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La lente de Martin Parr alerta sobre la estupidez humana

Una retrospectiva, que se convirtió en el último trabajo del fotógrafo británico, celebra su espíritu crítico y antropológico con la sociedad de consumo en París

El humor feroz y la siempre original mirada del fotógrafo británico Martin Parr, en una nueva exposición de la galería nacional Jeu de Paume.Edgar Sapiña Manchado

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Transcurridos menos de dos meses desde su fallecimiento, el humor feroz y la siempre original mirada del fotógrafo británico Martin Parr servirá para arrojar luz sobre la crisis climática y los grandes desequilibrios planetarios en París, en una nueva exposición de la galería nacional Jeu de Paume.

Titulada Martin Parr. Global Warning, la muestra disfruta de casi dos centenares de instantáneas que abordan cincuenta años de carrera, desde los años setenta hasta nuestros días.

Es un proyecto que arrancó hace dos años y que, en un primer momento, desató las dudas del propio Parr (nacido en Epsom en 1952 y fallecido en Bristol el 6 de diciembre pasado) porque él no se consideraba un fotógrafo «militante», según confió el comisario de la exposición y director de la Jeu de Paume, Quentin Bajac.

«Pero yo le dije que ese no era el objetivo de la exposición, sino más bien el de decir que, detrás del humor, hay cierta seriedad, y que la obra está muy bien construida y aborda una serie de temas, como el turismo y el consumo desde hace 50 años, y que esas series temáticas se podían relacionar en torno a los desequilibrios planetarios», explicó este experto.

En la Jeu de Paume, ubicada en el Jardín de las Tullerías, esas conexiones surgen de cinco áreas temáticas y la primera de ellas, «Tierra de ocio y de desechos», engloba sus impactantes imágenes tomadas en playas, desde Benidorm (España) hasta Islandia.

Lo hace siempre con ironía, a veces despiadada y a veces amable, y con un humor que era la llave que el británico, miembro de la Agencia Magnum desde mediados de los noventa, utilizaba para atrapar al espectador.

La foto de la foto del cliché

Sus viajes a través del globo le permitieron retratar los clichés del turismo, incluso cuando aún no llevaba ineludiblemente el apellido «de masas» detrás, y lo ridículo del comportamiento humano que él criticaba siempre sin superioridad, desde dentro, al reconocerse como el primer participante de esos fenómenos.

«Sin duda era un poco visionario en su forma de interesarse por el consumismo, que quizá sea, en definitiva, su gran tema. Porque se podría decir que el turismo es una forma de consumo», reflexionó Bajac.

Así aparecen instantáneas icónicas como la que tomó en Pisa inmortalizando a los visitantes de su famosa torre inclinada mientras posaban como si la sujetaran, pero con la perspectiva desencajada ante la cámara de Parr, o la del ejército de móviles levantados ante la Mona Lisa en el Louvre.

La relación con los animales -exhibiciones de belleza canina, elefantes que pasean a turistas o palomas que invaden las plazas- es otro de los ejes que articulan la muestra, así como la relación con la tecnología, ya sean los coches, las videoconsolas o los teléfonos.

Y pese a las dudas iniciales, Bajac asegura que la presentación en París tenía a Parr «muy emocionado» y la esperaba «con impaciencia». «Estaba plenamente convencido». Se podrá visitar hasta el 24 de mayo.