Sucesos
Inseguridad en Reus: Dos robos durante las fiestas de Navidad ponen en alerta a los vecinos
Aunque los vecinos insisten en su percepción, los Mossos d'Esquadra aseguran, según sus datos, que los robos han disminuido a la mitad de un año a otro
Imagen de archivo de la urbanización El Pinar de Reus, con una de las torres de alta tensión características.
Dos robos durante las pasadas fiestas de Navidad en la urbanización El Pinar de Reus han hecho aumentar la sensación de inseguridad entre los vecinos y vecinas de la zona. Lamentan que desde hace años sufren hechos delictivos, además de sentirse «abandonados» por las administraciones, «sin recibir tanto como lo que pagamos».
A través de diversas denuncias vecinales recogidas por el Diario, se ha puesto de manifiesto la percepción generalizada de la comunidad del norte de la ciudad sobre unos hechos que, según denuncian, han tenido lugar durante las últimas semanas. De hecho, lamentan que no se estén destinando suficientes recursos para ganar seguridad, aunque los datos de los cuerpos de seguridad apunten a un descenso de los hechos delictivos en la urbanización durante el último año.
Evolución de los robos
Según datos oficiales de los Mossos d’Esquadra facilitados a este rotativo sobre las denuncias interpuestas por robos en esta urbanización, entre el 1 de diciembre de 2025 y el 14 de enero de 2026 se han registrado dos denuncias. Se trata de robos en viviendas unifamiliares, concretamente los días 24 y 26 de diciembre. El hecho de que estos incidentes se produjeran en fechas especialmente señaladas del calendario incrementó la alarma entre el vecindario. Con todo, destacan que desde el día de San Esteban no se han registrado nuevos robos en este barrio del norte de Reus.
En comparación con 2024, los robos durante el 2025 se han reducido a la mitad
Aunque dos robos con solo dos días de diferencia son hechos relevantes, según los Mossos, en comparación con el año anterior las cifras se han reducido a la mitad. Entre el 1 de diciembre de 2024 y el 14 de enero de 2025 (el mismo período, pero un año antes), las denuncias por robo fueron cuatro. Por tanto, teniendo en cuenta que este año han sido dos los hechos registrados por los Mossos, la tendencia es que los robos se reduzcan a la mitad.
Esta dinámica se mantiene también si se analizan períodos más amplios. Entre el 1 de junio de 2024 y el 14 de enero de 2025, en la urbanización El Pinar de Reus se registró un total de nueve robos, mientras que en el mismo período de 2025 a 2026 se contabilizaron cuatro. Una vez más, la tendencia es de reducción, con una caída de las denuncias hasta la mitad.
Si se tiene en cuenta todo el año, la tendencia a la baja es todavía más clara. Durante 2024, en la urbanización El Pinar de Reus se registró un total de 10 robos, mientras que durante 2025 esta cifra se redujo a cinco hechos. Esta disminución global confirma la reducción sostenida de los incidentes en la zona, aunque casos puntuales como los robos de Navidad generan una percepción de inseguridad más acentuada entre los vecinos del barrio.
«Somos la ganga de los necesitados»
Desde la Asociación de Vecinos de la urbanización El Pinar explican que, además de los dos robos, también ha habido dos intentos más. «Desgraciadamente, es una dinámica que llevamos años sufriendo y a la que ya estamos acostumbrados», lamenta Ton Sotorra, presidente de la entidad vecinal. Denuncia que los barrios alejados del centro son siempre el objetivo de las personas que tienen la necesidad de robar: «somos su ‘ganga’». Según él, son de los barrios que más impuestos pagan «y de los que menos reciben a cambio».
En este sentido, ha querido hacer referencia a las nuevas cámaras lectoras de matrículas que el Ayuntamiento quiere instalar en las entradas de diferentes urbanizaciones de Reus, entre las que se incluye El Pinar. «Estamos contentos porque seguro que servirán para algo, para aquellos coches robados o reincidentes. Ahora bien, no serán la solución definitiva», dice Sotorra. El presidente explica que muchos delincuentes hoy en día utilizan patinetes eléctricos para llevar a cabo los robos, de modo que «los lectores de matrículas servirán de bien poco».
Lo que reclaman los vecinos son cámaras de seguridad que graben los hechos en la vía pública. «Nos hemos propuesto pagarlas nosotros mismos, pero está claro que, si se hace una instalación así, se necesita más personal y más recursos para poder controlarlas».