Mimetizados con la naturaleza

Dentro de la estrategia medioambiental de Endesa, la compañía trabaja estrechamente con entidades locales para señalizar la red eléctrica y así evitar los impactos de aves

La relación entre las infraestructuras para que la tecnología más innovadora llegue a los hogares y la preservación de la biodiversidad no siempre es fácil. Todos los ecosistemas se han visto alterados por la presencia y las actividades humanas, espacios de flora y fauna invadidos y en ocasiones, en verdadero peligro de extinción. «Esta convivencia de las instalaciones con el entorno es una de las inquietudes de Endesa, del Grupo Enel. Y dentro de la estrategia medioambiental de la compañía trabajamos con numerosos proyectos de biodiversidad, acciones encaminadas a mantener el hábitat de la fauna autóctona y mejorar su evolución», manifiesta Margarita Díaz Varela, responsable de medioambiente de Endesa, asociada a líneas de distribución eléctrica. Dentro de estos proyectos se integra el Plan Avifauna por el que se adecuan y se señalan las líneas eléctricas con el fin de evitar la electrocución de aves. Se trata de instalar catadióptricos rotatorios, con efecto espejo reflectante durante el día, y elementos fluorescentes para la noche. Para detectar los tramos a señalizar, Endesa trabaja estrechamente con diferentes entidades locales, así como con la administración, que son las que se anticipan a las potenciales amenazas para la biodiversidad.

En este sentido, en la compañía destacan que a la hora de preservar el medio natural se buscan alianzas de larga duración, ya que se necesitan años para reportar datos y evaluar el retorno de los proyectos en los que la compañía interviene. Así, el Institut per la Conservació dels Rapinyaires (ICRA), Birding Natura, Medi Natural de la Generalitat, la Fundación Trenca, SEO Birdlife, Paisatges Vius o Agents Rurals son algunos de los implicados en la conservación y recuperación de fauna. Entre estos proyectos y colaboraciones, Margarita Díaz resalta algunos de los más emblemáticos de los últimos años, tanto por la intervención como por su seguimiento en el tiempo.

Urogallo

El proyecto urogallo (gallfer en catalán) nació a través de una petición de Paisatges Vius, en 2020, un proyecto de colaboración con Medi Natural que tenía, en un primer momento, la finalidad de favorecer la evolución de la especie en el Parc de l’Alt Pirineu.

Búho real

Hasta 14 ejemplares de búho real (duc) en Catalunya viven monitorizados y radioseguidos en el marco del proyecto de conservación de la especie que llevan a cabo la entidad dedicada a la conservación Birding Natura y la compañía eléctrica. La finalidad no es otra que recopilar toda la información posible sobre su comportamiento en las diferentes etapas de su vida y definir medidas que reduzcan su mortalidad, dado que la mitad de las muertes que se producen en esta especie se deben a causas no naturales.

Cajas nido

Asimismo, Margarita Díaz resalta un proyecto histórico con una década de vida, como es «la instalación de cajas nido para el arrendajo azul (gaig blau), por el que se ha favorecido la continuación de la especie en los humedales del Empordà, una intervención de la que en la actualidad se valora su efectividad».

Águila perdicera

Dentro del proyecto de biodiversidad también se engloba una colaboración de radioseguimiento del águila perdicera (àliga cuabarrada). «Iniciado en 2013, llega de la mano del ICRA». Un ejemplo es el de ‘Vent’, una águila perdicera que sufrió una electrocución en el Delta de l’Ebre en 2019 y tuvo que ser tratada en el Centre de Recuperació de Vallcalent. Tras su recuperación, se monitorizó su comportamiento de reintroducción en el medio, a través de un equipo de radioseguimiento patrocinado por Endesa.

Otros proyectos

La señalización de líneas de media tensión en el Garraf o en Querol, en el Alt Camp, así como el equipamiento de puntos de alimentación suplementaria para la repoblación de buitres son otros ejemplos. Una sensibilización que no se realiza solo en relación a la sociedad, sino también a nivel interno, entre los empleados de la compañía dentro del marco de voluntariado corporativo. «Son actividades que se promueven desde la Fundació Endesa y que ponen la biodiversidad en primera línea», concluye Margarita.