Cheikh Sarr: «Fue horrible, no lo podía aguantar, nunca lo había vivido en el fútbol»

El exportero del Nàstic rompe su silencio tras el episodio racista sufrido en Las Llanas esta pasada jornada

02 abril 2024 05:41 | Actualizado a 02 abril 2024 05:49
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El senegalés Cheikh Sarr, el que fuera considerado la gran perla de la portería del Nàstic y actual arquero del Rayo Majadahonda, expresó este lunes que fue «horrible» los gritos racistas recibidos en el partido del pasado sábado contra el Sestao River, explicó que «no lo podía aguantar» y dijo que «nunca lo había vivido en el fútbol», al tiempo que apuntó que no agredió al seguidor.

«Lo que ha ocurrido este sábado pasado fue horrible. No podía aguantar. Fue un día horrible para mí. Nunca lo había vivido en el fútbol. A partir del minuto 50 o así, empiezan a decirme cosas raras, gritos de mono y cosas así», explicó en una entrevista en el programa ‘El Partidazo’ de la ‘Cope’, en la que declaró que no sólo le insultó una persona, sino «varias».

«A mis compañeros que están jugando los están insultando también, (diciéndoles) ‘españoles de mierda’. Después de esto, todo el rato me están insultando, están haciendo gritos de mono, cosas así y mucho más. No miro para atrás ni les hago caso. Hasta el minuto 82, 83, cuando nos meten el segundo gol, que de repente voy a por el agua y me están gritando, insultando, me están diciendo de todo; ‘puto negro corre’, ‘negro de mierda...».

El aficionado lo insulta entonces desde «muy cerca, más o menos un metro» de distancia. Le dice «puto negro, corre, negro de mierda», según explicó el portero.

«Fui a por él. No lo hago con gesto agresivo. Le quería agarrar para preguntarle por qué me insulta», explicó Cheihk Sarr en la ‘Cope’, donde insistió en que no agredió al seguidor: «He agarrado su bufanda. No he hecho nada».

Tras esa situación, el colegiado del encuentro, Francisco García Riesco, acudió a la zona y expulsó al portero. «El árbitro no me ha preguntado ni nada y me saca la roja. No me dice nada. Como futbolista, he vivido una situación racista y me calenté. El árbitro tiene que defender antes a un jugador que le hacen cosas racistas que a la grada. Le quería preguntar por qué esta roja», afirmó.

«Estaba muy nervioso», admitió el guardameta, que negó que se aproximara al árbitro de forma violenta, como recogió en el acta. «Puede ser cómo lo ha visto él. No es violentamente. Yo fui para hablar, me están sujetando los compañeros y quería ir para saber por qué era roja y no me ha explicado nada. Fui a hablar con todo el respeto del mundo», aseguró.

Me están gritando, insultando, me están diciendo de todo; ‘puto negro corre’, ‘negro de mierda...

El portero del Rayo Majadahonda pidió, en cualquier caso, «perdón» al árbitro. «Si pensó que era un gesto agresivo no era el caso. Fui a hablar con él en plan amigable, en plan normal», dijo.

Sarr agradeció la decisión de su equipo de no continuar jugando el partido. Si no hubiera sido expulsado, tampoco habría querido seguir jugando. «No podía», remarcó Cheikh Sarr, que no hablaba con nadie en el vestuario, aunque sus compañeros se dirigían a él. «Estaba casi llorando», agregó.

El guardameta senegalés se expone a una posible sanción por su expulsión. «Una persona que ha sufrido racismo, no hay que sancionarla. Me va a sorprender (si le sancionan) porque no me parece justo. Una persona no puede vivir esta situación y además sancionarle», dijo Sarr, que expuso que, si es sancionado, no lo entendería pero «hay que aceptarlo».

«Pedir disculpas del acto que he hecho para ir a coger su bufanda (al aficionado). No lo hago como gesto violento. Quería preguntarle por qué me estaba tratando de forma racista y por qué me estaba insultando», insistió durante la entrevista en la ‘Cope’, en la que valoró que era la «única manera» de denunciar lo que estaba sufriendo en ese momento del partido.

También dijo que, si el seguidor que lo insultó le pidiera perdón, «en el fondo del corazón lo perdonaría».

Igualmente, fue preguntado por Vinicius Júnior y su denuncia habitual de los gritos racistas. «Voy a muerte con él, porque también lo ha vivido un montón de veces. Cuando lo ha vivido, lo estamos apoyando también. No es normal. El racismo no tiene cabida en el deporte. No hay sentido. Estoy muy orgulloso de Vinicius, su manera de manifestarlo, y le damos las gracias por apoyarnos y luchar contra el racismo, porque él solo no puede», dijo

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