Infraestructuras
Una empresa de Reus compra el edificio de la antigua Caixa Tarragona en la Plaça de Prim
Reus Capital Immobiliari adquiere el inmueble, en desuso desde hace casi una década, y proyecta un centro vinculado a la salud, la tecnología y la investigación
El edificio de la antigua Casa Beringola, en la plaza de Prim, se sitúa entre la Llotja y el conjunto del Teatre Fortuny y El Círcol.
Tras casi una década en desuso, el histórico edificio de la antigua Caixa Tarragona en la Plaça de Prim inicia una nueva etapa. La sociedad reusense Reus Capital Immobiliari ha adquirido la finca, de 2.438 m², y proyecta en ella un polo de innovación vinculado a la salud, la tecnología y la investigación. El objetivo es rehabilitar el espacio para ponerlo a disposición de profesionales y operadores del sector. Según señalan fuentes de la nueva propiedad, el proyecto ya ha despertado el interés de universidades y centros de investigación internacionales. La entidad bancaria, ya bajo la marca CatalunyaCaixa, cerró la oficina en mayo de 2017, tras su integración en BBVA, y desde entonces el inmueble había quedado sin actividad.
El edificio, conocido como la Casa Beringola, llevaba cinco años a la venta sin encontrar comprador. Se sitúa junto al Teatre Fortuny y El Círcol, declarados Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN). Esta catalogación condiciona las actividades que pueden implantarse en el entorno. La licencia de uso como equipamiento excluye usos comerciales o de restauración, un factor que había dificultado la reactivación del inmueble.
La operación ha sido gestionada por las inmobiliarias reusenses Òptima Immobiliària y Serra Exclusives, esta última como gestora del proyecto. De hecho, Reus Capital Immobiliari -sociedad patrimonial- está integrada por dos familias de Reus, una de las cuales es también propietaria de Serra Exclusives. «Nuestro objetivo no es la especulación inmobiliaria ni la cesión del espacio a una multinacional desvinculada del territorio, sino integrar el edificio en la vida urbana de Reus con un centro especializado de alto nivel», apunta al Diari la nueva propiedad.
El antiguo mostrador de atención al público de Caixa Tarragona.
Proyecto con vocación de ciudad
«El proyecto atraerá capital humano de alto valor a la ciudad de Reus; buscaremos profesionales de alto nivel para que puedan desarrollar sus especialidades en nuestras instalaciones», sostienen desde Reus Capital Immobiliari. Según indican, «una urbe cosmopolita requiere centros de formación de alto nivel», así como profesionales de gran calidad: «Queremos que los reusenses puedan volver a decir con orgullo ‘Reus, París, Londres’», añaden.
Los trámites administrativos se alargarán durante los primeros meses de 2026. Según el calendario inicial, las obras de rehabilitación comenzarán en el segundo trimestre del año. El interior del edificio requiere una reforma integral, aunque la fachada y la estructura se encuentran en buen estado de conservación. El inmueble se distribuye en planta baja, donde se ubicaba la antigua oficina principal de Caixa Tarragona; una primera planta que acogía las oficinas administrativas del banco, y dos plantas superiores correspondientes a antiguos pisos señoriales, sin uso residencial desde hace décadas a causa de la calificación de equipamientos. En esta misma finca, El Círcol dispone de dos espacios en régimen de alquiler: la sala de bridge y la cocina.
La escalera interior de la antigua Casa Beringola se conservará.
Los orígenes del edificio
El nombre de Casa Beringola hace referencia a su promotor, Antoni Beringola, un indiano reusense que hizo fortuna en Cuba y que actuó como agente transformador de la ciudad. Entre otras iniciativas, contribuyó de forma decisiva a proyectos clave como la estación de tren, el santuario de Misericòrdia, el antiguo Hospital o la urbanización de la plaza de Prim.
Tal como explica el periodista e historiador Josep Cruset, Beringola fue uno de los promotores del Teatre Fortuny y presidente de El Círcol. La Casa Beringola se levanta prácticamente en paralelo a la construcción del teatro -entre 1879 y 1883-, con unos porches que responden a un gusto colonial propio de los indianos.
La finca será objeto de una reforma integral por parte de la nueva propiedad
«Dos de los pisos de la Casa Beringola fueron adquiridos por la familia Vilella, propietaria de la refinería de petróleo La Pensilvània y de la Banca Vilella, que con el tiempo acabarían comprando todo el edificio», explica Cruset, autor del libro La Pensilvània, el oro negro de los Vilella, donde detalla el éxito de la saga. Socios de El Círcol, los Vilella facilitaron la cesión de espacios como el denominado pati de patins, que más adelante daría lugar a la actual Llotja, hoy propiedad de la Cambra de Comerç.
En 1956, la Caja de Ahorros Provincial de Tarragona -posteriormente Caixa Tarragona- se instaló en los bajos del edificio. Con el paso de los años, la entidad acabaría haciéndose con la propiedad de todo el inmueble. Según recuerda el economista y expresidente de la Cambra de Comerç de Reus, Isaac Sanromà, más allá de las oficinas bancarias, la primera planta también acogía servicios de recaudación de la Diputación de Tarragona, antecedentes del actual BASE.
Uno de los ocho pisos del edificio, que llevan décadas sin uso residencial.
«La plaza de Prim llegó a concentrar prácticamente todos los bancos importantes. En un extremo estaba Caixa Tarragona; en el otro, Banca Catalana; también estaban el Banco Popular, el Banc Americà —hoy integrado en Santander—, La Caixa… Era el centro financiero de la ciudad, incluso con más presencia bancaria que Tarragona», detalla Sanromà.
Pulso institucional
La historia reciente del edificio también está marcada por un largo conflicto judicial entre Caixa Tarragona y la Cambra de Comerç de Reus. La entidad bancaria intentó impulsar un proyecto de auditorio y reclamó que la Cambra abandonara el espacio de la Llotja, lo que dio lugar a un litigio que llegó hasta la Audiencia Nacional. Finalmente, en 2010, la Cambra se convirtió en propietaria de la Llotja, hasta entonces gestionada mediante un patronato integrado por el Ayuntamiento de Reus, Caixa Tarragona y la propia Cambra.