Tarragona

Patrimonio

Tarragona estrena una nueva sede del Museu Diocesà

El equipamiento, ubicado en la Casa dels Canonges de la calle Sant Pau, acoge 11.000  piezas de gran valor patrimonial, como tapices, pinturas, esculturas o lápidas

El arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, y el delegado de Cultura del Arquebisbat de Tarragona, Andreu Muñoz, mostrando el nuevo repositorio.C.Pomerol

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El Arquebisbat de Tarragona estrena nueva sede del Museu Diocesà en la Casa dels Canonges, ubicada en la calle Sant Pau -justo detrás de la Catedral de Tarragona-. Tras cinco años trabajando en la idea, ve la luz uno de los proyectos museográficos más importantes de la ciudad. Más de 11.000 piezas patrimoniales, culturales, artísticas y religiosas, que hasta ahora estaban repartidas en almacenes o parroquias de toda la archidiócesis, están ahora catalogadas, ordenadas y expuestas en lo que en un futuro tiene que ser el museo definitivo.

Así lo explica Andreu Muñoz, delegado de Cultura y director de los Museus Diocesans del Arquebisbat de Tarragona, quien ha liderado este proceso de museización. "Nunca antes habíamos asumido un reto tan importante como este", decía Muñoz. 

Ahora, el nuevo Museu Diocesà está repartido entre los edificios del Seminari, el futuro Museu Diocesà de la calle Sant Pau -la Casa dels Canonges- y cinco salas en la Casa dels Concilis -sede del actual Museu Bíblic, en la calle de les Coques-. 

La Casa dels Canonges está totalmente reformada y reúne las condiciones de climatización y seguridad oportunas. En una superficie de 260 metros cuadrados se pueden ver piezas pictóricas y escultóricas, además de más de 50 tapices de alto valor patrimonial. esta disposición permite detectar cualquier patología que sufra la pieza y facilita su manipulación. 

Algún ejemplo del material que hay en este equipamiento es el Retaule d'Alcover, de Jaume Ferrer, o los tapices de la Catedral. 

La zona de las lápida, en el Seminari.C. Pomerol

Por otro lado, en una sala del Seminari, muy cercana a la futura residencia de personas mayores, se custodia el lapidario con los materiales arqueológicos y artísticos de decoración arquitectónica. Hay, por ejemplo, elementos heráldicos, mosaicos, sarcófagos y otros símbolos funerarios. 

Finalmente, el últimos espacio de reservas está repartido en cinco salas de pequeño formato que acogen algunas obras de arte de menor relevancia. 

Los cuatro espacios ya están activos, pese a que todavía se está trabajando en tareas de catalogación y de conservación. Actualmente se están haciendo in situ anoxias, un sistema de restauración que permite dejar sin oxigeno las piezas para eliminar cualquier tipo de ser vivo que pueda dañarla. 

Los repositorios ya pueden visitarse pero, de momento, se hará a través de visitas guiadas con grupos reducidos de 14 o 15 personas. 

El proyecto integral, desde las obras, el mobiliario, los traslados y las tareas de conservación, ha costado cerca de 400.000 euros, y ha contado con la colaboración de instituciones públicas. Todo el proceso, además, se ha llevado a cabo bajo la supervisión de técnicos de patrimonio de la Generalitat. 

Y en el horizonte...

La puesta a punto de este espacio forma parte de la renovación museográfica completa de los museos Bíblic y Diocesà. Un proyecto que lleva cinco años caminando y que todavía queda un largo camino para recorrer. Por ello, elArquebisbat trabaja en un plan estratégico que contempla tres fases. 

En la primera, que se llevó a cabo entre 2021 y 2023, se renovaron los sistemas de seguridad y la mejora de los equipamientos actuales, ubicados en la calle de les Coques. Además, se restauró la capilla de Santa Tecla La Vella que, desde hace dos años, puede visitarse. 

La segunda fase corresponde a la puesta en marcha de estos repositorios divididos en diferentes equipamientos. 

La tercera fase empieza este año y se prevé finalizar en el 2031. Contempla la redacción del proyecto y ejecución de un nuevo y más grande espacio museístico, llamado L'acròpolis de Tarragona i les arrels d'Europa, con el objetivo de crear un itinerario cultural y turístico que permita a los visitantes hacer un recorrido de dos mil años de historia a través de los equipamientos de la Catedral, del edificio del Seminari y de la histórica Casa dels Concilis. 

"Hemos trabajado mucho y el resultado es positivo. Ahora necesitamos la conciencia de las administraciones para continuar el camino. Merecerá mucho la pena. El resultado será revolucionario y permitirá dar las claves para entender la ciudad", dice Muñoz, quien, pese a tener el proyecto acabado, cifra en aproximadamente cinco millones de euros, el coste total de la inversión.