Quilòmetre zero, una década creando oportunidades

La entidad cumple una década usando la mentoría para cambiar la vida de niños y adolescentes

En 2013, cuando los efectos de la crisis de 2008 seguían golpeando con fuerza a los niños de las familias más vulnerables de la ciudad, cinco mujeres de distintos perfiles (mediadoras comunitarias, abogadas, trabajadoras sociales...) decidieron pasar personalmente a la acción. Comenzaron por preparar bocadillos cada día para que los maestros de una escuela los entregaran a los niños que no llevaban desayuno. Lo hacían con la máxima discreción (todavía prefieren no decir el nombre de la escuela) para que nadie se sintiera señalado.

Aquel fue el germen de la Associació Quilòmetre Zero, que pronto se dio cuenta de que si realmente querían mejorar las oportunidades de futuro de aquellos niños debían ir mucho más allá de lo meramente asistencial, explica la actual directora de la entidad, Marina Claverías.

Esta fue la motivación para ir a conocer el Projecte Rossinyol que ya se estaba desarrollando en la Universitat de Girona. Se trata de un programa de mentoría social que facilita el contacto de alumnos universitarios o de grado superior de FP (los mentores) con niños y niñas de diferentes culturas y contextos sociales para establecer una relación de aprendizaje y apoyo

El proyecto comenzó con 12 alumnos en la escuela de Bonavista con sus respectivos mentores. En el curso actual, el 2022-2023, participan ya 85 parejas de Tarragona, Reus, Vila-seca, Salou, La Canonja y Valls.

Se trata de un programa cuyos resultados se miden desde un principio para saber cómo mejora las expectativas de futuro de los niños, su sentido de pertenencia, sus resultados académicos...

Pero nada como un ejemplo para entenderlo: este año por primera vez participa como voluntaria una joven (entonces niña) del primer grupo de parejas. Ella es la primera de su familia en estudiar una carrera universitaria y es mentora de una alumna de la misma escuela donde estudió.

Y con el Rossinyol consolidado, en 2015 pusieron en marcha el proyecto ‘Amb tú’, en el que los mentorados son jóvenes tutelados o ex tutelados y los mentores personas que les acompañan en su transición a la vida adulta. Comenzaron con 7 parejas y actualmente son 45. Hay jóvenes que al comienzo del programa no sabían leer ni escribir porque no conocían el idioma y hoy están estudiando un ciclo de formación profesional.

Aunque el camino no siempre ha sido fácil, reconoce Claverías, quien explica que en algún momento la falta de financiación amenazó la continuidad de los proyectos. La pandemia también puso el programa patas arriba.

Actualmente, explica, hay mucho más conocimiento de lo que la mentoría puede aportar en diferentes aspectos, como en la prevención del abandono escolar, por ejemplo. Es un paso adelante, reconoce, pero defiende que debe contarse siempre con técnicos que sirvan de apoyo, den formación a los voluntarios y hagan seguimiento de las parejas.

Para celebrar la década

Para conmemorar el décimo aniversario, la entidad organiza una jornada mañana sábado de 10 a 13.45h ‘Migració i interculturalitat: la mentoria social com a generadora d’oportunitats!’ en el Teatret del Serrallo. Destaca la participación de la activista afgana Nadia Ghulam y de Safia El Aaddam @hijadeinmigrantes

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