Siguen las molestias en la plaza de las Oques de Reus por los buses interurbanos

Vecinos de la zona señalan que el principal problema son los pasajeros ebrios de los autocares de Salou

Hace prácticamente dos años que una decena de líneas de bus interurbanas dejaron de parar en la plaza del Nen de les Oques de Reus. En julio de 2021 fueron trasladadas a la nueva estación Reus Centre, delante de la Biblioteca Xavier Amorós, lo que fue un respiro para los vecinos de las Oques, sobre todo los del bloque donde hay la oficina de CaixaBank. Justo en ese punto es donde antes paraban a diario centenares de buses procedentes de otras ciudades y el malestar por los ruidos se manifestaba claramente con carteles de «fuera bus». Parte del problema ha sido solucionado, «ya no hay tanto tráfico», señalan vecinos, pero no todo ha quedado solventado. Algunas líneas no fueron trasladadas, como habría deseado el vecindario, y los ruidos de buses y de pasajeros continúan.

En total, cinco expediciones mantienen parada en la plaza de las Oques: dos con pocas frecuencias (Reus-Castellvell-Almoster y La Figuera-Reus) y tres más que son conexiones con Salou. Éstas son las problemáticas, con una cincuentena de autobuses al día y pasajeros ebrios las noches de los fines de semana.

El portero del bloque afectado detalla que alguna madrugada ha tenido que echar a gente borracha que se cuela en la portería, una tarea «difícil de gestionar», dice. Son jóvenes que salen de fiesta y van ebrios. Por la noche, la puerta de entrada al bloque está cerrada, «pero es de cierre lento y si algún vecino entra, en ocasiones, detrás se ha colado algún joven», lamenta el portero, que en estos casos tiene que intervenir. La peor parte se la llevan por la noche, los fines de semana y, sobre todo, en verano.

En cuanto al tráfico en la plaza del Nen de les Oques, asegura que han visto, en estos prácticamente dos años, un cambio sustancial. «Ya no hay tanto volumen, ni de buses ni de pasajeros. Antes, sobre todo por las mañanas, llegaban muchísimos estudiantes y, ahora, todo este tráfico de gente está a la nueva estación», señala. Lo que sí sigue habiendo son complicaciones de circulación por el gran volumen de vehículos que pasan a diario por esta rotonda central de la ciudad, donde confluye la avenida de Doctor Vilaseca y Passeig Sunyer. En la plaza siguen parando los buses urbanos, algunos de interurbanos, y hay también vehículos que paran en las zonas reservadas para los autobuses, lo que acaba generando pitadas.

La estación reus Centre está en la zona de la biblioteca. FOTO: Fabián Acidres

A solo 200 metros, hay la estación de autocares Reus Centre, en funcionamiento desde hace un par de años. Las cinco andanas habilitadas absorben a más de un centenar de buses que antes paraban en un único punto en las Oques.

Así pues, la actual infraestructura ha permitido ordenar mejor el servicio y descongestionar la plaza. «Pero han trasladado el problema», denuncia el presidente de la Associació de Veïns de la Plaça de la Cultura de la Pau, Víctor Muñoz. Ya lo alertaron cuando se planteó el proyecto y lo corroboran ahora. «Hay quejas vecinales. Algunos se han dirigido directamente a la asociación para expresar su malestar», cuenta Muñoz. El mayor problema es el ruido de autocares y motores en marcha, con mayor incidencia en verano, cuando las ventanas de los pisos están abierta. También han notado un aumento del tráfico en la zona.

De hecho, a raíz del traslado, se realizaron cambios de circulación en toda esta área, modificando el sentido de las calles de L’Escorxador y del Doctor Frias, zonas ahora reservadas para los autobuses. También fue instalado, en ese momento, el nuevo semáforo en la intersección entre Passeig Sunyer y Doctor Frias con el objetivo de regular y facilitar la salida de autobuses de la zona y su incorporación en el paseo.

Víctor Muñoz es consciente que cambiar de emplazamiento esta nueva estación es, ahora, prácticamente impensable después de la inversión realizada. Pero recuerda que «a nosotros nadie nos preguntó ni nos explicaron nada», tampoco una vez entró en funcionamiento. Es algo que los vecinos de la zona de la plaza de la Cultura de la Pau lamentan, porque se quedaron sin la oportunidad de poder aportar su punto de vista.

No obstante, la intención de la asociación es recoger la opinión vecinal sobre esta cuestión y, a partir de aquí, hacerlo llegar al Ayuntamiento para, al menos, dar a conocer su opinión y problemáticas generadas.

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