Anna Poyo (viajera desde Reus): «El futuro de un viaje largo cambia cada día, si soy sincera»

La reusense de adopción se encuentra en pleno viaje. El objetivo es unir Reus y Singapur por tierra, quiere volver «sin coger un avión», viajando a su ritmo, haciendo autoestop y gastando lo mínimo

Establecida en Reus, la villafranquina Anna Poyo inició el pasado 15 de enero un viaje en solitario de Reus a Singapur. Su objetivo era unir ambos puntos «sin coger un avión», viajando a su ritmo, haciendo autoestop y gastando lo mínimo posible. El Diari se hizo eco a principios de año de esta aventura, que recibe el nombre ‘NomadPoyo’. La viajera relata sus peripecias en artículos que publica en el medio Reusdigital.cat y el Centre de Lectura de Reus apoya el proyecto. A continuación, la comunicadora nos cuenta cómo está siendo la experiencia.

¿Qué balance hace del viaje hasta el momento?

Estoy cumpliendo un sueño que lleva en mi mente más de 12 años. Tenía una espina clavada de viajar durante un tiempo indefinido y sin billete de vuelta. Después de un año de preparación y trabajo duro, ahorrando, la satisfacción es brutal. Tengo libertad de ir a donde quiera y durante el tiempo que quiera. A todo aquel que se lo plantee, que no lo dude, que lo haga. Solo hay que tener ganas y poner fecha de salida.

¿Se están cumpliendo sus expectativas iniciales?

El viaje que tenía en mente ha ido cambiando según mis necesidades, aunque el futuro de un viaje largo cambia, prácticamente, cada día, si soy sincera. La meta de unir España y Singapur por tierra se mantiene: de aquí a un año, quiero llegar al Nepal, allí valoraré mi situación mental y económica. Si todo va bien, seguiré adelante.

¿Qué está aprendiendo?

He descubierto una forma diferente de viajar, una que me representa, pausada. Me integro en la vida local a través del voluntariado. He hecho dos hasta ahora en hostales de Malasia. Trabajo unas horas al día a cambio de alojamiento. Así, ahorro y conozco el lugar. Mientras hago de voluntaria, veo a mucha gente que se planifica los viajes para verlo todo deprisa y ahora prefiero hacer lo contrario: quiero saber dónde se come el mejor plato local o dónde ver la puesta de sol más bonita.

¿Qué amistades está haciendo durante el trayecto?

Establecer vínculos con la gente es la mejor parte del viaje con diferencia. Las amistades que haces cuando viajas, suelen ser muy intensas, ya que el tiempo es limitado. He conocido a gente muy especial, como María, activista española que lleva siete años en Malasia y que tiene un restaurante; a los trabajadores del hostal en el que estoy ahora, Traveller Bunker; a Anissa, de Bélgica; Nico, de Argentina; y Jamil, de Jordania, entre otros.

¿Cuál es el próximo paso?

Ahora mismo, [al menos hasta el momento de la entrevista] me encuentro en Tanah Rata (Malasia), un pequeño pueblo de montaña en la zona de Cameron Highlands, donde he encontrado una pequeña familia entre los trabajadores del hostal (locales) y algunos voluntarios y ¡ya llevo aquí un mes! Mi próximo destino serán las islas Perhentian (en el noreste de Malasia) para hacer otro voluntariado en un hotel y centro de buceo.

Se planteó hacer autoestop, ¿qué tal la logística?

De momento, he podido hacer unos pocos tramos en autoestop. En Malasia, la práctica no es muy común. En Tailandia sí y Camboya la quiero recorrer, íntegramente, en bicicleta. Por suerte, el transporte público en Malasia es muy barato: cuatro horas en autobús cuesta alrededor de 4/5€.

¿En qué punto vital está?

Me estoy adaptando aún. He descubierto que soy una persona más relajada de lo que creía, que no necesito mucho para ser feliz.

Está redactando sus experiencias. ¿Cómo se organiza?

Reusdigital.cat me dio una gran oportunidad y les estoy muy agradecida. Me han dado manga ancha y escribo cuando tengo propuestas interesantes. Es un placer si puedo inspirar a alguien que quiera viajar, ya sea solo, acompañado, cerca o lejos.

¿Cómo lo llevan la familia y los amigos? ¿Y usted?

Intento comunicarme con ellos asiduamente. Les explico mis planes y les envío fotos y vídeos. Llevo poco tiempo, pero les echo de menos. El viaje se alargará, viendo el ritmo que llevo, pero creo que la preocupación que podían tener al principio es menor.