El calor ahoga a las escuelas de Tarragona y las familias actúan cansadas de esperar
Educación. Patios sin sombra, aulas donde se rifan ventiladores (si los hay). Las altas temperaturas nos toman cada año ‘por sorpresa’
Miembro del AFA de El Miracle instalando lonas para crear sombras en el patio.
Ayer a las 12.30 del mediodía el termómetro dentro de la Escola el Miracle marcaba 30 grados, así que es fácil imaginar lo que suponía salir a jugar al patio a esa hora en plena solana. La situación no es, ni mucho menos, nueva, se repite cada año —días antes, días después— y cada vez con más intensidad.
En vista de que las altas temperaturas siempre parecen tomar a las administraciones por sorpresa, hace unos días los padres de la escuela, organizados a través del AFA, decidieron ponerse manos a la obra por su cuenta e instalar unos toldos con rafias, cuerdas y tensores. Alba Sánchez, presidenta de la asociación de familias, explica que «no podíamos instalar nada fijo. Es algo hecho por familias; no somos expertos, pero era la única manera de que nuestros hijos pudieran salir al exterior».
La solución solo es para una parte del patio, pero hay otras zonas exteriores, como las pistas de cemento, donde no alcanzaron a instalar nada y que se convierten en imposibles por estas fechas. Aquí, como en otras escuelas, las familias también se han ocupado de llevar ventiladores para aligerar un poco la situación en las clases.
En la Escola Ponent cuentan que tienen la ‘suerte’ de ser una escuela en barracones, por lo que tienen aire acondicionado en los módulos, que alivia un poco el calor en las aulas. El patio, eso sí, es tema aparte. «Han plantado algún árbol pero todavía son pequeños. Tengo dudas de si cuando mi hija, que está en segundo, acabe la escuela, ya den sombra», señala Casandra Abella, miembro del AFA. Allí las familias también han comprado por su cuenta algunas carpas para que los niños tengan cómo protegerse en el patio desértico.
En el AFA del Marcel·lí Domingo, más de lo mismo. A la mitad de las aulas les da el sol todo el día; los maestros se llevan los ventiladores de casa, a los patios y a las pistas deportivas les faltan sombra, y las dos fuentes de agua no funcionan. Álex Sambro, miembro del AFA, explica que hace dos semanas tuvieron una reunión con el Ayuntamiento, por lo que esperan que al menos el tema de las fuentes esté resuelto para el curso que viene. Recuerda que en septiembre, cuando comienzan las clases, todavía aprieta el calor. Aquí, los padres también están planeando tomar el asunto en su mano y plantar árboles por su cuenta.
Respuesta insuficiente
Fuentes del Institut Municipal d’Educació explican que el Ayuntamiento, en lo que se refiere a la climatización, solo se ocupa de las Llars d’infants municipales. En el caso de las escuelas, el mantenimiento y la inversión corresponden al Departament d’Educació i Formació Professional. Explican, no obstante, que «desde Parc i Jardins se plantaron moreras y estamos valorando hacer un estudio para saber qué centros tienen más necesidad térmica, para priorizar placas solares para consumo propio».
Educació, por su parte, anunció el año pasado obras de climatización en espacios puntuales de 10 centros de los Serveis Territorials de Tarragona (que comprenden cinco comarcas). Para hacerse una idea del escaso alcance: solo en la ciudad de Tarragona hay 45 centros públicos entre escuelas, institutos de secundaria e institutos de formación profesional.
En el curso 22/23 también se repartieron 9.000 ventiladores en toda Catalunya y el verano pasado 3.500 más. El impacto de los aparatos ha sido mínimo. Una profesora de uno de los institutos donde llegaron unos pocos explica que se han convertido en motivo de conflictos. Al final, los propios alumnos se han organizado para ir moviéndolos de lugar cada hora y así repartir el tiempo entre los que se alivian un poco y los que se mueren de calor.
Patios sin sombra, aulas donde se rifan ventiladores (si los hay). Las altas temperaturas nos toman cada año ‘por sorpresa’
Imagen de una de las estaciones. FOTO: Cedida