El presupuesto de Reus para 2023 será de 131 MEUR, un 3,7% menos que el de este año

El gobierno dice que se trata de unas cuentas de «crecimiento» y que se llevarán al pleno para su aprobación el 18 de noviembre, junto a las ordenanzas fiscales congeladas

El presupuesto municipal para 2023 asciende a 131.261.080, 32 euros, un 3,7% menos que el presupuesto de este año. Para el gobierno de Reus, las cuentas previstas para el año que viene son «de crecimiento», pues tienen en cuenta que el presupuesto de 2022 contemplaba la inversión con financiamiento hipotecario de La Hispània y «este año que viene no, no tendremos un proyecto de esa magnitud». «El presupuesto será expansivo, es decir, promoverá la actividad económica, poniendo a la ciudadanía en el centro. Cuadrar el presupuesto ha sido complicado, pero pondremos en práctica todo esto con medidas de estímulo económico y de sensibilidad social», ha anunciado la concejala de Hisenda, Mariluz Caballero, este miércoles 9 de noviembre.

Los expedientes de las ordenanzas fiscales –impuestos y tasas–, por otro lado y como ya se anunció en una comparecencia el mes pasado sobre la planificación fiscal de 2023, se congelarán. El Ayuntamiento llevará presupuesto y ordenanzas al pleno del día 18 de noviembre para su aprobación y se lo presentará a la ciudadanía antes. El miércoles 16 de noviembre habrá una audiencia pública (18.30 horas) en el Centre Cívic Ponent dirigida a los vecinos y vecinas de Reus y liderada por Caballero y la concejala de Participació, Bon Govern i Serveis Generals, Montserrat Flores. Así lo han anunciado el alcalde de Reus, Carles Pellicer, y la propia concejala Caballero. «El Ayuntamiento tiene una buena salud económica y músculo suficiente para minimizar el impacto que genera el contexto económico y social actual a la ciudadanía y las empresas. Tenemos el objetivo de mejorar los servicios de los reusenses con rigor y buena gestión con estos presupuestos», ha expuesto Pellicer.

Un plan de inversiones de 12,6 MEUR

Sobre los expedientes de las ordenanzas fiscales y entre otros puntos, el alcalde ha avanzado que apostarán por los «servicios de calidad», que mantendrán el esfuerzo inversor con un plan de inversiones para el 2023 que pronto anunciarán y que asciende a 12,6 millones de euros. El gobierno también promoverá medidas extraordinarias para el impulso económico y social. «Como dijimos, no incrementaremos los impuestos y tasas municipales, mantendremos las bonificaciones fiscales vigentes pese al contexto actual de subida del precio de la energía y la vida y continuaremos rebajando el endeudamiento», ha destacado Pellicer, quien, como Caballero, ha manifestado que la previsión es cerrar el 2023 con una reducción de la deuda de 1,56 millones de euros y una ratio legal del 69,47%.

«No solo no subimos las ordenanzas, sino que mantenemos las bonificaciones y nombraré una reciente, que es la bonificación por instalación de placas solares, a la que se han acogido 50 viviendas, algo que ha supuesto un beneficio fiscal de más de 41.000 euros», ha hecho hincapié Caballero. De hecho, ha incidido en que la previsión es que el importe total de las bonificaciones sume 1,6 millones de euros y que en tres años ha crecido un 33%, partiendo de la base que hace tres años se situaba en 1,2 millones.

La concejala de Hisenda ha repasado, por su parte, el apartado de gastos e ingresos del presupuesto previsto para 2023. En el primer caso, el gasto de bienes corrientes y servicios crece en 2,4 millones de euros a causa, sobre todo, del impacto en los contratos del aumento del coste de los suministros. Los gastos financieros, por otro lado, se calcula que aumenten en 670.000 euros, en previsión del incremento de tipo oficial fijado por el Banco Central Europeo.

Otro elemento destacado por Caballero ha sido la partida de personal, que crece en 2,8 millones de euros debido a los incrementos fijados por el Estado para los trabajadores públicos. Estos elementos han repercutido en un aumento «importante» de los gastos, pero aun así «mantenemos todos los servicios municipales» y se ven incrementa en casos como: los servicios sociales, debido al incremento del nuevo contrato programa firmado con la Generalitat (844.000 euros); y el aumento de las becas comedor (150.000 euros), las políticas de impulso económico (100.000 euros), de vivienda (47.000 euros), de educación (160.000 euros) o medioambientales (468.000 euros), entre otros. El incremento del gasto se financiará en parte mediante la amortización anticipada de préstamos el año 2022, que hacen bajar el gasto en amortización de préstamos en tres millones de euros.

En cuanto a ingresos, Caballero ha recordado la congelación de las ordenanzas fiscales para el año que viene: «Prevemos, en este caso, una subida de ingresos del 0,57% como resultado del cálculo de los padrones, que supondría 306.000 euros». A los ingresos, se le añade la cesión de tributos del Estado, que aumenta en 1,5 millones de euros, y se obtienen más ingresos a través del contrato programa de Benestar Social –1,4 millones de euros– y la subvención por el funcionamiento de las Escoles Bressol (369.000 euros).

La oposición, sin acceso

La oposición aún no tiene acceso ni a las ordenanzas ni al presupuesto, prevé acceder a ellas pronto y saber más en la próxima comisión informativa, prevista para el lunes. La CUP de Reus y el concejal no adscrito Raúl Meléndez prefieren trasladar su valoración al respecto una vez hayan conocido cómo se articularán las cuentas y las ordenanzas para el año que viene.

La alcaldable del PSC, Sandra Guaita, menciona, sobre el presupuesto, que hace un mes hicieron llegar al gobierno los ejes de trabajo «específicos» que consideran importantes para trabajar en «la mejora de la ciudad». «Esa es una muestra de nuestra voluntad de acuerdo, al contrario de lo que hace el gobierno, del que, a día de hoy, todavía no tenemos propuesta. Una vez más, ERC, Junts y Ara Reus han decidido avanzar sin escuchar a la ciudad, haciendo su presupuesto sin valorar las aportaciones de nadie, una prueba más del desprecio de este gobierno hacia la ciudadanía», critica la concejala.

A pesar de que «no podemos» opinar sobre un presupuesto que se tiene que aprobar la próxima semana y que «todavía no nos han entregado, esperamos que recojan algunos de los ejes principales que nosotros los hemos hecho llegar». El partido considera que hay que actuar «urgentemente» en materia de vivienda, seguridad, vía pública, movilidad y zonas verdes, «de entre las más de 100 propuestas que los entregamos en octubre y que surgen de las más de 1.000 aportaciones que los reusenses nos han trasladado». El objetivo de los socialistas en la ciudad «sigue siendo trabajar por el día a día de la ciudadanía y con esta intención presentamos la propuesta de presupuestos que, a día de hoy, todavía no hemos visto incorporada». «Nuestro proyecto va en la línea de las iniciativas que instamos a cumplir en el gobierno municipal desde el año 2019, siguiendo las demandas vecinales que nos hacen llegar día a día», apunta Guaita.

La portavoz y alcaldable de Cs, Débora García, se pronuncia, también, en la línea de Guaita: «Lamentamos que, una vez más, el equipo de gobierno nos haya ocultado información. El pasado 25 de octubre solicitamos a la concejala de Hisenda la previsión de ingresos que tenían para 2023 del presupuesto y se negó a facilitarnos ese dato a pesar de que sí lo conocían. Es vergonzoso que nos hayamos enterado de ese dato a través de la rueda de prensa. Esa forma de actuar es una muestra más de la constante falta de transparencia y del ninguneo con el que tratan a la oposición».

En cuanto a la congelación de tasas e impuestos de las ordenanzas fiscales, es, «simple y llanamente, porque están en precampaña electoral, porque si fuera inicio de mandato no les hubiera importado lo más mínimo la situación económica de los reusenses, como han demostrado de forma constante desde 2019 a 2022».

«La conclusión es que de 2019 a 2022 no se esforzaron lo más mínimo en asumir el incremento del IPC ni en hacerse cargo del nefasto contexto económico en que vivía la ciudadanía. Resulta sorprendente que sean tan autocomplacientes con ellos mismos y sigan negándose a aplicar bonificaciones fiscales que están previstas en la Ley y que beneficiarían a los reusenses», critica García.

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