Crisis habitacional
Tarragona cierra 38 pisos turísticos y pone el foco en la Part Alta y la Part Baixa
El Ajuntament activa un plan para revisar todas las viviendas destinadas a este uso, la mayoría de las cuales están en el casco antiguo, Llevant y los Barris Marítims. En total, se han examinado 340 inmuebles y el consistorio ya prepara el futuro plan especial
La Part Alta es la zona que más preocupa por su cantidad de pisos turísticos por habitante.
Tarragona estrecha el cerco a los pisos turísticos que no respetan la licencia. El Ajuntament ha inhabilitado ya 38 después de haber revisado 340 viviendas entre el 15 de abril de 2025 y el 14 de enero de 2026. Además, se han detectado 36 más que podrían no cumplir su uso –y, por lo tanto, la ley–, lo que lleva a un total de 74 expedientes, 21 de los cuales están en proceso de alegaciones.
Todo ello forma parte de un amplio plan que el consistorio inició en marzo del pasado año –a raíz de una propuesta técnica en el marco de un pacto con En Comú Podem– para crear un equipo de inspectores de pisos turísticos, que se encargan de comprobar si los alojamientos cumplen con la legalidad vigente.
Actualmente, la ciudad cuenta con 2.700 viviendas de uso turístico y aprovecha la moratoria de la Generalitat de Catalunya –no pueden darse más licencias hasta, en principio, 2028– para llevar a cabo un análisis exhaustivo de la situación de los pisos turísticos en la ciudad.
En esta línea, el consistorio ha solicitado a Eurecat y a la Universitat Rovira i Virgili que actualicen el informe que elaboraron en 2021-2022 y que era la radiografía que utilizaba el Ajuntament: "Esperemos tenerla próximamente", afirma el concejal de Urbanisme, Llicències, Domini Públic y Patrimoni, Nacho García Latorre.
Los primeros resultados exponen que, por distritos, la Part Alta sigue siendo la zona que más preocupa por su convivencia con las viviendas de uso diario. La historia de los pisos turísticos con el espacio intramuros no es nueva y ha ido desgastando la alternativa habitacional del barrio.
La Part Baixa también preocupa al gobierno municipal, mientras que Llevant, que tiene los mismos o más pisos turísticos que los Barris Marítims, no alarma tanto por la propia filosofía de la zona, un espacio con ya una tradición de segundas residencias: "Sobre todo en la Part Alta nos preocupa mucho cómo afecta la aparición de viviendas de uso turístico de forma tan elevada".
Revisión de licencias y anuncios
El Ajuntament, mediante un equipo de técnicos, analiza las licencias una por una en paquetes de 200. ¿Cómo? Se mira si ha habido alguien empadronado en el inmueble durante el último año.
Si la respuesta es afirmativa, se les hace una audiencia para comunicar el procedimiento: "Muchos propietarios presentan alegaciones demostrando que, a pesar de que en el piso viva alguien durante unos meses, el inmueble se destina a uso turístico en verano, por ejemplo".
También está implementándose un buzón de denuncia y control de los pisos turísticos que sean ilegales y, además, el equipo de técnicos, según García Latorre, "está haciendo el diagnóstico de los pisos turísticos ilegales que se ofrecen en diferentes plataformas".
"Detectamos que, cuando se anunció que el Ajuntament abría la puerta a reducir o eliminar pisos turísticos en algunos puntos, aumentaron las solicitudes, hecho que nos llevó a pensar que mucha gente estuviera pidiendo la licencia sin utilizarla posteriormente", reconocen fuentes municipales.
Desde el grupo municipal de En Comú Podem, parte implicada en el pacto que activó las revisiones, su portavoz, Jordi Collado, reconoce que "es muy importante revisar licencias para tener una fotografía actualizada". Puntualiza que "el momento de la revisión tampoco es baladí, ya que se han cumplido cinco años de la pandemia y están agotándose muchos contratos firmados entonces".
"Es necesario que el Ajuntament trabaje en los pisos turísticos sin licencia que hoy están publicitados en plataformas digitales, una limpieza que, unida a la actualización del estudio de los pisos y su impacto deberá darnos el marco para llevar a cabo la futura regulación", sentencia.
Paso previo al plan especial para marcar los límites
La actualización del estudio de 2021-2022 por parte de Eurecat y de la Universitat Rovira i Virgili es el paso previo a que el Ajuntament busque empresa para poder redactar un plan especial, que será la hoja de ruta para decidir qué hacer con las viviendas de uso turístico en cada zona de la ciudad: «La voluntad es tener una foto actualizada de Tarragona en esta materia», explican fuentes municipales.
Entre otros aspectos, el consistorio quiere identificar «los patrones de oferta, qué tipos de gestor hay detrás de los pisos y cuáles son las partes que tienen más». Fuentes municipales reconocen que la tendencia iba en alza antes de la prohibición de conceder licencias hasta, en principio, 2028.
«El plan especial deberá decirnos hasta dónde podemos crecer en materia de viviendas de uso turístico, si es que podemos crecer», manifiesta García Latorre. «También analizar por zonas; igual no tiene sentido prohibir los pisos turísticos en Bonavista, pero sí que tiene sentido hacerlo en la Part Alta», añade el concejal, que antes de cerrar nada prefiere esperar a tener la diagnosis completa.