Reus

Reus tira casi media tonelada diaria de toallitas húmedas que colapsan la red de saneamiento

El Ayuntamiento alerta de que un 75% de los residuos sólidos que llegan a la depuradora de Reus son toallitas, lo que obliga a constantes operaciones de desobstrucción y reparaciones costosas.

Un operario mirando la red de alcantarillado.Ajuntament de Reus

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Los reusenses vierten cerca de media tonelada diaria de toallitas húmedas al alcantarillado. Son 168 toneladas al año de un residuo que tarda años en degradarse y que acaba formando bloques compactos que colapsan colectores, imbornales y estaciones de bombeo. El problema tiene un impacto directo en el coste del servicio y en la vida útil de los equipos. Este miércoles, coincidiendo con el Día Mundial del Saneamiento, la empresa municipal Aigües de Reus y Aqualia han querido visibilizar las tareas “invisibles” de mantenimiento de la red que permiten que la capital del Baix Camp no sufra riesgos de atascos.

El parque de Sant Jordi ha acogido durante todo el día una demostración abierta al público con un camión de inspección, equipos de limpieza y cámaras robotizadas que recorren el interior de las conducciones. El objetivo: concienciar sobre el mal uso del inodoro y mostrar el trabajo constante que hay detrás de un sistema de alcantarillado que, en Reus, suma 320 kilómetros de tuberías, 7.171 pozos de registro y 9.483 imbornales.

El concejal responsable de Aigües de Reus, Daniel Rubio, ha insistido en que “la ciudadanía a menudo no es suficientemente consciente de los esfuerzos y la inversión continuada necesarios para que la red funcione cada día y permita acciones tan normales como abrir un grifo o tirar de la cadena”. Rubio ha destacado que tres de cada cuatro incidencias que obligan a detener sistemas de la depuradora “están provocadas por las toallitas”, una carga que se traduce en un coste cada vez más elevado del servicio.

Trabajadores de Aqualia, empresa responsable de la limpieza de pozos y tuberías, han mostrado al público las cámaras teledirigidas que utilizan para detectar obstrucciones, raíces o deformaciones internas en los conductos. En colectores de gran tamaño también se utilizan drones. Cada año, en la ciudad se inspeccionan y limpian 100.000 metros lineales de red y se realizan 30.000 operaciones de limpieza de imbornales, tres por cada punto. “Si estas conducciones no estuvieran en buen estado, tendríamos salidas de agua en la vía pública”, ha señalado Rubio. La prevención, ha dicho, es clave para anticipar problemas en episodios de lluvia intensa, un escenario cada vez más habitual.

En cuanto a las responsabilidades ciudadanas, el concejal ha subrayado también la importancia de no verter el aceite de cocina por el fregadero. “Reus dispone de ecoparques móviles y fijos. Llevar allí el aceite supone una deducción en la tasa de basuras”, ha recordado.

Por su parte, la portavoz de Aqualia ha recordado que el inodoro “no es una papelera”. “Las redes están ocultas y eso hace que no siempre se haga un buen uso de ellas. Hay que incidir en las escuelas, en los niños y en la sociedad en general”, ha señalado. Aun así, ha destacado que Reus “es un ejemplo de digitalización del alcantarillado” y que la tecnología ha permitido “pasar de una limpieza general a una actuación selectiva y mucho más eficiente”.

Las fibras de las toallitas generan atascos en la maquinaria de la estación depuradora y en las tuberías, provocando averías y reduciendo la vida útil de los equipos. En Reus, se han llegado a colapsar conducciones de gran tamaño que han requerido la intervención de empresas altamente especializadas.

¿Son biodegradables las toallitas?

Una de las causas del problema es la confusión sobre su supuesta biodegradabilidad. Aunque muchas toallitas se etiquetan así, eso no significa que se disuelvan en contacto con el agua. Pueden tardar años en degradarse, y una vez dentro de la red de saneamiento se entrelazan formando masas muy duras que bloquean totalmente los sistemas y deben ser retiradas mediante equipos mecánicos. En muchos casos, los daños obligan a sustituir tuberías y maquinaria.