Jacques Pommeraud: «No esperéis a adoptar la ‘IA generativa’, os jugáis vuestra supervivencia»

Presidente y CEO de la multinacional de servicios digitales Inetum

Jacques Pommeraud es presidente y CEO de Inetum, una multinacional francesa de servicios y soluciones digitales presente en más de 27 países. En Tarragona, a través de Inetum Catalunya, cuenta con un centro de trabajo en el Business Pier de la marina Port Tarraco que emplea a un centenar de personas. Este directivo estuvo recientemente en Tarragona, donde se hizo esta entrevista.

¿Qué motivos llevaron a Inetum a elegir Tarragona como uno de sus centros de trabajo?

Permítame primero una previa, para ponerlo en contexto. Inetum es una gran empresa europea de servicios informáticos, donde España ocupa el segundo lugar en nuestra organización. En el mercado español de servicios informáticos ocupamos la quinta posición, con lo cual somos uno de los mayores actores a nivel estatal en este sector, centrados en cuatro grandes áreas: consultoría para la transformación TIC de las empresas; software, donde trabajamos para banca, aseguradoras y administraciones públicas; dirección informática, orientada a la gestión de infraestructuras y aplicaciones TIC, tanto en el sector público como privado; y, por último, servicios dirigidos al resto de cargos directivos de una organización, como directores comerciales, financieros o de Recursos Humanos, con soluciones enfocadas a sus problemáticas. Y, respondiendo a su pregunta, llego ya a Tarragona...

Adelante, pues.

Inetum tiene una característica, que es la proximidad a sus clientes. Tenemos 130 centros de trabajo en el mundo, con presencia en 23 ciudades españolas, donde tenemos unos 7.700 colaboradores, de los cuales 740 en Catalunya y un centenar de ellos en Tarragona. Hace poco más de un par de años, esa cifra en Tarragona era cero. De cero a cien, y queremos seguir creciendo.

¿Por qué?

Por múltiples factores. En primer lugar, porque el sector TIC siempre está buscando talento de todas las edades, y aquí en Tarragona hay una universidad [la Universitat Rovira i Virgili (URV)] con mucho prestigio en la formación informática. En segundo lugar, por la calidad de vida: muchos de nuestros colaboradores prefieren vivir aquí [en las comarcas de Tarragona] antes que en Barcelona u otros lugares, y [este centro de trabajo en Tarragona] nos permite que puedan tener una mejor conciliación familiar, sin renunciar a pertenecer a un gran grupo, con todas las oportunidades profesionales que eso comporta.

¿A qué oportunidades se refiere?

Como sabe, este sector trabaja mucho en remoto, así que ofrecemos carreras profesionales con base en Tarragona, pero donde se trabaja para clientes localizados en otros lugares de España o del mundo. Por supuesto, tenemos también proyectos locales, basados en esta proximidad, con administraciones públicas y empresas locales.

¿Por ejemplo?

Como ejemplos tenemos la prisión de Mas d’Enric (El Catllar), donde [con el Departament de Justícia de la Generalitat de Catalunya] estamos llevando a cabo un proyecto piloto con una solución basada en Inteligencia Artificial, que será exportada al resto de prisiones. Con el Departament de Salut, por poner otros ejemplos, tenemos proyectos tan relevantes como la Recepta Electrònica o la Carpeta Ciutadana de La Meva Salut. En todos los casos son proyectos que se desarrollan de forma híbrida con equipos de Barcelona y Tarragona. En resumen, estamos muy contentos de estar aquí [en Tarragona], en un entorno de trabajo muy agradable, con una política flexible para el teletrabajo que permite a cada cual gestionar sus horarios.

¿Puede concretar algo más esos planes de crecimiento para Tarragona?

Por supuesto. Pienso que en Tarragona vamos a necesitar contratar entre 40 y 50 personas el próximo año, con una serie de perfiles variados, donde necesitaremos tanto juniors como personas experimentadas, con un salario de acceso para un junior que en Tarragona está en torno a los 19.000 euros, mientras que para un senior, también con base en Tarragona, se situaría en unos 40.000 euros.

¿Qué perfiles concretos buscan?

En Tarragona nos interesan especialmente tres tipos de perfiles: en primer lugar, consultores; en segundo lugar, desarrolladores informáticos en tecnologías como Java o .net; y en tercer lugar project managers.

Más allá de Inetum, ¿cómo ve el sector TIC en la Catalunya Sud y qué oportunidades detecta para él?

Mi análisis es que, mirando el conjunto de Europa, España es uno de los países más dinámicos en el sector TIC. Y, dentro de España, destacan Madrid, Catalunya y el País Vasco. Claramente, Catalunya es la número dos, y con muchas posibilidades por delante. Sigue siendo muy dinámica, pese al entorno económico global.

¿Por qué piensa que sucede?

Destacaría tres puntos positivos. El primero es el sector público, que es uno de los más avanzados y modernos del país en el entorno TIC, con smart cities, e-government, uso de cloud, Big Data, Inteligencia Artificial... Ayer me reuní en Barcelona con un grupo de profesionales del sector público que realmente son punteros a nivel europeo en términos de modernización de las Administraciones Públicas. El segundo punto es la existencia de muchas empresas locales que también están interesadas en esta temática: en cómo utilizar la Inteligencia Artificial o el cloud para salir ganando.

¿Cuál es el tercer punto?

El tercer punto es que, gracias a que podemos trabajar a distancia, el conocimiento que existe aquí puede desplegarse en proyectos en Francia y el resto de Europa.

¿En qué posición se encuentra hoy el sector TIC europeo a escala global? ¿Hay una ‘vía europea’?

El sector TIC es muy amplio. En servicios informáticos, que es nuestro segmento, hay un ‘saber hacer’ europeo. Muchas de las mayores empresas del mundo en este segmento son europeas. Hay un ADN europeo, una maestría en ayudar a las empresas y al sector público a gestionar mejor la informática. En segundo lugar, con la evolución de los acontecimientos geopolíticos, observamos que las empresas europeas que habían utilizado servicios informáticos en Asia, por ejemplo en India, se plantean ahora la cuestión de la soberanía.

Recuperar soberanía tecnológica, en múltiples áreas, es uno de los objetivos hoy de la Comisión Europea, ¿cierto?

Así es. En este caso, sería que la gente que te presta servicios informáticos se encuentre en Europa. La premisa es: si en cuatro o cinco años todo ha cambiado en el mundo, ¿podré asegurar el acceso a estos servicios? Hay riesgos crecientes sobre la informática fuera de Europa, y la soberanía sobre los datos se está convirtiendo cada vez más en un asunto importante. Eso beneficia a empresas como la nuestra y a países como España.

¿Qué sucede con el resto de segmentos de este sector TIC?

En software la cosa es bastante distinta, y tenemos un dominio claro de soluciones estadounidenses. En informática para empresas hay pocos líderes europeos. Tenemos a SAP, y algún otro europeo más, pero sobre todo son empresas americanas. Y con la evolución de la Inteligencia Artificial, quienes tienen más medios para invertir en ella siguen siendo los estadounidenses. Todas estas empresas americanas están invirtiendo masivamente en IA, y como europeos lo que debemos plantearnos es cómo podemos beneficiarnos de estas innovaciones en IA de manera soberana y segura. Ese es hoy nuestro trabajo, incluyendo a Inetum.

¿En qué posición nos deja centrarnos en asegurar que esas innovaciones estadounidenses se adapten a las exigencias europeas de seguridad y control, en el marco de una competencia global?

Es una buena pregunta. Pienso que hay precauciones inevitables desde el punto de vista de la competencia, pero a veces hay que saber invertir. Si tomamos por ejemplo el caso del sector de la automoción y otras industrias, que fueron impactados por la Covid-19 en su cadena de suministro, muchos fabricantes decidieron mover sus fábricas y cambiar el lugar de procedencia de sus proveedores.

¿Relocalizaciones?

De la misma manera, las empresas europeas pueden, sin que sea demasiado caro, utilizar las mejores tecnologías que vienen de los EEUU a la vez que las protegen en términos de soberanía y competencia. Esto, los editores de software estadounidenses lo han entendido, y muchos de ellos han establecido centros de desarrollo en Europa para securizar los programas y garantizar una cierta soberanía. Solo se necesita que las empresas europeas estén atentas para beneficiarse del mismo nivel de innovación que las empresas del resto de países.

¿Qué impacto está teniendo y va a tener la Inteligencia Artificial en las empresas, especialmente en las pymes?

La IA no es algo nuevo, hace 30 años que la tenemos aquí...

Pero ahora llega a la oficina, con la IA generativa.

Exactamente. Mi opinión es que, para todas las empresas, incluyendo las pequeñas empresas, la IA generativa es una oportunidad increíble, a la vez que un riesgo increíble. Es una oportunidad para aquellos que sepan manejarla, y un riesgo para aquellos que no hagan nada. ¿Qué quiero decir con esto? Que la IA generativa es tan revolucionaria para la empresa como lo fue la llegada del ordenador. Estamos al mismo nivel de revolución. Ninguna empresa, tampoco la pyme, puede ignorar esta revolución que está llegando. Y lo que observo en Europa es que vamos con retraso en la adopción de la Inteligencia Artificial generativa, en comparación con nuestros competidores en Asia o los EEUU.

¿Y qué hacer?

Nosotros desde Inetum, como gran empresa, tenemos una versión privada y securizada de Open AI, por ejemplo. Pero una pequeña empresa que no pueda hacer esto, deberá utilizar la IA generativa con precaución y dejarse ayudar por profesionales. Estoy convencido de que las pymes que la utilicen se beneficiarán enormemente. Mi consejo para ellas es: no esperéis, porque en esto os va vuestra supervivencia si no hacéis nada, y un beneficio competitivo si vais muy rápidos. No hagáis pruebas, simplemente echaos a la piscina. Para mí, esto es esencial.