La fusión perfecta entre gastronomía y entorno en Cornudella del Montsant

Al amparo del Siurana y sus paisajes de ensueño, está el restaurante Íntim, un espacio único, que comparte edificio con el teatro de mismo nombre

En el corazón del Montsant se respira gastronomía en cada rincón y en cada piedra. Un lugar de inconformistas donde nos reclaman que la mejor oferta culinaria de Tarragona no tiene porque ser solo la que proviene de sus aguas. Y es aquí, concretamente en Cornudella, al amparo del Siurana y sus paisajes de ensueño, donde encontramos el restaurante Íntim. Un espacio único, que comparte edificio con el teatro de mismo nombre,en desuso desde hace años pero con una increíble historia detrás. Y vuelve a ser aquí, donde los hermanos Busquets quieren dar continuidad a la oferta de la Bodega Cingles Blaus de la que también son propietarios junto a Magí Baget. Un espacio donde poder catar los magníficos vinos de cepas cultivadas a escasos metros. Logrando con maestría trasladar el saber hacer de la crianza vitícola a los fogones, cosa nada fácil señores. La fórmula es clara, apostarlo absolutamente todo a la proximidad, y barrer siempre para casa como un árbitro acomplejado.

El restaurante de reciente reforma cuenta con una capacidad para ochenta personas repartidas entre dos plantas y una bonita terraza a los pies del teatro. Íntim se abre al entorno con unos gigantescos ventanales mostrando unas vistas inmejorables del paisaje.

Mis acompañantes para la ocasión? No los hay mejores. Pep, Jordi y Magí; tres enciclopedias andantes con los que un servidor estaría horas conversando y sobre todo aprendiendo.

Nos dejamos guiar en todo momento por Carla Camps, gran maitre y profesional que nos llevó en volandas durante todo el viaje culinario, empezando el festival con un surtido de embutidos de kilómetro cero, más cercanos que el abrazo de una lapa en una montaña rusa. Fuet, butifarra blanca y negra, sobrasada y distintos quesos tanto de aquí como del Pirineo. El paraíso hecho tabla. Seguimos con unos sorprendentes cortes de boniatos gratinados al horno con queso gorgonzola. Y el último de los entrantes, una recomendación expresa de Carla: els caragols. En mayúscula. Una ristra de gastrópodos guisados bajo la secreta receta de Judith Bonet. Para lamerse los dedos hasta dejarlos sin huella dactilar.

Y la traca final, un tomahawk de casi dos kilos. De procedencia nacional y con una maduración de sesenta días. Carne jugosa in extremis, de sabor y aroma potente.

Experiencia única

Y para acabar un placer del obrador: un ‘xut’ de crema con cobertura de crema catalana. Una delícia para los golosos, maridado con una copa de Aram del 2014, una joya de los vinos dulces de nuestra tierra.

En conclusión: la oferta ideada por la familia Busquets va más allá de entablarse alrededor de un plato. Nos proponen una experiencia gastronómica única en la que se fusiona el vino, el manjar y el entorno.

Platos recomendados

Supercanelón de meloso de ternera

Caracoles

Alcachofas con burrata, jamón y huevo trufado

Tarta de queso