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El proyecto del Reus Deportiu refuerza su futuro

La renovación de Jansà hasta el 2030 confirma la estabilidad del proyecto rojinegro

Los jugadores rojinegros celebran un gol.Alba Mariné Torrell

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El Reus Deportiu tiene un rumbo definido. El club rojinegro no improvisa: trabaja con una idea, un estilo y una convicción firme de que el futuro debe escribirse con tinta local. La renovación de Guillem Jansà hasta 2030, anunciada ayer, es mucho más que una noticia individual. Es una declaración de intenciones. Una confirmación de que el Reus está decidido a crecer con los suyos, a blindar su identidad y a mirar el porvenir desde la base.

El defensa, formado en el club desde los cuatro años, representa la esencia de un modelo que combina paciencia, formación y pertenencia. Su firma es la continuidad lógica de un plan que en los últimos meses ha ido tomando forma con movimientos calculados y coherentes.

Antes que Jansà, el Reus ya había asegurado la continuidad de otros canteranos llamados a sostener el futuro inmediato: Carles Casas, Pol Martínez y Nil Viña, tienen contrato hasta 2027, mientras que Diego Rojas renovó hasta el 2028 y son parte de esa nueva generación que ya se ha asentado en el primer equipo gracias a su madurez y talento. Roger Fargas, otro canterano cada vez más asentado en el primer equipo, forma junto a ellos el futuro glorioso.

Pol Martínez y Carles Casas renovaron el pasado contrato

Todos ellos simbolizan la convicción de un club que ha decidido apostar por lo propio, en lugar de mirar fuera. En La Bombonera, el mensaje suena nítido: los niños que crecieron soñando con vestir de rojinegro están llamados a ganar con la camiseta del Reus, no con otros colores.

El entrenador Jordi Garcia ha sabido interpretar esa idea y darle forma en la pista. Ha integrado el talento joven sin perder solidez ni ambición, y ha logrado que la cantera no sea una promesa, sino una realidad competitiva. «Compromís, joventut i talent» —como repite el lema del club— son mucho más que palabras: son el ADN de este Reus.

Una columna vertebral renovada

A esa juventud se suma la experiencia de los referentes del vestuario, piezas esenciales en el equilibrio del proyecto. Marc Julià, Candid Ballart y el capitán Joan Salvat —todos con contrato hasta 2027— garantizan la continuidad del liderazgo, la jerarquía y la identidad rojinegra. Son el puente perfecto entre el pasado y el futuro, entre la herencia de un club histórico y el empuje de una generación que ya pide paso.

Dos renovaciones pendientes

Solo Maxi Oruste y Martí Casas terminan contrato este verano, los únicos con el futuro aún por definir. El resto, la estructura fundamental del equipo, está firmemente amarrada por varios años, una muestra de planificación y estabilidad poco habitual en tiempos de cambios y urgencias.

Detrás de todo ello late una idea común: la de pertenecer. En Reus no se busca fichar estrellas, sino crearlas. La cantera es el corazón del club, y su pulso se nota en cada partido. Lo que antes era un deseo —que los jóvenes se hicieran mayores en casa— hoy es una realidad palpable.

El Reus Deportiu ha dejado claro que tiene clara la receta para ser un proyecto todavía más ganador: competir con los suyos como emblema. Sus niños se están haciendo hombres en una Bombonera que les protege, y ahora están listos para hacerla soñar alto.