Tragedia en las vías
¿Qué es Iryo?, la operadora implicada en el accidente ferroviario de Adamuz
La operadora privada, surgida tras la liberalización del sector, queda bajo el foco público mientras se investigan las causas del siniestro
Un miembro de la UME trabaja en los vagones siniestrados del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba).
El accidente ferroviario registrado en Adamuz (Córdoba) ha situado en el centro de la atención pública a Iryo, una de las operadoras de alta velocidad que operan en España desde la liberalización del sector ferroviario.
Sucesos
Consejos sobre la difusión de imágenes e información del accidente de Adamuz
Diari de Tarragona
Para algunos ciudadanos, el siniestro ha supuesto el primer contacto directo con una compañía todavía poco conocida fuera de los grandes ejes ferroviarios.
Una operadora privada surgida tras la liberalización
Iryo es el nombre comercial de Intermodalidad de Levante S.A. (ILSA), una empresa privada creada para competir en el mercado de la alta velocidad, históricamente dominado por Renfe. Su entrada en servicio forma parte del proceso de apertura del transporte ferroviario a nuevos operadores impulsado por la Unión Europea.
La compañía está participada mayoritariamente por Trenitalia, el operador ferroviario público italiano, junto con socios españoles vinculados al transporte y a la gestión de infraestructuras. Este modelo combina experiencia internacional en alta velocidad con inversión privada.
Qué tipo de trenes opera
Iryo opera trenes de alta velocidad de última generación, diseñados para circular por la red española en condiciones similares a las de otros operadores. Se trata de material moderno, homologado para la infraestructura de Adif y sometido a los mismos sistemas de control, señalización y seguridad que el resto de servicios de alta velocidad.
La empresa presta servicios en varios corredores estratégicos del país, conectando grandes ciudades y compitiendo en precio y servicios con Renfe y otros operadores privados.
Su papel en el accidente de Adamuz
La tragedia ocurrida en Adamuz ha implicado a un tren de Iryo, lo que ha generado un fuerte impacto mediático y social. No obstante, las causas del accidente están siendo investigadas y, a día de hoy, no existe un pronunciamiento oficial que atribuya responsabilidades concretas ni a la empresa ni a otros actores del sistema ferroviario.
En el modelo ferroviario español, la seguridad no depende únicamente del operador: intervienen también el gestor de infraestructuras, los sistemas de señalización, los protocolos de circulación y la coordinación entre servicios. Por ello, cualquier análisis definitivo debe esperar a las conclusiones técnicas de la investigación.
Un foco de atención sobre el nuevo modelo ferroviario
Más allá del caso concreto, el accidente ha reabierto el debate sobre la convivencia de operadores públicos y privados en la red de alta velocidad y sobre cómo se supervisa la seguridad en un entorno liberalizado. Iryo representa esta nueva etapa del ferrocarril en España, en la que varias compañías comparten infraestructuras bajo un marco común de regulación.
El suceso de Adamuz no solo pone el foco en una empresa concreta, sino en el conjunto del sistema ferroviario, sus mecanismos de control y la necesidad de transparencia informativa en momentos de crisis.