Patrimonio
Así avanzan las obras de transformación del Fòrum de la Colònia de Tarragona
Estos días se está avanzando en la construcción del nuevo punto de acceso y de la pasarela de la calle Soler, donde ya se ha desmontado la vieja estructura. La finalización de las obras está prevista para el día 22 de abril, aunque la reapertura del monumento no será hasta "mayo o junio"
Vista del sector comprendido entre las calles Soler y Fortuny, con la calzada romana completamente protegida.
El Fòrum de la Colònia está irreconocible. Lo que fue el centro neurálgico de la vida social y económica de la ciudad hace más de dos mil años es ahora un ir y venir constante de máquinas y camiones, que trabajan a contrarreloj para acabar unas obras que transformarán profundamente uno de los yacimientos más desconocidos del conjunto monumental de Tarraco como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
«Hoy por hoy vamos on time», afirma el concejal de Patrimoni, Nacho García Latorre. Después de que la fase inicial, correspondiente a las excavaciones, se alargara más de lo previsto, obligando a retrasar el inicio de los trabajos de restauración, la nueva fecha de finalización es el 22 de abril. «Si no surgen impedimentos sobrevenidos, este es el calendario actual y, en todo caso, veremos después si tiene que prorrogarse», asegura el edil socialista.
El yacimiento permanece vallado, aunque a través de los agujeros de la malla protectora se puede apreciar el cambio que está experimentando el espacio. Uno de los puntos de máxima actividad se concentra en el sector entre las calles Soler y Fortuny, donde se habilitará el nuevo punto de acceso. Este será uno de los principales cambios que encontrarán los visitantes, con un nuevo itinerario completamente renovado que busca poner en valor el conjunto del espacio.
La entrada tendrá tres módulos, que ahora se están construyendo
Desde hace algunos días ya están en marcha los trabajos de construcción de los tres módulos que se encontrarán nada más llegar los visitantes. Las estructuras de madera y ladrillos albergarán la taquilla, un espacio de recepción para dejar cosas y un módulo de explicación, con contenidos digitales, para que las personas que accedan al monumento puedan conocer qué era el Fòrum de la Colònia y el papel que jugó este espacio en la vida diaria de los ciudadanos de Tarraco.
Esta será una de las principales mejoras, ya que hasta el momento, los visitantes tan solo se encontraban con unos paneles informativos incompletos y que necesitaban una renovación, dado que, en la mayoría de los casos, casi ni podían leerse por su estado de deterioro y degradación.
A escasos metros, en la calle Soler, ya se ha retirado el antiguo puente metálico que comunicaba ambos sectores del yacimiento. En su lugar, puede verse la nueva plataforma, a nivel del suelo, mucho más ancha y amigable, que garantizará la accesibilidad entre ambos tramos, siendo otra de las mejoras que se están ejecutando. De momento, ésta todavía se sostiene a través de puntales, lo que impide el paso de los peatones. Cuando reabra, este eje se convertirá en peatonal, reduciendo la movilidad en las inmediaciones del monumento.
La nueva plataforma que comunica los dos sectores, en la calle Soler.
En paralelo, en la calle Cardenal Cervantes se está trabajando en el soterramiento de las líneas eléctricas. Este paso previo permitirá abordar la nueva urbanización, que generará una calle con plataforma única y aceras más anchas para los peatones. El objetivo es reducir la circulación de vehículos, aunque se desestimó limitar el tráfico, dado que es el acceso de los vehículos de Correos.
El estado de la antigua entrada por la calle Lleida.
En cuanto al extremo de la calle Lleida, los trabajos se centran en la construcción de los muros de consolidación donde estaba la antigua puerta de entrada, cuyo rastro se ha borrado. También ha desaparecido la antigua escalinata de acceso, que impedía la entrada a personas con movilidad reducida.
En cuanto al interior del yacimiento, estos días se está avanzando en el cubrimiento de los restos arqueológicos que quedaban expuestos a la intemperie. Para ello, se instalarán dos pérgolas, una en cada extremo del recinto, que ejercerán una función similar a las cubiertas de la Necròpolis. Una de las estructuras cubrirá el antiguo templo principal, dedicado a Júpiter, Juno y Minerva. En cuanto a la segunda, se ubicará en la parte más próxima a la calle Lleida, donde se encontraba la antigua plaza con la basílica como punto de reunión social, administrativa, política y judicial.
Los operarios trabajando en el interior del yacimiento.
La función de estas estructuras será cubrir y proteger los restos más sensibles, que quedaban expuestos a las inclemencias meteorológicas, para garantizar su preservación. En esta fase, se está avanzando con las cimentaciones, lo que permitirá seguir con el montaje en las próximas semanas.
Trabajar con grandes máquinas en el interior de un yacimiento con restos de más de dos mil años de historia obliga a tomar todo tipo de precauciones para evitar cualquier daño irreparable. Para ello, se toman todo tipo de medidas, como puede verse en la antigua calle empedrada, que está completamente protegida.
La reapertura del espacio será en «mayo o junio», sin la nueva señalética
La restauración que se está ejecutando es la intervención más importante que se ha hecho en este monumento. Las obras empezaron el pasado 22 de abril y estaba previsto que duraran ocho meses. Finalmente, los plazos se han dilatado y todavía no se ha fijado una fecha para la reapertura. «El Fòrum no reabrirá el 23 de abril, ya que todavía quedarán los trámites para recepcionar la obra y faltará por acabar la parte digital», indica el concejal de Patrimoni.
Desde el Ajuntament de Tarragona se estima la reapertura para los meses de «mayo o junio», aunque esta será sin la nueva señalética. El pasado mes de noviembre, la Generalitat anunció una subvención de un millón de euros que, entre otras actuaciones de carácter patrimonial, incluirá la nueva museización del espacio. Esto acabará de complementar una profunda reforma con una inversión de 4,5 millones, de los cuales tres proceden de los fondos Next Generation.
García Latorre destaca el carácter estratégico de la intervención, ya que «la ciudadanía gana un nuevo espacio, que busca poner en valor el patrimonio de la ciudad más allá de la Part Alta». En este caso, se trata de un primer paso hacia esta esperada ruta que ahora llegará al centro y que mira hacia la Part Baixa.