Crónica negra
Los siete crímenes que preceden el asesinato de un hombre en un hotel de Vila-seca en este siglo
Tiroteos, violencia machista y un atraco mortal marcan la cronología de muertes violentas en la ciudad del Tarragonès desde 2004
Una pantalla de tela de los mossos para evitar imágenes escabrosas de un crimen.
A falta de conocer detalles del asesinato de un hombre en un hotel de Vila-seca (la investigación de Mossos está bajo secreto de actuaciones) en la noche del domingo 1 de febrero, la ciudad ha vivido días trágicos en este siglo XXI.
Un total de siete crímenes con ocho víctimas han manchado la reputación de ciudad tranquila que tiene Vila-seca y sus núcleos: La Pineda y La Plana.
Estos son los días negros y trágicos que han vivido sus vecinos y que se suman al homicidio del pasado domingo en una habitación de hotel de la plaza Països Catalans con la avenida Ramon d'Olzina.
Desde 2004, Vila-seca —incluyendo los núcleos de La Pineda y La Plana— ha sido escenario de varios episodios de violencia extrema que se han saldado con muertes. Ajustes de cuentas, atracos armados y, especialmente, crímenes de violencia machista configuran una cronología de hechos graves que han dejado una profunda huella en el municipio a lo largo del siglo XXI.
El primer caso de esta serie se remonta al 28 de agosto de 2004, cuando Óscar Manuel García Bielsa, de 33 años, fue asesinado a tiros en el rellano de su edificio de la calle Galcerán de Pinós. El autor le esperó en la escalera y le disparó repetidamente. La investigación policial vinculó el crimen a una posible venganza relacionada con el asesinato del Coll de la Teixeta, por el que la víctima había sido detenida meses antes y puesta en libertad provisional, aunque siempre negó cualquier implicación.
Dos años después, el 7 de diciembre de 2006, la violencia volvió a sacudir el municipio, esta vez en La Pineda. El ciudadano kosovar Fitim Seholi, de 30 años, murió tras recibir dos disparos en la calle Amadeu Vives después de una fuerte discusión. La Guardia Civil detuvo al presunto autor, Osman B., que ingresó en prisión acusado de asesinato, mientras que otros dos implicados quedaron en libertad con cargos.
El 17 de septiembre de 2008, Vila-seca vivió uno de los sucesos más impactantes de su historia reciente. Un trabajador eventual de 37 años murió durante un atraco armado a la planta de distribución de Camy-Nestlé, situada en el polígono de l’Estació. Cuatro encapuchados armados con una escopeta de caza y un machete irrumpieron en las instalaciones. Durante un forcejeo, el arma se disparó y causó la muerte del empleado. Los asaltantes huyeron con unos 7.000 euros y posteriormente fueron detenidos varios implicados.
La violencia machista aparece el 4 de octubre de 2009, Josefina Ruiz Bermejo, de 48 años, fue asesinada por su marido, Luis Muñoz Burgos, con una escopeta de caza en su domicilio de Vila-seca. Tras el crimen, el agresor se suicidó. El hijo menor de la pareja encontró los cuerpos al regresar a casa, en un caso que provocó una fuerte conmoción social.
Años más tarde, el 13 de enero de 2016, una mujer de 43 años fue asesinada a tiros por su expareja en plena calle, en la confluencia de las calles de les Creus y Sant Bernat Calbó. El agresor, de 59 años, intentó quitarse la vida y murió posteriormente en el Hospital Joan XXIII de Tarragona. El caso fue catalogado oficialmente como violencia machista.
Un episodio similar se produjo en 2017, cuando un hombre disparó mortalmente a su mujer en una calle de Vila-seca y posteriormente se suicidó con el mismo arma.
El último caso de esta cronología tuvo lugar el 26 de agosto de 2020. Un hombre asesinó a puñaladas al amante de su mujer dentro del domicilio familiar, mientras ella dormía. El Tribunal Supremo confirmó posteriormente una condena de 18 años de prisión para el autor, cerrando judicialmente uno de los crímenes más relevantes de la última década en Vila-seca.