurnadas de puertas abiertas