Fútbol
La crónica: El Nàstic rescata un frío empate ante el Villarreal 'B' (0-0)
Los granas logran sumar en una visita delicada en la que dos palos y una gran parada de Rebollo le permitieron salir airoso
Álex Jiménez busca el disparo a portería frente al Villarreal 'B'.
El Nàstic sacó un frío empate en su visita al Mini Estadi del Villarreal. Frío en el ambiente, frío en el juego y frío para las aspiraciones de un equipo que no debe conformarse con eso. Lo mejor fue la portería a cero, que no la actuación defensiva de un equipo que volvió a conceder demasiado, y lo peor fue la falta de mordiente en los metros finales. Sigue faltando calor en una noche eterna de invierno.
El ambiente era gélido en el Mini Estadi de Villarreal. La borrasca Claudia imperaba en un escenario frío en el que el Nàstic salió congelado. Se juntaron dos cosas: los granas tuvieron poca personalidad para imponer su juego y el filial groguet encontró la inspiración de sus pequeños diablos. David Albelda tiene ante sí a unos cuantos jugadores que en pocos años estarán campando por los mejores campos de España. Se ve de lejos. Hay talentos a los que la categoría no les define. Están allí por poco tiempo, porque su inercia les llevará por otro camino si no se desvían.
El Nàstic tuvo que resistir una primera media hora en la que se salvó porque la suerte estuvo de su lado. Fue un tramo en el que el Villarreal ‘B’ le aculó y no le permitió hilar jugadas en campo contrario. Solo Baselga era un desahogo, pero sus compañeros no le daban la continuidad en el juego que él muchas veces ponía sobre la mesa.
Muy mala primera media hora
Los granas vivieron con crudeza esos primeros 30 minutos en los que el rival les sometió de manera constante. El Villarreal ‘B’ tuvo tres ocasiones clarísimas. La primera fue un palo de Gaitán, que tras romper a Santos se sacó un disparo que se estrelló en el poste largo de Rebollo. Se había cumplido el primer cuarto de hora y el primer aviso rival ya estaba dado, pero todavía quedaban más sustos por el camino.
En otra de esas jugadas en las que el Nàstic no defiende con la contundencia necesaria volvió a avisar el Villarreal ‘B’. Corría el minuto 23 cuando Viveros embocó un disparo desde el punto de penalti que iba directo a portería. Volvió a aparecer el de siempre: Rebollo lanzó un flotador en el hielo con otra de esas paradas salvadoras a las que está acostumbrando.
No obstante, el susto más claro estaba por llegar. Fue en el minuto 36, cuando un mal despeje de Sergio Santos —en una de esas acciones individuales que tanto están lastrando al Nàstic en defensa— dejó a Gaitán en boca de gol con su zurda venenosa. El extremo le pegó con potencia, pero le sobraron unos centímetros para bienestar grana: la pelota se estrelló en el larguero y botó fuera de la línea.
Aquellas tres ocasiones dejaron con vida al Nàstic, aunque si lo merecía o no era ya otro asunto. Los granas comenzaron a despertar cuando el descanso se acercaba. De repente, lograron circular el cuero con mayor criterio y velocidad. Marcos Baselga y Álex Jiménez comenzaron a recibir por dentro y a sacar el balón hacia fuera. De pronto todo tuvo más sentido y casi llegó el premio. Montalvo disparó desde la frontal y su golpeo se envenenó tras tocar en un defensa. La trayectoria se volvió soñadora, pero tras unos segundos de suspense cayó por encima del larguero.
Mejora insuficiente en la segunda mitad
El descanso llegó con el 0-0 reinando para fortuna del Nàstic. Lo cierto es que, por lo visto en los primeros 45 minutos, los de Parralo merecían ir por debajo en el marcador, pero a veces el fútbol te concede segundas oportunidades. Los granas la tenían ante sí: toda una segunda parte para mejorar prestaciones y, sobre todo, proclamar que querían ganar el partido.
La segunda parte fue mejor para el Nàstic. Los granas le dieron continuidad al final de la primera mitad. Un equipo mucho más protagonista, mucho más junto y que, con la pelota, era capaz de asociarse en muchas más ocasiones. Al Villarreal ‘B’ le comenzó a costar más mandar y el partido se igualó también en el juego, aunque faltó mordiente.
Todas las ocasiones que había habido en los primeros 45 minutos apenas se dibujaron en el segundo tiempo. La más clara, eso sí, volvió a ser del filial groguet, que casi marca de rebote, pero Rebollo volvió a estar atento para evitar sonrojos. La más peligrosa del Nàstic fue para Álex Jiménez, pero el delantero murciano volvió a no tener la inspiración necesaria dentro del área y le dio el tiempo justo al defensa del Villarreal para tapar un disparo que iba directo a portería.
El partido agonizó entre el frío en el ambiente y el frío en el juego. El Nàstic se conformó con un simple punto. Se puede llegar a entender por la dinámica de resultados que arrastran los granas, pero no por su horizonte. Así será complicado pensar en grande.