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Infraestructuras

Los Regionals de Tarragona: limitaciones a 30 km/h y tramos sin viajeros pero sí con mercancías

El restablecimiento del servicio de los Regionals del sur, sine die. No hay un calendario para la recuperación de la R-13, R-14 y R-15

Limitación de velocidad en la entrada del túnel de Picamoixons.ANGEL ULLATE

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De las cinco líneas de Regionals y cuatro de Rodalies que discurren por las comarcas tarraconenses, tan solo la R-16 y la R-17 operan con normalidad, es decir, con retrasos por las limitaciones temporales de velocidad que alcanzan los 30 minutos de media. En el resto, hay algún tramos con un servicio alternativo de transporte por carretera o con limitaciones en la operativa por el estado de la infraestructura, como la que afecta a los Túnels del Garraf, que ha obligado a reducir las circulaciones, ya que se opera en vía única.

El restablecimiento del servicio no tiene fecha. El operador Renfe asegura que cuando terminen los trabajos que está ejecutando Adif y se hayan hecho las marchas exploratorias –con personal técnico, maquinistas del Semaf y del gestor de infraestructuras– los trenes de viajeros volverán a circular. Por su parte, Adif manifiesta que se está trabajando en diferentes puntos de la infraestructura y ya se informará a medida que vayan recuperándose los tramos.

Un tren cargado de coches esperando en la estación de SalomóANGEL ULLATE

Desde el lunes 26 de enero, cuando los trenes volvieron a circular tras una semana de intermitencias después del accidente de Gelida, tan solo se ha recuperado el tramo Figueres-Portbou. Y después del fiasco del lunes, cuando el Govern había anunciado una supuesta normalidad, nadie se atreve a hablar de fechas.

Poco a poco se han ido ajustando los autobuses y hasta que no haya plena confianza se seguirá sin trenes, o mejor dicho, trenes de pasajeros porque las mercancías sí tienen el permiso de Adif para circular. Según informa el administrador de infraestructuras «por donde se puede pasar, se pasa y solo de noche». En dirección norte, los convoyes llegan hasta Sant Vicenç de Calders para su distribución, mientras que también se opera en las líneas de Valls y Riba-roja.

Una brigada de operarios cerca de Nulles.ANGEL ULLATE

En el caso de la R-15, el estado de la infraestructura ha obligado a instalar una limitación temporal de velocidad que afecta a los más de 70 kilómetros de vía entre Reus y Riba-roja. Los convoyes no pueden superar los 30 km/h, lo que confirma el mal estado de una infraestructura, que es la segunda de Catalunya con más retrasos e incidencias, y por la que no circulan los servicios comerciales desde el 20 de enero por la noche.

«Estamos hablando de una línea que hace 35 ó 40 años que necesita una inversión de mantenimiento que no se ha hecho», afirma el alcalde de Falset, Carlos Brull. Este municipio decidió poner un autobús los domingos, cuando no hay transporte público, que conecta con Reus, Tarragona y Barcelona, de forma que facilita el desplazamiento de los universitarios. El pasado domingo transportó a 45 personas.

Una de las trincheras de la R-13 que está protegida.ANGEL ULLATE

«Durante estos años solo se han puesto limitaciones temporales de velocidad y se han cerrado estaciones, lo que nos obliga a hacer una reflexión de país. Un buen sistema de transporte público garantiza que todos los territorios podamos tener las mismas oportunidades y ayuda a fijar la gente a los territorios», indica Brull.

En Reus acaban los trenes de la R-15 y también los de la R-14 de Lleida. Por su parte, la R-13 también está interrumpida entre Sant Vicenç de Calders y Vinaixa, lo que ha dejado sin servicio de tren todos los municipios del Alt Camp y la Conca de Barberà. De hecho, entre los alcaldes de estos municipios desde hace mucho tiempo que hay malestar por las escasas frecuencias y unos horarios que no se ajustan a las personas que tienen que estar en el trabajo a primera hora de la mañana. Este martes se reforzó el servicio por carretera con un nuevo autobús desde Valls a la estación de Camp de Tarragona.

Un árbol caído junto a la vía en la zona de La Nou de GaiàANGEL ULLATE

«La R-13 es el juego de los disparates, lo que está generando un grave problema no tan solo para los trabajadores y los estudiantes, sino también a nivel de empresas», argumenta la alcaldesa de Valls, Dolors Farré. Esta exige un calendario de obras y que pueda reagendarse la reunión, para abordar los déficits en el servicio, que solicitó en septiembre y que tenía que celebrarse el día después del accidente de Gelida. La semana pasada tuvo que posponerse de nuevo, por lo que los alcaldes de este eje lamentan que «siempre somos los olvidados».

La R-13 tiene una singularidad respecto al resto de líneas. Y es que aquí el mantenimiento se hace de día, por lo que no pueden circular trenes en la franja entre las 10 y las 14 horas. Pese a ello, las inspecciones de los últimos días han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura en puntos como el túnel de Picamoixons, con una limitación temporal de velocidad a 30 km/h. Las trincheras de Salomó es otro de los puntos que está en la UCI por riesgo de desprendimiento. Pese a ello, los equipos que durante el día de ayer trabajaban en esta línea eran mínimos.