Carles Pellicer: «Dedicarme al 200% a Reus tiene su momento y ya toca otra cosa»

Las elecciones de 2023 serán el fin de etapa del alcalde, tras 12 años. La decisión de no concurrir «es deseada y personal» y «estaba tomada hace tiempo», explica, aunque «había propuesta para optar»

| Actualizado a 11 abril 2022 11:14
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Hace 15 días que anunció que no se presentará en 2023.

Fue un anuncio deseado por mí. Al presentarme por última vez, ya lo dije. Me había comprometido a dos mandatos y el tercero vino tras las situaciones de crisis económica y política. En ese momento, no esperaba la crisis sanitaria. Y es verdad que había un objetivo: ejecutar las inversiones previstas. Decidí no volverme a presentar y la hoja de ruta era clara.

¿No se planteó otra cosa?

Nunca. Un alcalde, cuando lo ha sido 12 años, ya ha contribuido al servicio a la ciudadanía. Yo me tomo las cosas muy intensamente y procuro ir a todas partes. También voy a procurarlo en este año. El alcalde sigue siendo el de siempre. Lo que ocurre es que estoy contento de haber tomado la decisión, hace tiempo, de no volverme a presentar. ¿Habría podido pasar otra cosa? Sí, porque tenía propuesta para volver a ponerme al frente. Pero no es el momento.

¿Por qué?

Los alcaldes deben reflexionar. Además, no es bueno perpetuarse en los cargos y creo que toca que haya otras personas, otras ideas, que la ciudad avance en otras posibilidades si es que las hay, otras ilusiones. Yo mantengo la misma que el primer día. También hay una cuestión de planteamiento personal. Dedicarme al 200% a la ciudad tiene su momento y ya toca otra cosa. Todo es más sencillo de lo que parece.

¿Y ya está?

Pellicer decide no optar de nuevo. La gente me dice ‘oiga, ¿deja la alcaldía?’ No, lo que hago es no volverme a presentar. Tres mandatos son suficiente a mi contribución a Reus. ¿Podría haber vuelto a ir? Seguramente, si hubiera querido, sí. Pero no toca. No hay ningún intríngulis más, es un tema muy sincero. Si hubiese querido, me presentaba y se acabó. Pero no tengo ningún interés. En la vida hay otras cosas más allá de esto.

Siempre mantuvo «toda mi vida es esto». Pero, ahora, «en la vida hay cosas más allá de esto».

Sí, mi vida es esto. Pero mi edad también es la que es. Y tengo que tomar decisiones.

Dice que tenía una propuesta, que podría haber encabezado una lista si hubiera querido seguir. ¿Y cómo?

Seguramente, si hubiese querido, habría podido, pero no lo he hecho. Queda aquí, y no hace falta más.

Las convivencias en los barrios, el puerta a puerta, su insistencia en afirmar que «mantengo la ilusión», la llamada a la unidad de Junts per Reus… Muchos gestos apuntaban a un paso adelante.

Cuando uno ha sido 12 años alcalde de Reus y ha pasado tantas crisis uno dice ‘bueno, toda mi capacidad se ha volcado en cuidar de la ciudadanía, he hecho todas las inversiones que podía, la ciudad avanza, la gente está contenta. Ya está’.

¿Quién lo sabía?

Mi mujer.

¿Solamente?

Y alguien más.

Poca gente.

Poca gente, porque son cosas que se deben llevar con discreción. Lo he anunciado justo a falta de un año. Yo esperaba a que mi espacio político dijese ‘unidad’. Debe haberla. Con el amplio capital humano que tiene mi espacio, debe haber la posibilidad de sumar y de que saquemos adelante nuestra opción, que es la de la suma de mi espacio político. Y esto, que con la situación política que ha habido también ha implicado su complejidad, ya está encarrilado.

¿Habrá, entonces, una lista conjunta que integrará a concejales que han estado a su lado?

Bueno, mi espacio es Junts per Reus. Y ahí está PDeCAT, Junts y otras personas. Todo esto confluye en el ámbito de Junts per Reus, que es una marca, una opción política, un grupo municipal potente que gobierna con ERC y Ara Reus. Ese es el espacio que quiero que se complemente, se cohesione, esté unido. Eso es lo que estamos garantizando y ahora debe haber otras personas que aporten. Pero este era uno de mis convencimientos. Yo no podía dejarlo hasta que no viese una amplia posibilidad de sumar en mi espacio.

¿Ahora la hay?

Claro. Junts per Reus nos puede dar oportunidades políticas con nuevas personas. Sumar concejales de PDeCAT y Junts, y otras personas, da una potencia muy grande. Si los espacios suman, las personas ya vendrán. Todas son potentes y traen posibilidades de gobernar tal como gobernamos la ciudad.

¿Cómo ha recibido su grupo la decisión de no seguir?

Me dijeron que debíamos hacer lo que creyera mejor, y la mejor opción es esta. Nuestro espacio debe ser un solo ámbito en Reus como mínimo. Igual que me he entendido con ERC y Ara Reus, con todos. Nuestro espacio debe sumar hacia el objetivo de tener la marca Junts per Reus cohesionada.

¿Y Teresa Pallarès?

Ella es una persona de Junts que es un capital importante en el espectro de Junts per Reus. No debemos ver colores políticos. Ella debe decidir lo que quiere hacer.

¿Ha sido, de alguna forma, tener al rival en casa? Hubo aquella carta y algunos movimientos en los últimos meses.

Porque, repito, nuestro grupo, que es Junts per Reus, está formado por personas de PDeCAT, de Junts y otras. La marca es el gran tesoro.

¿Ella va a ser la candidata?

Eso no puedo decirlo yo. Y yo, de entrada, ya le digo que no veo concejales de diferentes colores sino la suma de muchas potencialidades.

Cuando se acerquen las elecciones, ¿cuál será su papel?

Yo seguiré haciendo de alcalde hasta el final de mandato con la misma intensidad que lo hago ahora. Nadie va a notar que no me vuelvo a presentar. Y ayudaré donde me lo pidan, ya lo iremos viendo.

¿Hará campaña por la lista que se confeccione?

Es evidente que sí. Si la marca es Junts per Reus, el alcalde estará allí.

¿Qué le han expresado los socios de gobierno?

Lo entienden y les agradezco el respeto a mi situación personal. Y estoy seguro de que la oposición también, más allá de su papel. Yo también he sido oposición. Al final, la política pasa y las personas quedan, eso lo he aprendido. Pero deben ver que dejo de ser adversario de nadie y paso a ser árbitro de un pleno. Si la ciudadanía me ha dado la confianza tres veces, ¿qué más puedo pedir? Pero tengo que dejarlo aquí, incluso por higiene democrática.

Sigue relacionándose con los vecinos. ¿Le han pedido que reconsidere la decisión?

La gente se ha quedado sorprendida, sí. Pero yo les digo que una persona que ha sido alcalde 12 años no hace falta que lo sea 16.

Siempre dice que ha tenido que afrontar una crisis económica, una política y una sanitaria. ¿Le ha faltado un mandato normal?

Las circunstancias uno no las elige. Y no recrimino nada a la historia. En 2011-2015 hubo una crisis económica e hicimos nuestros planes de ajuste. No teníamos para invertir, ni para pagar, pero salimos y esa es la fortaleza de los gobiernos. En 2015-2019 fue un tema político, sin mayoría y en una situación compleja. Y ahora que lo teníamos de cara, la crisis sanitaria. También hemos salido y hemos revertido la situación económica de 2011. Hemos reducido 300 millones de euros de deuda.

Se le achaca que no haya tenido proyecto.

Seguramente alguien me dirá ‘no ha hecho esto o lo otro’. Vale, muy bien. A los que dicen que no hay proyecto, si algún día gobiernan, les haré esa pregunta: ¿Dónde está su proyecto? El proyecto es el gobierno. Me encuentro a poca gente descontenta. ¿Qué significa que no hay proyecto? Yo quería hacer cosas y me presenté. La misma oportunidad la tiene cualquier ciudadano. No se vale ‘no me gusta pero no hago nada por cambiarlo’. Yo quise ser alcalde y aquí estoy.

¿Por qué lo quería ser?

Siempre, de pequeño ya quería. Luego, venía de la sociedad civil, entidades. De joven, ya hacía una labor desde otra óptica.

¿Se lo imaginaba así?

No me lo he planteado. Lo que es, es. Ni me he planteado si habría sido de otra forma presentarme para otros cuatro años, aunque seguramente sí. Desde el Ayuntamiento se pueden cambiar muchas cosas.

¿Ha cambiado muchas cosas usted?

He hecho el trabajo que debía hacer: ordenar, preparar e invertir.

¿Cómo cree que se va a recordar la etapa Pellicer?

Se recordará por poner ese orden, pero también por temas que han avanzado como la estación de Bellissens o la Intermodal, El Roser, la Boca de la Mina, el CAIF, el Centre Cívic Gregal, el skatepark, el Carrilet, el mantenimiento de calles, el traslado de Medicina, el puente del Gaudí, el Eix Central, la bici, la basura, el PAM, los Next Generation. Pusimos 10 millones por la Covid. Y ya estamos pensando en el Reus de 2032. ¿Eso es no tener proyecto? El próximo alcalde o alcadesa tendrá una ciudad preparada en todo.

Cuestiones de confianza, cuatro investiduras en tres mandatos, imputaciones por el 1-O…

Afronté dos cuestiones de confianza por la situación política. No sé si ha habido más casos en el Estado, pero lo asumí. He sido imputado varias veces por el 1-O pero son momentos políticos. Tuve que salir a la plaza para dar un mensaje y creo que acertamos. El alcalde sabe que está a las duras y las maduras. Lo volvería a hacer.

Pese a todo, siguió planeando la duda de su compromiso con la independencia. ¿Es usted independentista?

La gente puede decir lo que quiera. Mis hechos, mi acción política con el Procés y el 1-O, lo demuestran todo. El 1-O se pudo votar. No tengo nada que demostrar, absolutamente nada, mis hechos han hablado.

¿Alguna vez pensó en dar el paso a Junts?

Yo soy del PDeCAT y me mantengo aquí. Para mí, lo más importante es la marca Junts per Reus, y eso va por delante.

Al bajar del escenario del Bartrina, se abrazó con el exalcalde Pérez.

Las miradas fueron importantes. Le agradezco al alcalde Pérez que estuviese. Hay momentos en que nos entendemos, las personas son personas. Con el paso del tiempo, uno se da cuenta de cosas. Un alcalde hace lo que cree y, como en mi caso, aciertas o no tanto. Él estuvo 12 años y tiene absolutamente todo mi respeto. Fue un gesto muy bonito, mucho. Eso le honra.

También estuvo Jordi Sànchez.

Sí. Responde a sumar en Junts per Reus, es evidente.

¿Qué hay que tener para ser alcalde de Reus?

Ilusión, ganas, perseverancia, paciencia, prudencia, contar con un buen equipo, dedicarse al 100% a la ciudad y no tener pereza. Es decir, vocación. Y una pareja que te acompañe y yo la tengo. Hablo por mí: es entregarlo todo a Reus, todos los momentos, toda la capacidad, en clave alcaldía.

¿Será capaz, de verdad, de dejar de ejercer?

Por supuesto. Y se lo digo con una sonrisa. Dicen que la cara es el espejo del alma, y a mí la gente me ve distinto. Estoy contento y tranquilo porque la decisión estaba tomada y ahora la he explicitado. Detrás, vendrá otro y, cuando haga un acto, yo estaré allí como Pérez ha estado.

Dice que será alcalde hasta el último día.

Lo seré.

¿Ampliará la Boca de la Mina?

Se ampliará ahora, en mayo, con la inauguración del Jardí Agrari y el Parc de les Olors. También estoy preparando el proyecto para hacer el Parc de la Bassa Nova.

La Comissió d’Urbanisme ha aprobado el plan para levantar casi 60 pisos de protección oficial en La Hispania.

Se trata de aparcamiento con 300 plazas en el centro de la ciudad, lo hará Reus Mobilitat. Y también va vivienda pública y oficinas municipales en los bajos. Regenerará un espacio de Reus que lleva muchísimos años a precario, y habrá una plaza y dos edificios.

¿Cómo marcha el nuevo Centre Aquàtic i de Fitness, la piscina cubierta?

Se aprobará la adjudicación en el pleno de abril. Quien le ve inconvenientes que vaya a la zona sur y mire. Hago convivencias, llamo a casas, y me preguntan cuándo la haremos. Reus es el único municipio grande sin este servicio y debe tenerlo independientemente de que ayudemos a los clubes.

Ha hablado de un mercado del siglo XXI para el ámbito del Carrilet. ¿En qué se concreta?

El Carrilet tendrá un mercado del siglo XXI con oferta gastronómica, restauración, un espacio nuevo. Igual que el Mercat Central tiene paradas y gastronomía, la filosofía es similar. El actual edificio es antiguo. Debemos hacer un proyecto nuevo que coloque el Carrilet en una centralidad. Esta zona será la punta de lanza de la estación de Bellissens y del despliegue del sur. Si queremos una ciudad potente allí, el Carrilet va delante y no podemos tener el mercado que hay. La idea que tengo es que la gente pueda ir a comprar carne, pescado, verdura y, además, tener restauración. El lugar habrá que definirlo.

¿Está satisfecho con la solución para la intermodal?

Mucho. Ha costado. Hay consenso territorial y tendremos una estación a siete minutos y un vial que conectará con el Aeropuerto. Y también toma una parte del término de Reus, ya que el aparcamiento se ubica dentro. Será un revulsivo.

¿Le preocupa que algo de lo que planificó no se ejecute?

No. Las ideas son eso pero lo que ya está en marcha no se puede echar atrás. Si no, los alcaldes harían un mal favor a la ciudadanía.

¿Y quisiera haber llevado a cabo alguna idea que no ha podido?

Me gustaría que La Hispania estuviera en marcha y el Carme también lo estará. Habrá que trabajar con Adif la playa de vías de la parte norte, es un reto para el próximo mandato, para hacer una urbanización nueva para la ciudad y zona verde. También desarrollar el sur con Bellissens y la Intermodal. Y necesitamos, mucho, zonas industriales de amplio alcance para no perder oportunidades.

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