Economía

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La Fundación BBVA premia un proyecto de la URV para blindar la red eléctrica

El objetivo es reforzar la red con inversores inteligentes capaces de evitar un determinado tipo de fallo eléctrico antes de que se convierta en un apagón. Recibirá una ayuda de 250.000 euros

Los ivestigadores de la URV Angel Cid, Carlos Olalla y Oswaldo López.Fundación BBVA

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Una tecnología innovadora capaz de blindar la red eléctrica frente al riesgo de otro ‘gran apagón’; una planificación urbana que proteja mejor las ciudades frente a danas, incendios y otros extremos climáticos; el estudio del mecanismo que lleva a que una célula sana derive en leucemia infantil; una estrategia novedosa para combatir la resistencia de las bacterias a los antibióticos; nuevos materiales superconductores que impulsan la construcción de ordenadores cuánticos; catalizadores que abren la puerta a una química más eficiente y sostenible; ‘chips’ de luz que optimizan tanto la potencia como la eficiencia de la computación…

Estos son los principales objetivos de algunos de los 12 innovadores proyectos seleccionados por el Programa Fundamentos, diseñado por la Fundación BBVA para apoyar investigaciones exploratorias, de carácter fundamental e interdisciplinar, sobre cuestiones centrales de ciencia básica

Tras valorar un total de 633 solicitudes, las comisiones de expertos evaluadores han concedido 12 ayudas de hasta 250.000 euros cada unen tres grandes áreas de conocimiento: Física y Química; Biología y Biomedicina; e Ingenierías.

Entre los proyectos premiados se halla “Arquitecturas y control para aumentar la estabilidad en dispositivos integrados en la red” (ACES-GRID), que tiene como investigadores principales a Carlos Olalla Martínez y Àngel Cid Pastor, de la Universitat Rovira i Virgili, y como miembros del equipo a Francesc Guinjoan Gispert (Universitat Politècnica de Catalunya) y Oswaldo López Santos (Universitat Rovira i Virgili). Recibirá una ayuda de 249.625 euros.

Un gran apagón dejó España a oscuras en abril de 2025; en apenas unos segundos se perdió más de la mitad de la electricidad que consumía el país y el sistema se desplomó. Aunque la investigación oficial aún no ha identificado una causa definitiva, los expertos coinciden en algo: la red eléctrica es hoy más vulnerable porque no se ha adaptado a la presencia cada vez mayor de la energía renovable y de la electrónica que la hace posible.

Un mes antes de ese fallo, un grupo de investigadores liderado por Carlos Olalla y Ángel Cid –ambos de la Universitat Rovira i Virgili– presentaron a la convocatoria Fundamentos el proyecto ACES-GRID, cuyo objetivo es reforzar la red con inversores inteligentes capaces de evitar un determinado tipo de fallo eléctrico antes de que se convierta en un apagón.

Una de las hipótesis del estudio es que existe un problema de fondo: que los inversores fotovoltaicos —dispositivos que transforman la energía solar para inyectarla en la red— se han diseñado pensando sobre todo en maximizar la eficiencia. Cuando se multiplican por miles, esas etapas de conversión pueden interactuar entre sí y generar armónicos y resonancias: fenómenos, imperceptibles a pequeña escala, que pueden propagarse y amplificarse hasta provocar reacciones en cadena. El proyecto busca analizar con precisión esas resonancias que, en ocasiones, desencadenan inestabilidades y hacen que los equipos se protejan apagándose.

Una de las claves está en dotar a los inversores de “inercia virtual”, algo parecido a tener un colchón de energía extra que se libera en milésimas de segundo para estabilizar el sistema. En las centrales hidráulicas, la masa de agua embalsada actúa como amortiguador natural frente a cambios bruscos. Las placas solares no tienen esa ventaja, pero los supercondensadores que propone ACES-GRID pueden imitarla a pequeña escala. “Queremos que los inversores dejen de ser simples convertidores de energía y pasen a ser estabilizadores activos”, explica Cid.

Si lo consiguen, España y Europa podrían avanzar hacia un futuro mucho más renovable, con la tranquilidad de que la red será más robusta, incluso frente a tormentas técnicas como la que pudo haber originado el gran apagón de abril.

Desde hace más de dos décadas, la actividad de la Fundación BBVA se ha centrado en impulsar la generación de conocimiento a través del apoyo a las diferentes facetas de la investigación científica, así como su proyección a la sociedad, como la mejor forma de abordar los principales retos del siglo XXI.

El Programa Fundamentos, dotado con un total de 3.000.000 euros, constituye una apuesta diferencial por la ciencia básica, mediante el apoyo a proyectos exploratorios sobre cuestiones centrales o fundacionales de un campo o disciplina en su estadio actual de desarrollo, o cuestiones del mismo carácter fundamental resultado de la intersección de varias disciplinas.

La Fundación BBVA complementa este esquema con el Programa Prismas y Problemas –que cuenta también con una dotación total de 3.000.000 euros–, concebido para impulsar la investigación aplicada a través de proyectos innovadores e interdisciplinares dirigidos específicamente hacia algunas de las cuestiones de la mayor relevancia social y medioambiental del siglo XXI.

“El Programa Fundamentos se orienta a equipos de investigación consolidados, con experiencia relevante, que abordan problemas fundamentales en su área de trabajo. El carácter de la convocatoria permite a los investigadores centrarse en temas exploratorios arriesgados que no serían financiados en convocatorias que exigen la aplicación directa”, resalta la profesora María Henar Miguélez Garrido, catedrática de Ingeniería Mecánica en la Universidad Carlos III de Madrid y presidenta de la comisión evaluadora de Ingenierías.

“Si no conocemos los fundamentos, las bases del conocimiento, no podemos diseñar ni aplicar ninguna tecnología realmente innovadora. Por eso es tan importante un programa como éste, cuya convocatoria ha sido un éxito, con proyectos muy competitivos que exploran cuestiones fundamentales, sobre todo en estos momentos en los que se tiende a buscar resultados rápidos y aplicaciones inmediatas”, destaca por su parte Avelino Corma, profesor de Investigación de Catálisis del Instituto de Tecnología Química (CSIC – Universitat Politècnica de València), Premio Fronteras del Conocimiento 2025 en Ciencias Básicas y presidente de la comisión evaluadora de Física y Química.

”Además de centrarse en cuestiones fundamentales, destacaría que la originalidad de los proyectos seleccionados viene de la mano de la interacción o la confluencia entre el mundo de la biología y la biomedicina con la física, las matemáticas, y desarrollos de la ingeniería y la ciencia de datos. Los equipos que van a desarrollar los proyectos incorporan perfiles y conocimientos diversos con el objetivo común de dar respuesta a preguntas fundamentales", señala Isabel Varela-Nieto, profesora de investigación en el Instituto de Investigaciones Biomédicas Sols Morreale (CSIC – Universidad Autónoma de Madrid) y presidenta de la comisión evaluadora de Biología y Biomedicina.

El Programa Fundamentos está abierto a proyectos liderados por hasta dos investigadores principales (IPs) de una o más disciplinas, pudiendo incorporar también investigadores adscritos a centros de cualquier otro país.

En la convocatoria que se acaba de fallar, los 12 proyectos seleccionados están liderados por IPs de 16 centros de investigación españoles con sedes en Cataluña (7), Madrid (5), País Vasco (2), Valencia, (1) y Andalucía (1). En cuanto a la composición de los equipos, sus integrantes proceden de 24 centros, que incluyen tres centros internacionales de Alemania, Austria y Países Bajos.