Tragedia en las vías
Las víctimas de Adamuz y Gelida podrán reclamar indemnizaciones adicionales a las del Gobierno
El Consejo de Ministros ha aprobado esta semana un paquete de 20 millones de euros para los viajeros afectados por los accidentes ferroviarios. Pero los pasajeros pueden reclamar otras compensaciones una vez se determine quién es el responsable civil del siniestro
Vista del Alvia siniestrado en el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba)
El Consejo de Ministros ha aprobado esta semana un paquete de 20 millones de euros destinado a los viajeros afectados por los accidentes ferroviarios ocurridos en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). El objetivo de estas ayudas es garantizar una respuesta económica inmediata a las víctimas y a sus familias, así como adelantar parte de las indemnizaciones contempladas en los seguros obligatorios de viaje.
Según explicó el ministro de Transportes, Óscar Puente, las ayudas pretenden evitar que las personas afectadas tengan que afrontar, además de una tragedia personal, una situación de incertidumbre económica o desamparo institucional. Del total aprobado, 10 millones de euros se destinarán a ayudas directas urgentes y otros 10 millones a anticipos de indemnizaciones de seguros.
El ministro de Transportes, Óscar Puente.
En el accidente de Adamuz, registrado en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, se vieron implicados dos trenes con un total de 478 pasajeros a bordo, tras el descarrilamiento de uno de los convoyes y la posterior colisión. El siniestro dejó 45 personas fallecidas y casi 300 heridos de diversa consideración.
Dos días después, en Gelida, un tren de cercanías que circulaba con 37 viajeros descarriló tras el desprendimiento de un talud sobre la vía, causando un fallecido y decenas de heridos.
Cuantías de las compensaciones
Las ayudas aprobadas establecen una compensación directa de algo más de 72.000 euros por cada persona fallecida, a la que se suma la misma cantidad como anticipo del seguro obligatorio del viajero. En el caso de las lesiones, las cuantías se organizan en distintos tramos según la gravedad, con importes que van desde 2.400 euros en los casos leves hasta más de 84.000 euros en las lesiones de máxima gravedad, cantidades que también se adelantarán a cuenta del seguro.
Estas compensaciones se corresponden con las coberturas previstas en el Seguro Obligatorio del Viajero (SOV), incluido en el precio del billete y diseñado para cubrir fallecimientos y lesiones graves en accidentes ferroviarios.
Según el texto publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), las ayudas benefician directamente a 210 personas afectadas entre fallecidos, heridos y personal del convoy.
Otras vías de reclamación
Más allá de las ayudas aprobadas por el Gobierno, existen otras vías de indemnización compatibles para los viajeros afectados. Estas vías no se limitan únicamente a quienes tengan lesiones no incluidas en los supuestos cubiertos por el paquete de 20 millones de euros, sino que están abiertas a todos los lesionados, hayan sido o no beneficiarios de dichas ayudas.
Así lo explica Sergi Ramos, abogado de RDI Abogados y especialista en reclamaciones civiles por accidentes, quien señala que, en estos casos, resulta determinante identificar quién es el responsable civil del siniestro. “Lo primero que se deberá conocer es quién es el responsable civil del accidente”, afirma.
Las investigaciones siguen abiertas tanto en Adamuz como en Gelida y, por el momento, no se ha señalado oficialmente si la responsabilidad recae en el gestor de las infraestructuras ferroviarias o en empresas subcontratadas encargadas del mantenimiento. En el caso de Gelida, el foco está puesto en el estado del talud que se desprendió sobre la vía, mientras que en Adamuz se analiza el estado de la infraestructura ferroviaria.
Hasta que no avance la investigación y se determine al responsable, los viajeros accidentados no podrán reclamar los daños y perjuicios por la vía de la responsabilidad civil y conforme al baremo de accidentes de tráfico.
No obstante, Ramos subraya que lesiones consideradas leves, como latigazos cervicales, esguinces u otras contusiones, no suelen estar cubiertas por el Seguro Obligatorio de Viajeros, por lo que en estos casos es necesario esperar para poder reclamar al responsable civil directo.
En cualquier caso, tanto los accidentados leves como los graves, así como los familiares de las víctimas mortales, podrán reclamar una indemnización al responsable civil, en algunos supuestos con cuantías superiores a las previstas en el paquete gubernamental.
“También pueden ser indemnizados y con cantidades superiores a las estipuladas en el paquete de 20 millones”, señala el letrado, quien equipara estos siniestros ferroviarios a los accidentes de tráfico, tanto en el tipo de daños como en el procedimiento de reclamación y las cuantías indemnizatorias.
¿Qué documentos necesito?
Para iniciar este proceso, Ramos destaca la importancia de conservar toda la documentación necesaria: “Es fundamental que la víctima conserve el billete del viaje, una copia del atestado o cualquier documento que acredite que viajaba en el convoy accidentado, así como toda la documentación médica, como partes de lesiones, ingresos hospitalarios o bajas laborales”.
Esta documentación permitirá a los afectados iniciar una reclamación contra el responsable una vez sea identificado, tras la correspondiente vía penal. Se trata de un procedimiento judicial que puede prolongarse en el tiempo, pero que abre la puerta a indemnizar a aquellos pasajeros que hayan sufrido daños físicos o psicológicos más allá de las ayudas gubernamentales.
El abogado precisa, no obstante, que no todos los incidentes ocurridos en un tren son fácilmente reclamables, como los frenazos bruscos, los golpes provocados por la caída de equipaje o las caídas sin un accidente previo, supuestos que resultan más complejos de acreditar desde el punto de vista jurídico.