Las películas clásicas cuidaban mucho la última escena antes del The End. Algunos finales resultaron míticos. Confío en que Eduard Castaño, nuestro experto cinematográfico, me corrija si hay algún error en lo que cito. En Casablanca, Humphrey Bogart dice a un oficial, entre la niebla del aeropuerto: «Louis, presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad». En Lo que el viento se llevó, Clark Gable exclama displicente: «Francamente, querida, me importa un bledo», y ella, Vivien Leigh, piensa, con frialdad: «Mañana será otro día». En Centauros del desierto no hay frase, sino escena tomada desde el interior de una casa, con John Wayne, enmarcado por el dintel de la puerta. Se aleja lentamente dando a entender que el vaquero da por finalizado un trabajo.
Se despide 2025. Hoy es su The End. Mañana comienza 2026, otra aventura. ¡Feliz año nuevo!