Todo al rojo: ¡El Club Voleibol SPiSP es de Superliga 1!

Los rojillos remontan ante el Leganés (1-3) y ascienden a la máxima categoría del voleibol española

27 abril 2024 19:19 | Actualizado a 28 abril 2024 09:59
Se lee en minutos
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

Un barrio humilde y obrero ha vuelto a demostrar una vez más que los sueños se hacen realidad. La gente que cree, trabaja y sueña no tiene techo. Todos estos valores los congrega un equipo de voleibol del que toda una ciudad se siente orgullosa. El Club Voleibol Sant Pere i Sant Pau añadió una página dorada más a su historia de vértigo en San Sadurniño. El 27 de abril de 2024 se recordará a partir de ya como el día en el que los rojillos devolvieron a Tarragona al foco del voleibol español. El SPiSP consiguió el pase a la final de la Superliga 2 y el ascenso a la Superliga 1 tras remontar y derrotar al CV Leganés (1-3). Seis años después están de vuelta en el lugar que les toca estar porque en pocos lugares en todo el país existe un equipo que haga tanto por este deporte.

La dirección de Vlado, la capitanía de Elio, el talento de Mora, los remates de Rolando, los bloqueos de Julián, los puntos de Pacheco, el pundonor de Segura, los centímetros de Castillo, la capacidad de ser revulsivo de Llerena... Este SPiSP se explica a través de ellos. Los jugadores que han liderado a una plantilla en la que todos han sumado, y mucho. Los que se han dejado la piel en la pista y los que se han dejado la voz desde el banquillo.

Tras un viernes agónico con dos partidos y más de cinco horas en pista. El conjunto rojillo se presentaba en semifinales en su cita con la gloria. En la memoria tres intentos fallidos por regresar a Superliga 1. No podía haber un cuarto. Enfrente un rival que le había derrotado en el precedente más reciente, en la Copa Príncipe (3-1).

El inicio de partido dejó claro desde un primer momento que no iba a ser fácil conseguir el ascenso. En las cábalas de nadie entraba esa posibilidad, pero por si acaso, el rival se encargó de dejarlo claro. La primera manga navegó por la igualdad hasta que llegó un punto que lo cambió todo. Fue el 18-15 tras un bloqueo a Samuel Pacheco que dejó sin capacidad de respuesta a los cooperativistas. Aquella ventaja de tres rompió a los de Vlado que entregaron finalmente el primer parcial (25-21).

Con el 1-0 por debajo había riesgo de caer. De dejarse llevar y de que los fantasmas apareciesen de nuevo. No fue así. Los rojillos sacaron su lado más rebelde para dominar el segundo set desde un comienzo (6-12). Aquella brecha la hicieron buena, aunque tras una ventaja sideral (11-18) sufrieron más de lo esperado para cerrar la manga. Un remate de Rolando y un servicio de Mora mal restado del Leganés (21-25) pusieron el empate en el marcador.

La tercera manga fue la más igualada de todas. Tardó mucho en romperse, pero Mora emergió para ofrecer talento y liderar a su equipo. En el ecuador del parcial, el SPiSP aceleró con ataques firmes y defensas más constantes. Los rojillos comenzaron a ser un muro en la red y con el 15-18 edificaron una ventaja que culminarían con otro remate inapelable de Rolando (17-25).

La gloria estaba a solo un set. El Sant Pere i Sant Pau estaba más cerca que nunca de la Superliga 1. Le tocaba jugar con la presión de ascender. Bendita exigencia. El Leganés iba a resistir porque era consciente que era eso o quedar fuera.

Los de Vlado Stevovski tuvieron un inicio de ensueño. Si alguien esperaba igualdad en la cuarta manga, no la hubo. El 0-3 de salida fue toda una declaración de intenciones de los rojillos. Estaban decididos a alcanzar la gloria. La veían tan cerca que no podían esperar para alcanzarla.

Un bloqueo de Pacheco dobló la ventaja e inicio el camino al ascenso (5-10). Ahora sí que tocaba rematar la faena. El SPiSP estaba alcanzando su máximo nivel con Rolando y Pacheco rematando, Mora colocando y Julián García bloqueando. Llerena y Segura interpretaban a la perfección sus papeles secundarios.

Todo fluía y el Leganés mostraba cada vez su cara más impotente. Lo intentaban con el corazón, pero el juego dictaba sentencia. El 17-24 colocó a los rojillos a solo un punto del ascenso. Tocaba defender para ganar y se hizo a lo grande. Rolando, habitual rematador, apareció en el bloqueo para colocar el 17-25 final. Ahí se acabó todo.

El SPiSP ha vuelto a la Superliga 1. Seis años después. La espera se ha hecho larga, pero no ha sido eterna. El cuento ha tenido final feliz. El barrio sonríe. Sus chicos ya no serán protagonistas de carantoñas y consuelos. Son ídolos que han ascendido. Hoy, la final ante San Sadurniño (12.00h).

Comentarios
Multimedia Diari