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El mercado de invierno del Nàstic de Tarragona: cinco fichajes y muchas incógnitas

El club grana incorpora a cinco jugadores en un mercado marcado por la urgencia y la pelea por salir de la zona baja

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El Nàstic de Tarragona ha cerrado un mercado de invierno en el que ha habido cinco nuevas incorporaciones. Un claro reflejo de que la plantilla necesitaba rostros nuevos para cambiar una dinámica que ha condenado a los granas a pelear por salir de la zona baja de la tabla de manera inmediata. Es cierto que cinco fichajes no es un número menor, pero también lo es que la mala situación del equipo invitaba a pensar que incluso podrían haberse producido más cambios. En todo caso, el mercado invernal es una ventana que ofrece muchas dificultades y muy poco margen de maniobra.

Lo cierto es que ha sido un mercado algo descafeinado, en el que los fichajes se han alejado de los focos. No se puede decir que el Nàstic haya incorporado a ningún futbolista diferencial sobre el papel. La realidad es la que es y dicta que los cinco fichajes presentan dudas en su historial. Cuatro de ellos ya saben lo que es competir en el barro, pero la exigencia que se van a encontrar en Tarragona no hará —y en algunos casos ya está haciendo— nada sencillo su aterrizaje.

La salida de Noé Calleja, ya exdirector deportivo grana, a poco más de diez días para el cierre del mercado tampoco ha ayudado en una reconstrucción del plantel en la que muchas de las primeras opciones que había sobre la mesa se han caído. Nacho González, Josep Calavera y Aleix Coch fueron algunos de los deseos que se han quedado por el camino. El deseo de los jugadores de decantarse por otros proyectos, como en el caso de Calavera, o la postura de los clubes propietarios de sus derechos de no querer dejar salir a piezas preciadas de su plantel, como sucedió con Coch y Nacho González, han provocado que la secretaría técnica, ahora liderada por Sergi Parés, haya tenido que exprimir al máximo otras opciones de mercado.

Aitor Gelardo (Racing de Ferrol), Hugo Pérez (Espanyol), Ander Zoilo (Tenerife), Pedro Alcalá (inactivo) y Keyliane Abdallah (Olympique de Marsella) son las cinco incorporaciones finales. Tres futbolistas jóvenes, una promesa y un veterano de mil batallas han sido los escogidos para cambiarle la cara a una plantilla que durante la primera vuelta ha presentado serios déficits competitivos.

Los tres primeros coinciden en que son futbolistas jóvenes, pero con un buen número de partidos en Primera RFEF a sus espaldas. Jugadores formados en canteras potentes que ahora van a vivir otro contexto de máxima presión. Aitor Gelardo, Hugo Pérez y Ander Zoilo fueron los primeros en llegar, y los dos primeros ya han debutado de grana, incluso como titulares.

En el caso del lateral izquierdo, su estreno apunta a ser este domingo frente al Villarreal B, ya que su competencia, Moi Delgado, cumplirá un partido de sanción por acumulación de tarjetas amarillas.

Los tres vienen de no tener demasiados minutos en sus respectivos equipos, así que su reto es recuperar la confianza y ofrecerle al Nàstic su mejor versión. En ello están, pero no tienen tiempo para adaptación alguna.

Pedro Alcalá llegó la semana pasada y ya sabe también lo que es lucir de grana, tras disputar sus primeros minutos desde el banquillo en Santo Domingo. El central, que llevaba sin jugar desde la pasada temporada con el Cartagena, debe demostrar que a sus 36 años todavía tiene gasolina para la recta final de su carrera. El Nàstic le ficha para que sea el líder de la zaga, aunque para ello todavía queda camino. Parralo ya dejó claro que le falta ritmo competitivo —algo lógico—, así que el tiempo también aprieta en su caso.

Sin delantero centro

En las últimas horas de mercado, el Nàstic tanteó varias opciones porque quería añadir más variantes al frente ofensivo. Primero se interesó por Carlos Segura, delantero del filial del Castellón, al que el conjunto orellut no dejó salir. Después exploró las llegadas de Sofiane, ariete del Ibiza que finalmente se marchó traspasado al Mérida, y de Sergio Castel, todavía sin equipo. Nada fructificó porque no eran operaciones sencillas y porque la postura de Álex Jiménez de no querer marcharse al extranjero tampoco ayudó.

Así pues, Keyliane Abdallah fue el único fichaje en el último día de mercado. El joven extremo de 19 años vivirá un nuevo episodio futbolístico en su corta carrera. El Nàstic le ofrece un trampolín en el que la presión y un fútbol distinto le esperan. Para estar en la cantera del Marsella no se discute su talento, pero la Primera RFEF y el Nàstic son una categoría y un club en los que solo con eso no basta.

La presión como exigencia

Lo que está claro es que el Nàstic ha inyectado juventud y ha añadido un líder dentro del vestuario en un mercado de invierno en el que se ha aumentado la competencia y se han incorporado perfiles nuevos. La incógnita es saber si estas piezas serán capaces de dejar atrás las dudas de su pasado reciente para convertirse en certezas, esas que los granas claman a gritos. El descenso acecha, aunque el play-off tampoco queda demasiado lejos. El tiempo dirá.