Sucesos

Los vecinos ilegales

El 'olfato' policial de Vila-seca que permitió desarticular una trama de empadronamientos ilegales

La investigación empezó hace más de un año. Las comprobaciones de las altas eran sospechosas: un mismo domicilio, muchos inmigrantes sin relación. La Policía Nacional tiró del hilo para detener a 32 personas acusadas de falsedad documental, entre otros delitos

La sede de la Oficina Municipal d'Atenció Ciutadana de Vila-seca.Silvia Amador fotografa

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La nota que el Ayuntamiento de Vila-seca colgó en su web oficial el pasado 23 de julio, en plenas fiestas patronales de La Pineda, pasó desapercibida a pesar de su gran trascendencia.

Informaba que "El Ayuntamiento de Vila-seca ha decidido ampliar las medidas de comprobación de los requisitos imprescindibles para poder empadronarse en el municipio. Esta decisión se toma con el fin de evitar fraudes de residencia en las solicitudes de empadronamiento, dentro del plazo legal de tres meses previsto en la legislación vigente. Durante este período de tres meses y mediante los servicios municipales, el Ayuntamiento irá verificando que la residencia en el municipio sea real y efectiva.

Con las nuevas medidas de refuerzo y con los trámites de oficio que ya se están realizando, el consistorio espera haber activado a finales de este año 2.000 expedientes por bajas del Padrón Municipal de Habitantes.

¿Por qué cambiaban los trámites? ¿Qué pasaba con las altas del censo? La nota informativa que anunciaba un endurecimiento de la solicitud de empadronamiento en la ciudad iba en paralelo a una investigación que desde hace más de un año se llevaba a cabo entre la Policía Local de Vila-seca y la Policía Nacional y que esta semana se ha dado a conocer el resultado de la misma: 32 detenidos en una trama criminal que falsificaba este documento para inmigrantes en la ciudad del Tarragonès.

La génesis de esta investigación radica en las Oficina Municipal d'Atenció al Ciutadà de Vila-seca (OMAC) y en la sede de la Policía Local. 

Los agentes del cuerpo de seguridad local son los encargados de verificar las altas en el padrón y desde hacía meses empezaba a cuajarse una sospecha que se ha demostrado con la investigación posterior. 

Una misma persona, en Vila-seca, acompañaba a la OMAC a los extranjeros que solicitaban empadronarse. Una misma persona, una misma dirección y un gran número de inmigrantes de diferentes países y sin ninguna relación entre sí ni con el propietario.

La suma de estos ingredientes apoyaban una sospecha que fue cuajando a medida que la investigación de la Policía Local fue detectando los mismos intermediarios, las mismas direcciones postales y un gran número de nuevos vecinos que no tenían ninguna relación.

También aparecieron viviendas vacías o propietarios que no residían en la ciudad eran direcciones postales perfectas para ir ampliando el padrón y el cobro de esta tramitación: entre 400 y 600 euros. Se localizaron 17 domicilios y 40 falsos vecinos en Vila-seca.

La investigación inicial se pasó a la Policía Nacional, que se ha encargado de culminarla. El cuerpo es competente en materia de extranjería y todos los damnificados eran personas extranjeras y con escasos recursos económicos.

Los documentos investigados tenían elementos en común que disparaban la sospecha: tipografía, faltas de ortografía, omisión de nombres o apellidos.... Ello permitió tirar del hilo para llegar hasta la cúpula de esta trama.

Los 32 detenidos (acusados de favorecer la inmigración ilegal entre otros delitos) abrían las puertas a los extranjeros con recursos económicos escasos a las ayudas sociales municipales, a las autonómicas y a poder iniciar un trámite de residencia en España, donde estar empadronado es un requisito obligatorio.

La trama destapada gracias a la Policía Local de Vila-seca también salpica a otras ciudades vecinas en las que también se habría detectado empadronamientos falsificados.