Decir basta al acoso y proteger al alumnado
La Biblioteca Xavier Amorós de Reus acogió un taller informativo con herramientas para detectar y combatir el bullying en ámbitos escolares formales y no formales
Victoria García invita a la reflexión en sus talleres con contenido gráfico.
Estudiantes de bachillerato y universidad, profesoras de teatro y danza, integradores sociales, educadores infantiles, directores deportivos, responsables de diferentes espacios educativos y una mayoría de monitoras de comedor y ocio. «La mayor parte de vosotros estáis familiarizados con el mundo adolescente e infantil», apuntó Victoria García, psicoterapeuta, psicóloga y coach de la Xarxa de Centres Cívic de Reus, al principio de su taller -«Entender y confrontar el acoso escolar»- que la Biblioteca Central Xavier Amorós acogió el pasado jueves 30 de marzo.
Iniciativas como esta acción formativa, con una treintena de asistentes, están dirigidas a distintos perfiles dentro de la comunidad educativa con el objetivo de proporcionar herramientas y recursos que faciliten la detección y permitan frenar comportamientos de acoso en el entorno escolar. En esta ocasión, las concejalías de Salut y Educació del Ayuntamiento de Reus organizaron la sesión, en colaboración con el Col·legi Oficial de Psicologia de Catalunya y la Escola Oberta de Salut Dr. Frías.
Prevención y pautas de actuación
«Cuando se produce una situación de abuso, suele ser por algo que se considera diferente en los demás», expuso la tallerista para recalcar la importancia de fomentar el respeto por la diversidad especialmente en el ámbito educativo. Con ello, explicó que el maltrato entre alumnos que se da de forma reiterada -bullying- es un tipo de violencia que se manifiesta lejos de la ‘superficie’ en las relaciones en el aula. Es más, algunos de los participantes señalaron que «en la vida real no es tan fácil de detectar» y que «somos más conscientes de la problemática cuando son casos graves».
Una de las claves de este tipo de sesiones es el compromiso de los asistentes a la hora de compartir sus testimonios en primera persona.
Ello aporta una visión ‘práctica’ y personal a lo que, de otra forma, sería una clase teórica o un ‘manual’ de aspectos a tener en cuenta. Así, el taller de Victoria García se dividió en diferentes cápsulas psicoeducativas sobre diferentes temáticas: dignidad humana y diversidad, causas y formas de acoso, estrategias de mediación e intervención para mejora de la convivencia y medidas de prevención.
La tallerista mostró evidencias de la prevalencia actual del bullying, enumeró estrategias para detectar y, especialmente, proporcionó estrategias para que el personal educativo pueda hacer de mediador en dichas situaciones.
Desde la figura de Dan Olweus, uno de los primeros psicólogos en estudiar el acoso y los procesos de enseñanza-aprendizaje en Suecia, a innovadores proyectos como el Programa TEI, que ya se ha instaurado en diferentes centros y países favorablemente; la sesión concluyó que las situaciones de violencia son un factor de riesgo importante para el desarrollo digno y saludable y, por ello, los agentes educativos deben tener recursos para mejor sus actuaciones en determinados contextos para proteger al alumnado más ‘vulnerable’.
Precisamente, uno de los propósitos del programa era plantear entre miembros de la comunidad educativa cómo invertir el abuso de poder para restituir esa situación horizontal, revertir el desequilibrio entre alumnos de por sí iguales. Incluso, de darse el caso, la psicoterapeuta abrió la posibilidad de recurrir a la perspectiva penal y las legislaciones vigentes en acoso escolar. Asimismo, Victoria García señaló la importancia de trabajar la inteligencia emocional en los centros educativos como medida de prevención contra el bullying.
Los asistentes al taller, además, coincidieron en la necesidad de «decir basta a todo tipo de abusos» y advirtieron la impotencia que sienten como monitores, docentes o educadores. Especialmente, cuando la realidad evidencia que el bullying y el cyberbullying siguen muy presentes en Catalunya, con cifras muy elevadas, a pesar de las campañas de concienciación ciudadana que se han llevado a cabo y los teléfonos de atención que están a disposición de la población.
«No solo es el contextualizador familiar o que las políticas educativas sean inadecuadas, las competencias sociales de algunos alumnos pueden resultar mermadas por su contexto externo», advirtió una de las organizadoras de la sesión. A raíz de uno de los argumentos básicos de la tallerista, profesoras y responsables educativos diversos debatieron sobre los factores de riesgo que caracterizan tanto al agresor como a la víctima, es decir, las motivaciones de uno y las ‘justificaciones’ que se utilizan contra el otro.
Así, determinaron que existen numerosas causas socioculturales que, sobre todo a través de los medios de comunicación, influyen en el desarrollo de comportamientos abusivos en los jóvenes: un sistema carente de valores, el sensacionalismo, los estereotipos sexista y xenófobos, así como la justificación y legitimación de la violencia como un medio social, entre otros aspectos.
Voluntad psicoeducativa
Más allá de este taller, que ya se ha llevado a cabo en diferentes ocasiones y ha sido impartido por distintos profesionales del ámbito psicopedagógico local, numerosos espacios de la ciudad acogen con regularidad este tipo de actividades informativas, orientadas tanto a la comunidad educativa como a los padres y madres con hijos en edad escolar.
En definitiva, dejar de ser espectadores de estas problemáticas puede garantizar un mejor futuro para niños y adolescentes.