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La tienda de Tarragona que creó un tocado con un vestido de Balenciaga

Matilde y Montse Serrano llevan 32 años creando tocados artesanales y complementos personalizados que combinan creatividad y adaptación a cada clienta. Mayenne's es una pieza con historia para cada mujer: "aquí nadie se va nunca sin nada, no importa el prespuesto", destacan 

Ambas hermanas son un tándem perfecto: Matilde (i) es más creativa y activa; y Montse (d), es meticulosa y pausadaANGEL ULLATE

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En un discreto local de Sant Pere i Sant Pau descubrimos que aún existe la magia. En él, dos hermanas llevan más de tres décadas demostrando que la artesanía no es una moda pasajera, sino un oficio que se cultiva con paciencia, intuición y mucha escucha. Matilde y Montse Serrano están detrás de Mayenne’s, una firma de tocados y complementos para celebraciones que ha sabido combinar creatividad, técnica y un trato muy personal con sus clientas: cada pieza es única y pensada para que ninguna mujer se vaya sin algo que sienta muy suyo.

Llegaron siendo niñas desde Barcelona a Tarragona y, con apenas 21 años, Matilde ya tenía claro que quería montar un negocio junto a su hermana. En 1994 abrieron una peluquería con servicio de estética en un local familiar, que pronto empezó a transformarse. Aquellos tocados que surgían casi por intuición empezaron a ganar protagonismo: diademas, piezas para celebraciones, pequeños accesorios… Poco a poco, aquellos complementos fueron ocupando más espacio hasta convertirse en el verdadero corazón del proyecto, vendiéndose en distintas tiendas de la provincia.

Tienen una tienda en Tarragona y otra en CambrilsANGEL ULLATE

Hoy, Mayenne’s es sinónimo de artesanía hecha desde cero. Aquí no se toman piezas prefabricadas para decorar; el proceso parte de materiales sin trabajar: paja, madera o incluso cerámica, una de las especialidades de Montse. Cada tocado puede requerir dos o tres días de trabajo, hasta nueve horas de dedicación meticulosa, con tintes, formas y acabados completamente personalizados. Sus bases y hormas solían fabricarlas con su padre en el garaje de casa, que les ayudó hasta su fallecimiento, hace seis años. Esa manera de trabajar les permite algo esencial: personalización absoluta. Los precios oscilan desde los 20 € hasta las pamelas que rondan los 385€, siempre en función del diseño, los materiales y los deseos de la clienta. «Aquí nadie se va sin nada», sonríen. «No importa el presupuesto: lo que importa es encontrar eso que encaja con la persona que entra por la puerta».

El pillbox de Balenciaga: para una novia elaboraron un tocado con un fragmento del vestido de su abuela y su madre, diseñado y confeccionado originalmente por Balenciaga en 1957, que se encuentra en su museo

Esa filosofía también les ha permitido leer la evolución económica de los últimos años: «la clase media prácticamente ha desaparecido», constatan. «Antes, gran parte de las ventas se situaban entre 40 y 90 euros; hoy, el mercado se ha polarizado. Por un lado, clientas con presupuestos reducidos; por otro, un perfil con alto poder adquisitivo que busca diferenciarse y expresar estilo incluso a través del complemento». Mayenne’s atiende a ambas con el mismo cuidado; su humildad resalta cuando explican que incluso una de «sus novias» lució un tocado -pillbox blanco con rejilla- confeccionado con un fragmento del vestido de su abuela y su madre, diseñado y confeccionado originalmente por Balenciaga en 1957, que se encuentra en su museo. «Fue muy especial trabajar una tela así. Paula -Garfella, la novia- nos conocía de veranear en Cambrils, donde tenemos otro local».

Phillip es uno de los modelos icónicosANGEL ULLATE

En paralelo, el negocio ha sabido adaptarse a los nuevos canales. Si en 2009 abrieron un blogspot, hoy cuentan con tienda online y gestionan ellas mismas su Instagram, que se ha convertido en un escaparate clave para una comunidad fiel. Las reseñas de las clientas repiten un mismo elogio: cercanía, honestidad y trato humano. Muchas vuelven incluso para rediseñar el primer tocado y usarlo en otra nueva ocasión única. 

Tras 32 años, Matilde y Montse no idealizan el emprendimiento y saben que lo suyo es pasión. Cada una en su papel sigue defendiendo que el diseño no está reñido con el precio y que la artesanía de proximidad sigue siendo única. En Mayenne’s, el tocado no es un lujo inalcanzable, es una pieza con historia. Y siempre hay una para cada mujer que cruza la puerta.