Galardones
Premios Princesa de Asturias 2025: un homenaje a la excelencia global y la defensa de valores fundamentales
Serena Williams, Eduardo Mendoza, Mario Draghi y otros ilustres galardonados destacan en una ceremonia marcada por la reflexión sobre el futuro de Europa, la educación y los valores democráticos
Los galardonados durante la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias celebrada este viernes en el Teatro Campoamor, en Oviedo.
La ceremonia de los Premios Princesa de Asturias 2025, celebrada este viernes en el Teatro Campoamor de Oviedo, rindió homenaje a figuras que han dejado una huella profunda en sus respectivos campos, desde el deporte hasta las ciencias sociales y la cooperación internacional. En presencia de la familia real, la Princesa de Asturias Leonor presidió la entrega de las insignias a los premiados, quienes recibieron su distinción por su contribución decisiva a la cultura, la ciencia, el deporte y la sociedad.
Serena Williams, con 23 Grand Slam y 4 oros olímpicos, recibió el galardón en la categoría de Deportes, siendo homenajeada por su legado tanto dentro como fuera de las canchas. La Princesa Leonor destacó que "nadie podría entender hoy el tenis sin ti", reconociendo la transformación que Williams ha aportado al deporte, al hacerlo "más rápido, explosivo y desafiante". Además, se le elogió por su incansable defensa de la igualdad de género y su impacto más allá del tenis como empresaria.
Economía
El economista Mario Draghi, Premio Princesa de Cooperación Internacional 2025
Diari de Tarragona
El escritor Eduardo Mendoza, Premio Princesa de Asturias de las Letras, expresó su sorpresa y alegría por el galardón, subrayando que su mejor elogio es ser considerado "un proveedor de felicidad" para sus lectores. Con su estilo único de humor e ironía, Mendoza reflexionó sobre su carrera, marcada por obras icónicas como Sin noticias de Gurb y La verdad sobre el caso Savolta, que han dejado una huella imborrable en la literatura española.
Mario Draghi, ex presidente del Banco Central Europeo y ex primer ministro de Italia, recibió el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional. En su discurso, Draghi defendió un "federalismo pragmático" como la vía para renovar el proyecto europeo y evitar que Europa sea "pisoteada". Consideró que la crisis global actual exige una Europa más flexible y capaz de actuar con rapidez, al tiempo que remarcó que "juntos somos más fuertes", citando su famoso compromiso por salvar el euro.
En cuanto a los premios en Ciencias Sociales, la Princesa Leonor agradeció el trabajo del sociólogo estadounidense Douglas Massey, cuyas investigaciones han desafiado las narrativas simplistas sobre la inmigración, defendiendo un enfoque basado en datos y evidencias para formular políticas migratorias más justas y eficaces.
Entre otros galardonados, el fotógrafo mexicano Graciela Iturbide recibió el Premio de Artes por su trabajo, que refleja la paciencia y el respeto por las culturas indígenas, mientras que Byung-Chul Han, Premio de Comunicación y Humanidades, fue reconocido por su reflexión filosófica sobre la velocidad y la superficialidad en el mundo contemporáneo.
La ceremonia también fue un momento para reflexionar sobre el presente y futuro de la democracia y la educación. El Rey Felipe VI, en su discurso, advirtió contra los "extremos inquietantes" del mundo actual, entre los que destacó un individualismo radical y una globalización que "degrada la diversidad". Subrayó que la educación es clave para formar a las futuras generaciones en valores de convivencia, respeto y solidaridad.
Por su parte, la Princesa Leonor apostó por la confianza en la democracia frente a la intolerancia, recalcando la importancia de la educación para construir un futuro basado en el respeto por las diferencias. "La convivencia no es fácil, pero es el único camino para lograr el progreso compartido", afirmó.
En un año marcado por la reflexión sobre los grandes desafíos globales, la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias dejó claro que el reconocimiento a la excelencia no solo se trata de premiar logros individuales, sino también de reafirmar el compromiso con los valores que deben guiar a sociedades como la española y la europea: democracia, respeto, cooperación y progreso.