La ‘ruta verde’ del Port de Tarragona
El ente apuesta por una mayor sostenibilidad y eficiencia logística para alcanzar una huella de carbono cero en el año 2030. Para lograrlo está incrementando ya significativamente el transporte de mercancías por ferrocarril
Paneles
El Port Tarragona sigue comprometido con una transformación energética para alcanzar una huella de carbono cero en el 2030. Para ello, está incrementando significativamente el transporte de mercancías por ferrocarril, además de una fuerte apuesta por las energías renovables y por la eficiencia energética. Asimismo, trabaja para crear alianzas multisectoriales para sumar esfuerzos y avanzar de forma conjunta hacia un desarrollo sostenible.
Según explican desde Puertos del Estado, el principal déficit en infraestructuras del sistema portuario atañe a la accesibilidad terrestre. «Un puerto no vale para nada si las mercancías no entran y salen con fluidez; por ello, estamos volcados en el fomento del transporte terrestre, principalmente, del ferrocarril».
762.071 toneladas
El Port de Tarragona movió por ferrocarril durante 2021 un total de 762.071 toneladas, que corresponden a 1.315 trenes y 17.504 vagones. Ello supone un aumento de 13,4% respecto a los datos del 2020, en que se obtuvieron 672.000 toneladas, el equivalente a casi 1.150 trenes y 16.300 vagones. Unos datos que muestran un mayor dinamismo de las dársenas y que suponen evitar toneladas de CO2 al no moverse por carretera.
En este sentido, destaca la implementación de la plataforma ‘Sistema de Entregas de Agroalimentarios’ conocido por SEA, que contribuye a la disminución de emisiones de CO2. Se trata de un innovador sistema que ha permitido reducir el tiempo de espera de los camiones que vienen a cargar productos agroalimentarios al recinto portuario tarraconense, en 50 minutos de media, y por tanto, consolida la compensación de las emisiones de CO2. En los próximos años, la alternativa del ferrocarril va a acentuarse. Port Tarragona cuenta con todas las infraestructuras para poder operar con ancho de vía UIC cuando entre en funcionamiento el Corredor ferroviario del Mediterráneo en los próximos años. La conexión con ancho europeo supondrá un adelanto muy importante como nodo logístico para el Port de Tarragona, lo cual le permitirá mejorar sus conexiones, mejorar la eficiencia de la cadena logística y continuar reduciendo las emisiones de CO2.
Por otra parte, el Port ha iniciado una ‘ruta verde’ que le conduce hacia una mayor sostenibilidad y eficiencia logística, con acciones como la instalación de placas fotovoltaicas en la zona del Port y del Moll de Costa.
En concreto, se han colocado 588 paneles fotovoltaicos para autoconsumo en la cubierta del nuevo Museu del Port, una instalación que da servicio eléctrico a Tinglados, Refugios y sedes del Port. Una producción de hasta 420 MWh/año representa una reducción anual aproximada de 125 toneladas de CO2. Además de la electrificación total del Moll de Baleares, el Port impulsa la descarbonización gradual de toda su flota de vehículos, con híbridos y eléctricos que ya suponen el 28%.
El aumento de la eficiencia energética también se concreta en nueva luminaria LED (906 proyectores de las 116 torres de iluminación que hay distribuidas por todo el espacio del dominio público) representa una reducción anual aproximada de otras 125 toneladas de CO2.
A medio y largo plazo, el Port prioriza pautas estratégicas como la creación de sinergias por el desarrollo del hidrógeno, la gestión y control de la calidad del aire, la creación de nuevos espacios verdes, la participación activa en gran proyecto de futuro ‘Cal·lípolis Next Generation’, un proyecto que nace con los máximos estándares de eficiencia medioambiental.