Internacional

Arranca en Bruselas la cumbre de la Unión Europea para responder a los vaivenes de Donald Trump

Los líderes europeos analizan nuevas crisis con EE.UU. tras las amenazas sobre Groenlandia y refuerzan la seguridad en el Ártico

El primer ministro de Eslovenia, Robert Golob, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (dcha.).OLIVIER HOSLET

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Los líderes de la Unión Europea (UE) iniciaron este jueves una cumbre centrada en mejorar la preparación ante posibles nuevas crisis con Estados Unidos, tras la incertidumbre generada por la imprevisibilidad y hostilidad de Donald Trump. La cita se convocó de urgencia el pasado domingo después de que Trump amenazara con sancionar a los ocho países de la UE y la OTAN que enviaron militares a Groenlandia.

Finalmente, el presidente estadounidense retiró sus amenazas tras un preacuerdo sobre la seguridad de Groenlandia alcanzado con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el Foro de Davos. A su llegada a la cumbre, los líderes europeos destacaron la desescalada, pero advirtieron de que esta nueva normalidad requiere estar alerta ante futuros vaivenes y posibles crisis.

La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, afirmó que la relación con Estados Unidos “ha sufrido un duro golpe” y que esto “beneficia a Rusia y China”. El presidente francés, Emmanuel Macron, subrayó que Europa debe mantenerse vigilante y hacer respetar sus intereses, recordando que la unidad y reacción rápida permiten restaurar el orden y la calma.

El canciller austríaco, Christian Stocker, señaló que la UE debe prepararse para futuras crisis en las que se pueda amenazar a países individuales o al conjunto de la Unión mediante medidas comerciales o económicas. Por su parte, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, aseguró que aunque la confianza con Washington se ha visto dañada, “no hay nada que no se pueda arreglar”.

Entre las posibles represalias que estudiaba la UE antes de que Trump retirara sus amenazas estaban aranceles por valor de 93.000 millones de euros y la utilización del instrumento anticoerción de la Unión, conocido como “bazuca comercial”. Según el canciller alemán, Friedrich Merz, la unidad europea ha demostrado tener un efecto disuasorio real.

Asimismo, los líderes abordaron la seguridad en el Ártico y el refuerzo de la defensa europea. Merz destacó la necesidad de que los países europeos de la OTAN puedan defenderse por sí mismos y de contar con una presencia permanente en Groenlandia. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, pidió además discutir de manera respetuosa con Washington el Acuerdo de Defensa de 1951, sin poner en duda la soberanía danesa sobre la isla.