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Sergio Camus: "En el Nàstic me siento como en casa"

El lateral, uno de los fichajes más destacados del verano, regresó a la titularidad ante su exequipo, el Tarazona, en un partido sufrido que acabó con triunfo grana

Sergio Camus posa para el Diari en el Nou Estadi.ANGEL ULLATE

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Sergio Camus (Colindres, 1997) es un futbolista cercano, de esos que huyen de la extravagancia y del star system. Un lateral que ha caído de pie en un Nàstic que disfrutó de su regreso a la titularidad en la pasada jornada. Tras superar unas molestias, el cántabro fue de la partida en el triunfo ante su exequipo. Del último partido, del inicio de la temporada, de las expectativas del conjunto grana y de su trayectoria personal charla con el Diari tras el entrenamiento del jueves.

Vaya victoria sufrida la del otro día. Muy dura, pero también muy importante para el equipo.

Sí, al final lo importante son los tres puntos. Es verdad que la segunda parte fue peor que la primera, pero sumar de tres siempre es clave. Al final de temporada miraremos atrás y diremos: esos tres puntos nos vinieron muy bien.

El míster, Luis César, dijo que le preocupó mucho la segunda parte. ¿Coincide con él?

Sí, estoy de acuerdo con su análisis. En defensa sufrimos porque el Tarazona, con poco, nos llegó al área y tuvo dos o tres ocasiones claras. Aun así, demostramos que somos un equipo que sabe sufrir, soldados, como se dice. Esos tres puntos valen tanto como los de Ibiza.

¿Cree que al equipo le faltó un poco de tranquilidad con el 2-1?

Sí. El Tarazona acertó al apretarnos arriba en la segunda parte y no lo supimos detectar a tiempo. Nos costó mucho salir con el balón y estuvimos casi todo el segundo tiempo defendiendo. Pero también se gana así, sufriendo.

¿Le sorprendió marcar dos goles tan seguidos a un equipo tan sólido como el Tarazona?

Sí, mucho. Encima fueron dos centros laterales, algo raro en ellos. Conozco bien al míster y sé cuánto trabaja la defensa de tres centrales. Venían de ganar al Murcia y de ser uno de los equipos menos goleados. Estuvimos muy acertados en esos cinco minutos.

El míster suele insistir en que no quiere partidos descontrolados, aunque la afición disfrute con ellos. ¿Cómo lo viven ustedes en el campo?

Si mantienes la posesión o estás bien posicionado, tienes más opciones de ganar

Es normal que la afición quiera espectáculo, viene a disfrutar. Pero para el entrenador es mejor tener los partidos controlados. Si mantienes la posesión o estás bien posicionado, tienes más opciones de ganar. En nuestro caso debemos ser un equipo sólido, que domine del minuto 0 al 90 y haga daño cuando llegue arriba.

¿Les afecta la presión de tener el ascenso como objetivo o les motiva?

Somos el Nàstic, tenemos que aspirar a lo máximo. Somos uno de los gallos de la categoría y yo he venido aquí para ascender. Si no, no habría venido. Es un club con ambición y una afición impresionante: 8.000 abonados, gente que nos recibe antes de los partidos y nos espera después. No sentimos presión, pero sí responsabilidad. Todavía nos estamos conociendo como grupo y creo que en la segunda vuelta debemos dar un golpe sobre la mesa.

Tuvo muchas ofertas el verano pasado. ¿Por qué eligió el Nàstic?

Porque no lo dudé. Tenía varias propuestas, pero en cuanto me llamó el Nàstic lo tuve claro. No hubo ni días de negociación. Quería venir aquí. Conocía el club y me hablaron maravillas. Le dije a mi representante y a mi familia: “Quiero ir al Nàstic”.

Después de unos meses en Tarragona, ¿siente que acertó?

Sí, al cien por cien. Estoy muy cómodo. Mi pareja también se ha adaptado bien. Es verdad que mi familia está lejos, pero mi padre ya ha podido venir y le encanta. Soy de Cantabria, una zona de playa, y aquí me siento igual. Se lo decía a mi padre: estoy como en casa, tengo la playa, el campo… Estoy a gusto.

Ha pasado por varios clubes pese a ser joven. ¿Busca estabilidad en su carrera?

Me gustaría estar muchos años aquí

Sí, me gustaría estar muchos años aquí. Como hizo Joan Oriol, que estuvo cinco temporadas. Eso significaría que estoy a gusto, que el club confía en mí y que seguimos luchando por el ascenso.

Jugó en el Atlético Ottawa, de Canadá. ¿Cómo fue aquella experiencia?

Era la Primera División de Canadá. A nivel táctico les falta algo, pero físicamente son muy potentes. El fútbol allí no es el deporte rey, lo es el hockey, y eso se nota. Aun así, es una liga profesional, con buena visibilidad, estadios y medios. Fue una experiencia increíble, Canadá es un país magnífico.

¿Qué le sorprendió más de la vida en Canadá?

La gente. Son muy educados, formales, siempre pendientes de los demás. A los extranjeros nos trataron de forma espectacular. Personas de diez.

Fue su primera experiencia fuera de España. ¿Le gustaría repetir en el futuro?

Sí, sin duda. El fútbol te permite conocer culturas, personas, gastronomías… Si algún día tengo la oportunidad de irme a otro país, encantado.

Este domingo visitan al Sabadell, un derbi catalán con mucha expectación. ¿Cómo lo afrontan?

Con ilusión. El Sabadell es un equipo que llega con ganas tras ascender. Si hacemos lo que tenemos que hacer y vamos todos a una, es un partido que puede marcar dónde estaremos al final de la primera vuelta. Entre Copa y Liga tenemos semanas exigentes, pero debemos centrarnos en el Sabadell. Saber que irán mil aficionados de Tarragona nos motiva aún más. Queremos dar un golpe en la mesa y ganar.

Precisamente, esos mil aficionados son una cifra impresionante para la categoría. ¿Cómo vive ese apoyo?

Es espectacular. Solo podemos dar las gracias. En Europa vinieron 600, a Sevilla unos 200, y ahora mil a Sabadell. Es una motivación extra. Queremos darles la victoria porque lo merecen. El Nàstic no camina solo.