Vanessa Valero: «Debido a las redes, se hace un humor más rápido y actual»

De mujer a mujer

Humorista. La ilusión de llevar su espectáculo a su ciudad natal, Tarragona

Después de seis años compaginando su pasión con otros dos trabajos, la humorista tarraconense Vanessa Valero ha decidido este año dedicarse exclusivamente al humor. Con varios proyectos bajo el brazo, habla con el Diari para explicarnos su historia, la importancia de las redes sociales y las dificultades de ser mujer en un mundo tan complicado como el del humor.

¿Por qué el humor?

Empecé gracias a una amiga mía que se quedó sin dinero y para buscarse la vida decidió escribir y hacer un espectáculo para pagar el alquiler del piso con el dinero de las entradas. Yo me quedé alucinando. Además, me propuso presentar el show y en la media parte contar mis anécdotas e historias, de una manera graciosa, como se las suelo explicar a mis amigas. Me dio respeto, pero me hacía mucha ilusión y funcionó muy bien.

Empezaste por casualidad.

Sí, porque en ese momento no sabía que existía este tipo de comedia aquí. A partir de ese momento empecé a ir a Open Mic, subirme a escenarios de pequeñas salas y bares. Al principio lo compaginaba con otros dos trabajos, y así he estado seis años, hasta que este último año decidí centrarme exclusivamente en la comedia y vivir de esto con los proyectos que tengo empezados.

¿Dónde te sientes más cómoda?

Prefiero actuar en bares pequeños, porque dan pie a tener al público cerca de ti y puedes hablar con ellos e interactuar. Eso por lo que respecta al stand-up, pero también me gusta hacer vídeos y sketches. Además, siempre he querido trabajar en televisión.

Después de seis años, ¿en qué punto profesional te encuentras?

Pienso que tras todo este tiempo, ahora ya tengo claro lo que quiero hacer profesionalmente. Tras seis años me sigo poniendo nerviosa como el primer día y eso es la señal para no dejarlo.

¿En qué proyectos estás trabajando?

Ahora mismo estoy con una serie, si lo podemos llamar así, por Instagram. Se trata de una comedia en honor a Jerry Seinfeld –un cómico americano muy famoso– que tiene un programa llamado Comedians in Cars Getting Coffee, donde entrevista a famosos en diferentes coches de lujo. Mi serie se llama Comedians in CAR Getting Coffee, que es el mismo formato, pero en mi coche y lo subo a mis redes sociales. Además, en marzo sacaré mi primera hora de stand-up. Hasta ahora siempre hacía espectáculos de media hora o 40 minutos, pero ahora estoy preparando una hora completa.

Hablabas de redes sociales. ¿Son importantes en tu profesión?

Sin redes sociales no veo la forma de comunicar al resto de gente mis actuaciones o proyectos. Además, parte de mi humor va dedicado exclusivamente a mi Instagram o TikTok con la serie en el coche.

¿Crees que las redes han cambiado la manera de hacer humor?

Debido a las redes, ahora tienes que hacer un humor más rápido y más actual. Antes se veía programas como el Club de la Comedia, con los famosos de siempre. Ahora gente anónima, como yo, podemos hacer nuestro humor más punki y menos blanco.

¿Es complicado llegar a la élite de los humoristas?

Yo veo que siempre están los mismos de siempre en todos los programas y espectáculos. Y aquí me gustaría separar a hombres y mujeres, porque veo una diferencia muy grande. Nosotras conocemos a mujeres humoristas exitosas, pero que lo han tenido que hacer muy bien y tener mucha suerte para llegar donde están. Pero, por ejemplo, hay hombres que únicamente haciendo stand-up, sin necesidad de salir por la tele, pueden vivir exclusivamente de esto, en cambio, las mujeres no podemos. Una vez llegas arriba, seas hombre o mujer, te van a tener siempre en cuenta y te van a llamar para todos los proyectos.

Entonces, ¿qué papel tiene la mujer dentro del humor?

Se nota que aún no hay un interés igualitario en el público. Cada vez hay más público femenino, lo que nos ayuda a sentirnos más valoradas, porque si explicamos cosas de nuestra vida cotidiana, muchas mujeres que nos vienen a ver se pueden sentir identificadas o te entienden. Si hay menos mujeres de público, el interés baja. También pasa que al programar un show llaman a cuatro hombres y solo a una mujer, y muchas veces lo hacen para cubrir el cupo. La presión es mayor, porque la gente se va a fijar en lo que ha hecho la mujer, porque es la única. Además, hay veces que desde el escenario ves como el público se va a fumar o se pasa toda la intervención mirando el móvil. Hay mucha presión.

¿Tienes planes de futuro?

Tengo proyectos, pero sobre todo deseos. Ya trabajé en un programa de televisión en TV3, pero me encantaría estar en el Polonia haciendo imitaciones o en programas de radio. Estoy enfocando todo mi humor a moverme para encontrar trabajo en estos sitios. Mi plan es seguir con los proyectos actuales y no parar de trabajar.

DJ

«Me gusta mucho pinchar música. Antes de ser cómica era DJ y es uno de los trabajos que he dejado para poder dedicarme únicamente al humor. También me gusta ir a conciertos de música electrónica».

Coches

«Me encanta conducir y los coches en general. Por eso hago uno de mis proyectos en mi propio vehículo».

Referentes argentinos

«Yo tengo a una diosa, que es Juana Molina. Es una mujer argentina que hacía humor cuando era joven y lo dejó para dedicarse a la música. Pero yo empecé a hacer vídeos por Videomatch, un programa de bromas y cámaras ocultas argentino».