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Urbanismo

La reurbanización de la avenida Joan XXIII ya tiene proyecto y la obra comenzará en septiembre

La intervención, entre la avenida de la Diputació y la calle Alexandre Galí, incluye carril bici bidireccional y aceras más accesibles

El paso provisional abierto para cruzar las vías del tren, en una imagen recogida en el proyecto.Ajuntament de Cambrils

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Cambrils acaba de aprobar el proyecto para reurbanizar la avenida Joan XXIII. Los planes de remodelación de esa zona, entre la avenida de la Diputació –desde el Pi Rodó– y el entorno de la calle Alexandre Galí con Eladi Homs, han recibido el ‘ok’ inicial esta misma semana. El gobierno cuenta con que las obras empiecen a desarrollarse entre finales de septiembre y principios de octubre. La intervención servirá para ampliar las aceras y adecuar el trazado, enlazar Joan XXIII con Eladi Homs, desplegar carril bici, implantar un nuevo sistema de alumbrado, soterrar conexiones aéreas y adecuar los pasos de peatones ya existentes. Los trabajos se enmarcan en la puesta al día del sector sur del núcleo de Cambrils para superar la fragmentación histórica causada por el trazado ferroviario y mejorar la conexión vial y la calidad del espacio público.

Joan XXIII, tal como refleja el mismo proyecto, actúa como una circunvalación interior que descongestiona el tráfico del puerto y lo redirige a zonas más periféricas. La superficie que se modificará ronda los 13.500 metros cuadrados.

El proyecto plantea una nueva sección de vial con una calzada de doble sentido de circulación de seis metros de ancho, que permita el paso de vehículos en ambos sentidos. En paralelo, e integrado dentro de la plataforma viaria, se incorporará un carril bici bidireccional de 2,5 metros de ancho.

Las aceras se han previsto con dimensiones variables, dependiendo de las condiciones del entorno. En la parte entre la avenida Manuel de Falla y Tomàs Victoria, serán mayores en un lateral de la calle que en el otro. En general, se tejerá una red con anchos mínimos de 1,8 metros, sin obstáculos, accesible y con pavimento antideslizante y rampas suaves en todos los pasos de peatones. Los itinerarios se vincularán a los equipamientos deportivos y las zonas residenciales próximas para garantizar un recorrido fluido en el conjunto. La iluminación pasará a ser LED.

El proyecto crea un carril bici bidireccional segregado, con separación física respecto a la calzada y la acera. La calzada se reduce para moderar la velocidad de los vehículos, y se introducen soluciones de diseño que favorecen la convivencia entre medios de transporte. Y se prevén puntos de descanso con bancos y zonas de sombra a intervalos regulares, especialmente cerca de cruces, equipamientos y zonas verdes. La idea es potenciar, con especial intensidad, los desplazamientos a pie o en bicicleta. La reurbanización incluye la perspectiva de género para convertir este en un eje más «urbano, seguro, inclusivo y continuo».

Un desarrollo en dos fases

La documentación que guiará las obras especifica que el desarrollo de la transformación se ha planificado en dos fases: una primera, con un plazo de ejecución de cinco meses y un presupuesto de 709.831 euros; y una segunda que igualmente se alargará cinco meses pero que implicará una inversión superior, de 1.379.611 euros (IVA incluido en ambos casos). 

La fase 1 se corresponde con el llamado tramo norte y va desde la rotonda de enlace con la calle Alexandre Galí hasta la intersección con la avenida Manuel de Falla (5.682 metros cuadrados); y la 2 se extiende entre la intersección con Manuel de Falla y el paseo marítimo (7.792 metros cuadrados).