Especial cómic y novela gráfica

Reseñas y recomendaciones para este Sant Jordi de un género que está cada vez más de moda

Llamando a las puertas del sueño

“El sueño constituye el modelo de todas nuestras aventuras espirituales, el modelo privilegiado de lo que –infernal o paradisíaco— conseguimos imaginar más allá o más acá del mundo real”, escribe Giorgio Agamben casi al final de Pinocho. Las aventuras de un títere dos veces comentadas y tres veces ilustradas. Empujado por la voluntad arqueológica que atraviesa toda su obra, que se basa en hacer contemporáneo el pasado para rescatar en él posibilidades para el presente, Agamben advierte en Pinocho, el libro más leído y traducido de toda la literatura italiana, la ruptura de la oposición entre mito, fábula y obra literaria. Con delicada atención, siguiendo por igual las ideas de Giorgio Manganelli, Cristina Campo o los antropólogos Ernesto de Martino y Géza Róheim, desvela en torno a la pequeña criatura tallada en un tronco reseco un universo donde lo estotérico está en lo cotidiano, donde la revelación y la iniciación se manifiestan en el reconocimiento de lo más cercano y en apariencia futil. “Ojazos de madera ¿Por qué me miráis?” dice Gepetto tras tallar los ojos de la criatura, tras insuflarle vida en un acto que puede leerse como parodia del Génesis, mientras lo bautiza como Pinocho, el nombre de todos los miembros de una familia en la que “el más rico pedía limosna”. Como si de una divinidad gnóstica se tratase, Gepetto abre la puerta a una fábula que Italo Calvino tildó de picaresca, y que Agamben compara con esos misterios de Eleusis que ya abordó en La muchacha indecible, en los que no había ninguna doctrina que transmitir, sino una iniciación precisa trabada a partir de gestos, mímica y canciones. Como en su precioso libro Polichinela, también publicado de manera exquisita por la editorial Adriana Hidalgo, donde recorría a las tablas dedicadas por Tiépolo a ese emblema napolitano de la Commedia dell’Arte, Pinocho es un libro surcado por las bellísimas ilustraciones, en blanco y negro y color, de Mazzanti, Chiostri y Attilio Mussino que otorgaron al personaje la iconografía con la que ha saltado a la cultura popular, desde muñecos y musicales a películas como las de Disney, Matteo Garrone, Guillermo del Toro o Robert Zemeckis.

Es en esa concatenación de imágenes donde Agamben, como en sus libros acerca de la figura política del Homo Sacer, la Profanación, el mal, la figura de Hölderlin o la construcción de la memoria de la Shoah, encuentra un modo de pensar, un método que se construye en la propia investigación. Fábula alquímica, relato iniciático, obra picaresca o parodia, Pinocho es ante todo un canto a la imaginación. De la nariz creciente del personaje a su encuentro con el gato y el zorro, el paso por el teatro de los títeres o el país de los juguetes y los tres sueños que surcan el relato, Agamben explora con ligereza todas las posibilidades de una fábula que, siguiendo las conclusiones del antropólogo Géza Róheim en Las puertas del sueño, demuestra que no es el alma la que se manifiesta a través de los sueños sino que seguramente son los sueños los que, al tejerse con el mito y la realidad, dan forma al concepto de alma.

Pinocho. Las aventuras de un títere dos veces comentadas y tres veces ilustradas
Traducción: Rodrigo Molina-Zavalía
Editorial: Adriana Hidalgo Editorial
Precio: 21,90 €

El paciente

Una noche, una joven camina con un cuchillo en la mano por la calzada de un barrio residencial. Su ropa está manchada de sangre, y su mirada, perdida. La policía la encuentra y la detiene. Saben quién es: una de las hijas de una familia del barrio. Cuando entran en la casa de ella lo que encuentran es una auténtica masacre. Toda la familia ha muerto... ¿toda? No, uno de los chicos sigue respirando, aunque está profundamente herido. El arranque de “El paciente”, el adictivo cómic de Timothé Le Boucher, resulta propio del thriller, y tiene carácter casi cinemático. Es una secuencia, en la que casi se puede percibir el movimiento: la chica avanzando, pero también nuestra mirada, conducida magistralmente por la secuencialidad del dibujo, a través de esa calle, de la noche, de la casa, del misterio.

A partir de aquí, “El paciente” se instala en el terreno de lo psicológico. Si el arranque tiene que ver eminentemente con la acción, el resto discurre a través del diálogo y en un espacio mental. Tras años en coma, el único superviviente de aquella masacre de repente despierta. Una psiquiatra intentará reavivar sus recuerdos, para comprender qué diantres pasó aquella noche.

En el retrato de la relación entre ambos, “El paciente” recuerda a novelas como “La ley del menor” de Ian McEwan: el vínculo entre el joven y el adulto resulta tremendamente inquietante, a menudo ambiguo. Lo interesante es cómo Le Boucher va definiendo este clima extraño y muy perturbador, con detalles que, de nuevo, mueven nuestra mirada a través del espacio, como aquel pasaje del cómic en el que la doctora se sitúa de espaldas al paciente mientras la enfermera le lava el cuerpo, detalle que la psiquiatra observa a través de un reflejo en un cuadro. Si bien “El paciente” gira en torno a un misterio que se debería resolver (¿Qué sucedió aquella noche? ¿Fue realmente la hermana quien mató a toda la familia? ¿Hubo un intruso en la casa? ¿Está este intruso acechando el hospital?), lo más brillante de la historieta que propone Le Boucher está en lo atmosférico y en el entramado relacional, no solo entre paciente y médica, sino también entre los distintos personajes del hospital, tanto los compañeros del chico como los trabajadores del lugar, con sus secretos y sus pulsiones.

El paciente
Autor: Timothé Le Boucher
Editorial: Nueve editores, 2022

Strawberry shortcakes

Kiriko Nananan es muy conocida por su josei realista que retrata los desengaños sentimentales de la juventud japonesa. Debutó en 1993 en la mítica revista Garo, especializada en un manga alternativo y experimental, para luego publicar en revistas josei como Cutie Comic o en la revista de moda Zipper, donde se serializó Strawberry Shortcakes. Este manga sigue el rastro de cuatro amigas en Tokio de hoy, Toko, Chihiro, Riko y Aki, que buscan el amor y la felicidad, mientras tratan de tomar las riendas de sus vidas. En 2006 este conmovedor manga fue llevado al cine y la autora trabajó como actriz encarnando a una de las protagonistas.La autora presenta dos obras dentro de una, ya que este manga se puede leer tanto de forma lineal como en una secuencia determinada por un índice alternativo.

Strawberry shortcakes
Autor: Kiriko Nananan
Editorial: Ponent Mon, 2023

Ante el espejo

“Sé que había un libro muy famoso sobre esto de otra mujer judía...pero mala suerte...¡No puedo estar preocupándome por ser original todo el rato!”, señala Callo, el alter ego de la autora, en una de las historias recogidas en Querido Callo, el volumen que compila toda la obra de Aline Kominsky, por vez primera vertida al castellano por Montse Meneses Vilar en una óptima edición de Reservoir Books, con un espléndido postfacio de Hillary Chute. Todo aquello que series televisivas como Girls, Broad City o Fleabag hayan mostrado en los últimos años se queda corto ante el vigor irreverente y la sinceridad descarnada con los que Kominsky se autorretrató y narró con crudeza tanto su entorno familiar como el mundo artístico de San Francisco en los años setenta. Sin la autoconvicción ególatra de estar haciendo algo nuevo, pero haciéndolo, Kominsky, al igual que su pareja Robert Crumb, transformó la narrativa del yo en el cómic desde revistas como Wimmen’s Comix o Weirdo, de la que fue editora.

Con la intensidad de una Lucia Berlin y la capacidad para autoparodiarse de Woody Allen, la fatuidad y el machismo en los circuitos artísticos, la auto-exposición a situaciones humillantes, el circuito autodestructivo de la obsesión, el efecto de la adicción a las drogas, el relato de los humores corporales y esa “fuente sin fin de narraciones” que es el cuerpo propio, como manifiesta en una de las historias una Callo que no deja de autoanalizarse, aparecen como semilla de todo el underground y el cómic independiente ulterior. A través del homenaje póstumo que supone esta compilación de más de cuarenta años de viñetas barrocas, tensas y feístas en su aspecto gráfico pero cautivadoras y todavía subversivas, este volumen permite reconstruir hacia atrás la génesis de la obra de autoras y autores como el propio Crumb, Chester Brown, Alison Bechdel, Julie Doucet, Debbie Dreschler o Phoebe Gloeckner.

Querido Callo
Autor: Aline Kominsky-Crumb
Editorial: Reservoir Books
216 páginas
Precio: 24 €

Atlas de inframundos

Si en lugar de hacer un cameo interpretando de manera precisa a John Ford al final de The Fabelmans, el cineasta David Lynch hubiese dirigido el largometraje de Steven Spielberg, probablemente se parecería a la trilogía Laberintos, de Charles Burns. Las formas orgánicas inquietantes, el temor hacia el sexo y la paternidad y el erotismo como umbral hacia el derrumbe de la realidad cotidiana atraviesan esta obra de Burns con viñetas que parecen extraídas del imaginario estadounidense, de Norman Rockwell a Nicholas Ray. De igual modo que Lynch es capaz de reescribir las imágenes más perturbadoras de la estética de los años cincuenta y el Hollywood clásico, Burns toma como punto de partida el claroscuro de los cómics de terror de la EC y, en este álbum, la pulsión absoluta del cine de los años setenta, para escribir con sombras la iniciación como cineasta de Brian, fascinado por Laurie y decidido a grabar las secuencias iniciales de su película en una cabaña perdida en medio del bosque. Así como Vista Final constituyó, entre otras cosas, una exploración del lado oscuro de la historieta francobelga, Agujero negro exploró la idea de la plaga adolescente asumiendo el punto de vista de la enfermedad y la mutación, y El Borbah y Misterios de la carne completaron la afinidad de Burns con el cine de David Cronenberg, Laberintos constituye el retrato de un artista adolescente tanto como un ejercicio de precisión gráfica. Con un trazo sutil y una paleta de colores que reivindica tanto el technicolor cinematográfico como las irisaciones del blanco y negro de las películas amateur en 16mm, Burns rastrea las grietas en la realidad entre los espacios que separan las viñetas con tanta delicadeza como contención. Como si se una película de M. Night Shyamalan se tratase, es el fuera de campo el que cobija aquí los silencios del deseo adolescente y la comprensión de la cámara cinematográfica como una herramienta para indagar el otro lado, para convertir al lector, como escribía Lorca en “un pulso herido que ronda las cosas del otro lado”.

Laberintos
Autor: Charles Burns
Editorial: Reservoir Books
64 páginas
Precio: 19,90 €

Hierba

La historia de la ocupación japonesa de Corea y del afán expansionista del país nipón ha sido motivo de un sinfín de títulos de las distintas cinematografías asiáticas. Especialmente, de forma evidente, del cine coreano, que se ha preocupado por ahondar en aquel período todavía oscuro. En el caso del cómic, seguramente, no ha sido un tema central, más teniendo en cuenta la preponderancia de las historietas japonesas y la escasez de obras coreanas publicadas a nivel más global. La excepción es “Hierba”, el cómic de Keum Suk Gendry-kim que en 2019 fue considerado por distintos medios anglosajones una de las mejores obras del año. El consenso fue inmediato, y no era para menos: la historieta de Keum Suk Gendry-kim se construye sobre dos pilares, el del rigor estético y el de la contundencia temática. “Hierba” parte de una concepción casi documental: la de la investigación de la autora sobre un tema concreto de aquellos años de terror, el de las mujeres de consuelo, jóvenes coreanas, a menudo niñas, que fueron obligadas a mantener relaciones sexuales por parte de los soldados japoneses en China. Keum Suk Gendry-kim realizó diversas entrevistas con Lee Ok-sun, una víctima de aquellas violaciones sistémicas que ya anciana residió en una “casa de compartir”, un lugar de Corea donde convía con otras mujeres que sufrieron lo mismo que ella.

A partir de aquí, el cómic se construye a partir del trayecto de Ok-sun de ida y vuelta. Abandonó Corea siendo todavía una niña, siendo aún inocente. Y regresó mayor, llena de heridas de difícil curación. “Hierba” cuenta cómo, incapaces de mantener a todos sus hijos, sus padres la mandaron a casa de otra familia, con la esperanza (o no) de que la niña pudiera así ir a la escuela. Todavía en Corea, se convirtió primero en mano de obra de comerciantes y finalmente fue trasladada a China, donde terminaría sometida a la violencia del ejército japonés.

El testimonio de la anciana, sus recuerdos, sus dolores son el material con el que trabaja la autora, que tiene el reto de elaborar estos traumas desde el respeto. Ahí es donde entra el dibujo, el trazo en blanco y negro de un cómic tremendamente duro. Hay, en todo este relato, un tono ciertamente lírico, el mismo que le permite dejar la violencia en fuera de campo. Así sucede en la primera violación, que se representa precisamente prescindiendo de la imagen y dejando lugar al negro. Nunca el cómic explicita la violencia que quiere denunciar, y sin embargo su dureza es implacable. Incluso cuando su trazo y su narración resulta impresionista y poético, cuando la naturaleza ocupa un lugar central.

Hierba
Autor: Keum Suk Gendry-Kim
Editorial: Reservoir Books

Los malos no siempre lo parecen

Zima es una loba a la que su manada reprocha tener miedo y ser incapaz de actuar como una líder, atacando a los peligrosísimos humanos que se atreven a adentrarse en su bosque. Nadya es la chiquilla más solitaria del orfanato, pues nadie comulga con esa necesidad suya de salir al bosque y relacionarse con sus animales. Baba Yaga es una bruja, famosa por comerse a niñas y destruir con su magia lo que la hace frente. El destino de estas tres mujeres es encontrarse, ahora que el bosque corre grave peligro, y con él, la vida de todas ellas.

Karah Sutton debuta en la literatura juvenil con esta novela que ha sido reconocida como uno de los mejores libros juveniles del año 2021, pensada para niños y niñas de a partir de 12 años. Este cuento clásico lleno de fantasía cuenta con maravillosas referencias al folclore y la mitología eslava, como bien demuestran las increíbles ilustraciones en blanco y negro de Pauliina Hannuniemi. Lo vemos, también, en el personaje de Baba Yaga, ese personaje que ha aparecido unas veces perfilado como perverso, y otras como bondadoso. En ‘Una loba para un hechizo’ se juega con esa ambigüedad también, haciendo que su maligna fama la preceda hasta quedar expuesta y demostrar su verdadera naturaleza compasiva. Este descubrimiento se alinea con el aprendizaje que realizan los demás personajes de esta historia, que busca luchar contra los estereotipos y las apariencias preconcebidas. Al inicio, Zima, la loba protagonista, es rechazada por su manada por poner en duda el eterno enfrentamiento entre humanos y lobos, igual que Nadya, que es castigada por acercarse al bosque, considerado maligno. Ellas, como Baba Yaga, demostrarán que las cosas no son siempre como parecen, y que es preciso escarbar para extraer la verdad. Así lo demuestran sus pensamientos al final del libro: “Era extraño, pensó Zima, mirándose a sí misma, percibir lo que de ella veían los demás. De qué maneras el exterior podía tanto reflejar como ocultar el interior de alguien.”

Mediante una prosa sencilla y ágil, que dibuja con leves trazos la vida en este bosque extraordinario, la autora americana logra crear una danza entre los tres puntos de vista de las tres protagonistas, que giran, que van y vienen, y que incluso se intercambian, para acabar uniéndose en una especie de comunión mágica capaz de convertir el mundo en un lugar mucho mejor.

Una loba para un hechizo
Autor: Karah Sutton
Ilustrador: Pauliina Hannuniemi
Editorial: Errata Naturae
Precio: 21 €

Lo que esconden las paredes vacías

Libby recibe la herencia de una lujosa casa en Chelsea que no espera. Ella es adoptada y esa mansión perteneció a sus supuestos padres biológicos, de quienes lo único que sabe es que fallecieron en un accidente, o eso le dijo la familia que la adoptó... Porque la historia que destapa esa inesperada herencia en nada se parece a lo que ella cree saber: un suicidio colectivo bajo la firma de una secta, una bebé abandonada llamada Serenity, unos adolescentes desaparecidos, una casa deshabitada durante más de veinte años... todos ellos elementos extraños sin una explicación clara. Así que ella quiere saber, claro, todo lo que sucedió. Quiere saber quién es en realidad. Lisa Jewell publica nuevo thriller, en la categoría de domestic noir, que se ha colado rápidamente en la lista de los más vendidos gracias a su adictiva trama y su ágil prosa, lo que la convierte en una lectura ideal para un público de a partir de 15 años.

Desde el momento en que Libby, la protagonista, pone un pie en esa casa tan cargada de misterio, ya se hace indispensable una investigación que lo destape todo. Y la manera en que la autora británica va desvelando los diferentes secretos que se esconden detrás de esos muros es de lo más funcional. Al distribuir la información entre tres perspectivas diferentes, cada una con un nivel de información subjetivo e independiente, el vacío se va llenando poco a poco y se establece un juego entre ellas que pone la atención del lector a prueba mediante conexiones y contradicciones. Dos de esas perspectivas relatan los hechos mediante una voz omnisciente, y la restante lo hace en primera persona, que es la que va cobrando más fuerza a medida que la narración avanza, la que acaba siendo tan directa que apela directamente a la protagonista, Libby, al final, para establecer el auténtico vínculo que existe entre ellos. La oscuridad se expande por esas paredes vacías, para explicar un pasado lleno de abusos, de manipulación, de injusticia y de terror, pero siempre a través de un filtro liviano que no deja que pese demasiado. Esa misma oscuridad que abraza todo el libro va encontrando sus luces al final, cuando se desvela toda la verdad y Libby descubre su verdadera historia. Y empieza a formar parte de ella.

Dentro de casa
Autor: Lisa Jewell
Ilustrador: Pauliina Hannuniemi
Editorial: Crossbooks
Precio: 18,95 €

SOS

Rio se va a pasar una temporada a casa de su abuela Fran en Ocean Bay, California. Para él, es casi una desconocida, apenas sabe algo de ella y ni su casa ni su forma de vivir se parecen en nada a lo que comparte con su madre en Londres, pero ahora que ella va a estar ingresada en un hospital psiquiátrico una temporada, le ha pedido que pase ese tiempo allí. Lo que ocurre es que lo único que quiere Rio es regresar al lado de su madre en Londres y cuidarla como siempre ha hecho, porque cada vez que ella estaba triste, él era quien la ayudaba a encontrar su sonrisa. Pero entonces sucede algo que no espera: descubre la manera de seguir conectado a ella desde Ocean Bay a pesar de la distancia, y lo logra a través de la figura de una ballena gris llamada Morro Blanco.

Hannah Gold vuelve a atrapar a los lectores de a partir de 10 años con esta bella novela juvenil en tono ecologista, narrada con la sensibilidad de una ola que no llega a romperse nunca. ‘La Ballena Perdida’ es una maravillosa historia de iniciación a la vez que un grito de auxilio imposible de ignorar: “Nadie puede salvar el mundo por sí solo. Pero juntos puede que tengamos una oportunidad”. Las hermosas ilustraciones de Levi Pinfold logran arrastrar la inmensidad del océano hasta el último rincón del libro.

Los protagonistas, Rio y Marina, calan de inmediato en el lector. Ambos son personajes excepcionales que se encuentran en el momento idóneo, para ayudarse mutuamente. Cuando se conocen, Rio capta perfectamente la esencia de “aquella niña con el pelo de agua de mar y los ojos del color de la cola de una sirena”, que supondrá un punto de inflexión en sí mismo. Es gracias a ella que se acerca a las ballenas grises, ese animal que también fascinaba a su madre y que puede volver a ayudarla ahora.

En medio de ese inmenso océano Pacífico, más grande que todos los continentes juntos, ese animal se convierte en la felicidad que a la madre de Rio tanto le cuesta hallar. La salud mental forma parte de esta historia de crecimiento, como también lo hizo en ‘Julia y el tiburón’, de Kiran Milwood Hargrave. En ambas novelas, un niño se enfrenta a sus peores miedos, a la posible pérdida de una madre, a las tinieblas de una enfermedad que le pone a prueba constantemente, para acabar encontrando la esperanza en la esencia más profunda, como en el amor al océano, a sus ballenas y, por ende, al planeta.

La ballena perdida
Autora: Hannah Gold
Ilustrador: Levi Pinfold
Editorial: Duomo ediciones
Precio: 16,90 €