Inversión de 15 millones en el Ebre en dos macrogranjas de bitcoins

Godall (Montsià) tendrá en 2023 dos plantas de biogás conectadas a 400 ordenadores que producirán criptomonedas con excremento animal. Es el primer proyecto de minería ecológica y descontaminante

Godall, en la comarca del Montsià, acogerá la instalación de dos plantes de biogás que serán la pieza básica para un proyecto de minería regenerativa de criptomonedas. Ya se están llevando los primeros movimientos de tierras para que la doble producción en las Terres de l’Ebre eche a andar en 2023. Irá a cargo de la empresa Green Data Chain, supondrá la inversión de unos 15 millones de euros y será una iniciativa pionera, en la medida en que abre camino para producir criptomonedas de forma sostenible y ecológica, justo en pleno debate sobre la enorme contaminación que provocan estos procesos de blockchain.

La generación de energía quedará completada con una conexión a unos 400 ordenadores que funcionarán las 24 horas y los 365 días del año para producir ocho criptomonedas, entre ellas bitcoin y ethereum, los dos activos más populares. «Creemos que somos pioneros. Quizás haya alguien que haya podido minar en una planta de biogás, pero nadie lo ha valorizado ni lo ha puesto en valor como nosotros», explican desde la compañía, que tiene un proyecto piloto en Lleida. También en tierras ilerdenses se proyecta una tercera macrogranja del mismo tipo.

La elección del Ebre no es casual. «Enfocamos el proyecto para solventar el problema que tiene la ganadería y hemos buscado zonas en las que hay un sector especialmente porcino, para hacer el proceso de eliminación de purines, en base a la economía circular», cuentan. Las plantas estarán en la parcela Solsó, en las afueras de Godall. «Ya dimos los permisos, para una zona que va en la carretera de Santa Bàrbara a Ulldecona y que está dentro del término municipal. Hay granjas próximas», confirma el alcalde del municipio, Alexis Albiol.

Green Data Chain, que se define como una empresa de finanzas regenerativas y opera bajo el epígrafe ‘otros servicios financieros’, apostará por una solución doblemente sostenible. La reutilización de los excrementos de cerdos permitirá reducir en más de un 80% la emisión de gases. Pero hay más. «Con esta actividad de I+D que planteamos basada en el blockchain queremos ir un poco contra esa acusación de que la minería de criptomonedas no tiene futuro. Y vamos más allá porque no solo es que no generemos sino que, además, descontaminamos», relata la empresa, que añade: «Por cada bitcoin que generemos evitamos emitir 94,11 toneladas de dióxido de carbono».

O, lo que es lo mismo, con este nuevo protocolo en marcha, basado en un balance aprobado de carbono negativo, minar un bitcoin equivale a plantar 565 árboles. «Gracias a los ganadores, generamos biogás y biometano con un balance negativo de emisiones que convertimos en energía, que a su vez utilizan nuestro equipos mineros. Puede considerarse un sumidero de carbono que contribuye a la descarbonización», indican desde Green Data Chain.

La semilla procede de la firma Seroil, una empresa de hidrocarburos y comercializadora de gas y de luz. «No somos tecnólogos ni programadores, no venimos del mundo blockchain, aunque nos apasiona. Venimos del mundo de la energía, lo conocemos desde hace más de 30 años, cuando el grupo Seroil se formó. Sabemos cómo funcionan los contratos de la energía. Es lo que nos llevó a esto. De ahí acuñamos la minería 2.0 y regenerativa», sostiene Jesús Royo, CEO de la empresa.

Evitar la emanación de gases

«Nos desplazamos allí donde está nuestro vector energético. El problema de un sector es la solución para otro, además en un momento en que se ha hablado tanto de las macrogranjas. En la ganadería existen dos tipos de gases, en cualquier granja hay una fosa y balsas con estiércol y purines. Si no se hace nada, emanan a la atmósfera metano y óxido nitroso, que son dos gases que provocan más calentamiento que el CO2», concreta el responsable.

La planta, a través de digestores y de motores de cogeneración, acaba convirtiendo ese material en electricidad. Una parte se dedicará a la minería, de forma que el objetivo es que la instalación, que también estará hibridada con fotovoltaica, se genere siempre su propia energía. Los ordenadores se dispondrán en contenedores, refrigerados por fluidos, también impulsados por la propia energía generada. «Antes minábamos por aire y ahora los sumergimos en fluido térmico para que no tengan ningún tipo de exposición a lo que emana en las atmósferas de las granjas porque eso repercute indirectamente en la vida útil de los equipos. Y el proceso acaba generando bitcoins, y vuelta a empezar todo el rato, en un modelo de economía circular», comenta Royo, que comunica las ideas de este proyecto en diversas conferencias.

Para el máximo responsable de la empresa, se trata, en esencia, de aprovechar una oportunidad: «Otra paradoja es que en España somos el primer productor porcino de Europa, incluso por encima de Alemania. Tenemos casi tantas cabezas de porcino como de personas, así que es un buen nicho para desarrollar este tipo de negocio». De hecho, en Godall, la proximidad de estas instalaciones agrarias es decisiva. Según el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes, en la provincia hay 40 municipios (casi el 23% del total) con al menos una macrogranja. El interior de las Terres de l’Ebre alberga la mayor parte de estos complejos.

Así, en las granjas que plantea Green Data Chian habrá paneles solares para cubrir una parte de la energía necesaria en el ciclo: 8.060 horas al año de la propia red y 600 de la fotovoltaica al año cuando sea necesario. La mayor parte de la inversión irá a la tecnología y las instalaciones, ya que se prevé que la generación de puestos de trabajo sea limitada. Expertos en blockchain, consultores energéticos o diversos asesores en el mundo de las start up tecnológicas están detrás de este revolucionario y novedoso proyecto que echa a andar con firmeza pese a la reciente caída del valor de las criptomonedas.

Toda la producción de bitcoins y otras criptodivisas son la parte final del proceso. La generación de este valor digital requiere un gran número de ordenadores funcionando –con el gasto de energía consecuente en caso de sistemas no sostenibles–, realizando operaciones matemáticas. Las computadoras procesan transacciones y se obtienen recompensas en forma de criptomonedas. Funciona a través del sistema blockchain, un conjunto de tecnologías que permiten llevar un registro seguro, descentralizado y sincronizado de las operaciones digitales, sin intermediación de terceros.

La compañía está promocionando ahora los llamados NFT, un elemento virtual criptográfico que representa algo único. A diferencia de las criptomonedas, que se replican e intercambian de forma idéntica, el NFT es singular, indivisible y transferible. Se trata de imágenes virtuales, también verdes, que son obras de arte que salen al mercado con la particularidad de ser las primeras hechas con minería regenerativa. Más datos en www.gdccollection.com.

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