Una gran explosión destruye parte del estratégico puente que une Rusia con Crimea

La infraestructura, cuya voladura con un camión bomba Kiev atribuye a sus servicios secretos, es el símbolo de la anexión por Putin de la península en 2014

Las autoridades rusas ofrecieron al principio dos versiones de la explosión de hoy en el puente de Kerch, que une la Rusia continental con la península de Crimea: la explosión de un camión bomba y el incendio de varias cisternas de combustible de un tren de mercancías que circulaba por la vía del puente. Lo cierto es que, según muestran las imágenes tomadas por los conductores que tuvieron que darse la vuelta tras ser cortado el tráfico, uno de los dos sentidos de la calzada en una longitud de varias decenas de metros cayó al mar.

El incendio en el ferrocarril, al parecer, comenzó en un cisterna y se extendió después a otras contiguas dañando seriamente la línea férrea de la infraestructura a través de casi kilómetro y medio. El incidente se produjo pasadas las seis de la mañana y provocó el corte total del tráfico de vehículos y ferrocarriles. Las cámaras de seguridad muestran el supuesto camión bomba avanzando por el puente con un vehículo a la misma velocidad en su costado izquierdo justo en el momento cuando se produce una fuerte deflagración. Pero resulta imperceptible determinar si explotó el propio vehículo o fue un misil u otro ingenio el que detonó.

Mientras en Moscú se dilucida si fue un accidente fortuito o un «acto de sabotaje», el consejero de la Presidencia ucraniana, Mijailo Podoliak, escribía en Twitter que «Crimea, el puente, es el comienzo. Todo lo ilegal debe ser destruido, todo lo robado debe ser devuelto a Ucrania, todo lo ocupado por Rusia debe ser expulsado». Según la agencia ucraniana UNIAN, lo sucedido ha sido una «operación especial» organizada por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), los servicios secretos. Horas después, Podoliak dijo que «conviene señalar que el camión que explotó, según todos los indicios, entró al puente desde el lado ruso. Es en Rusia donde hay que buscar respuestas».

Un camión

El Comité Nacional Antiterrorista (NAK en sus siglas en ruso) declaró a la publicación RBC que «un camión hizo explosión» en el puente, a raíz de lo cual se incendiaron siete cisternas de un tren de carga. Por su parte, el Comité de Instrucción de Rusia (SK, en sus siglas en ruso) anunció el inicio de un causa penal. «Según los datos preliminares, tres personas murieron», probablemente «los pasajeros de un vehículo que se encontraba cerca del camión cuando este explotó«, indicó el SK en un comunicado.

«Ya se sacaron del agua los cadáveres de dos de las víctimas, un hombre y una mujer», señalaba la nota del Comité de Instrucción sin aclarar qué paso con la tercera víctima. Según el órgano judicial, ha sido identificado el propietario del vehículo causante del siniestro, un tal Samir Yusúbov, sospechoso de estar detrás de la explosión. El dueño sería un vecino de la región de Krasnodar, en el sur de Rusia. «Se ha abierto una investigación en su lugar de residencia. Se está estudiando el trayecto del camión y los documentos pertinentes», añadieron los investigadores.

Murió

Hoy ya se registró la vivienda, pero Yusúbov, citado por canales de Telegram, declaró que el que conducía el camión y perdió la vida fue su tío. Dijo no saber nada de la existencia de explosivos. La carga de los camiones es revisada al pasar por el puente y el de Yusúbov aparece en un vídeo en el momento en el que los agentes lo revisaban sin encontrar nada extraño en su interior. El presidente Vladímir Putin, que el viernes celebró su 70 cumpleaños, ha ordenado una investigación. Silencio oficial Las autoridades de Crimea creen que Kiev está detrás de lo sucedido. El presidente del Parlamento, Vladímir Konstantínov, culpabilizó a los «vándalos ucranianos».

Sin embargo, salvo las palabras pronunciadas en Twitter por Podoliak, en Kiev nadie se ha atribuido la responsabilidad del ataque ni tampoco el Ejército ucraniano. Konstantínov ha prometido que pronto será reparado el puente. Pero el gobernador de la península, Serguéi Axiónov, ha sido más cauteloso y ha advertido que, antes de avanzar fechas, habrá que «evaluar los daños». Axiónov, de momento, ya ha dispuesto la reanudación del servicio de ferry para conectar Crimea con Rusia a través del estrecho de Kerch. Los medios informativos rusos trataban hoy de dar imagen de normalidad incidiendo en que el puente ha sido dañado, pero no destruido.

El tráfico

En un primer momento se dijo que la infraestructura no estará pronto operativa, pero, de repente, por la tarde, las autoridades prometieron reanudar el tráfico de coches a través de la calzada intacta y también arreglar la vía para que mañana puedan circular de nuevo los trenes. Sin embargo, las autoridades no lograron tranquilizar a la población de la península. En cuanto se supo que una parte del puente había saltado por los aires, la gente se lanzó a hacer acopio de gasolina y alimentos, por miedo a que la falta de abastecimiento pueda causar déficit de ciertos productos. En las gasolineras se formaron enormes colas, reportaban ayer los medios de comunicación locales.

Desde Kiev se ha amenazado repetidamente con atacar el puente de Kerch. En agosto, Podoliak, afirmó que esta infraestructura «es un objetivo militar legítimo, ya que constituye la principal ruta de suministro para el Ejército ruso» en Crimea y, desde la península, hacia la región ucraniana de Jersón. El general ucraniano, Dmitro Márchenko, había advertido antes que el puente se convertiría en «el objetivo número uno para su destrucción tan pronto como surja la oportunidad técnica de atacar». El diputado ruso Oleg Morózov, citado por la agencia Ria Nóvosti, pidió hoy una respuesta «adecuada». «De lo contrario, este tipo de ataques terroristas se multiplicarán», añadió. El también legislador, Leonid Slutski, presidente del Comité de Política Exterior, afirmó que «debemos dar inevitablemente a Ucrania una respuesta dura». Tras los éxitos militares del Ejército ucraniano en las regiones de Járkov, Donetsk, Lugansk y Jersón, Moscú viene agitando desde hace semana la amenaza de emplear armas nucleares de baja intensidad o bombardeos contra los «centros de decisión y mando» en la capital de Ucrania.

En 2016

Las obras para la construcción del puente, con el que Putin quiso simbolizar las ventajas de la anexión a Rusia y que conecta Crimea con la región rusa de Krasnodar, comenzaron en febrero de 2016 y corrieron a cargo de la compañía Stroygazmontazh (SGM), cuyo propietario es el magnate amigo de Putin, Arkadi Rotenberg, incluido en la lista de sanciones de Estados Unidos. Fue durante mucho tiempo entrenador de Judo de Putin y esparrin. Gracias a esa proximidad amasó su fortuna. El proyecto tuvo un coste de 228.300 millones de rublos (unos 3.600 millones de euros). Putin ordenó erigir la infraestructura inmediatamente después de culminarse la anexión de Crimea, en marzo de 2014. Fue inaugurado por el propio jefe del Estado al volante de un camión y abierto al tráfico de vehículos en mayo de 2018, aunque la vía del ferrocarril entró en servicio en diciembre de 2019. Con sus casi 20 kilómetros de longitud, es el puente más largo de Europa.